Para que las tapicerías y fundas de tus sofás y butacas se mantengan perfectas, debes seguir las instrucciones del fabricante en cuanto a su limpieza específica, pero también has de aplicarles unos cuidados, comunes a todos los tejidos, que te indicamos a continuación.
Aspira tus sofás y tapicerías una vez por semana para que el polvo y los restos de suciedad desaparezcan y no permanezcan en el asiento, lo que a la larga podría originar manchas difíciles de eliminar. Si no tienes aspirador, emplea un cepillo suave que solo utilizarás con tus sofás y butacas.
¡Ojo con los rayos del sol!
La radiación directa del sol es perjudicial para todos los tejidos, y principalmente para los naturales, porque puede alterar su tonalidad o desteñirlos. Protege tus sofás y tapicerías con cortinas en las ventanas que neutralicen el efecto de la radiación directa sobre los mismos.
¿Naturales o sintéticos?
Sigue las instrucciones del fabricante para la limpieza de tus tapizados, pues ésta será distinta si se trata de tejidos naturales o sintéticos. Los segundos son más fáciles de mantener y transpiran mejor que los primeros. Además, son menos sensibles a la radiación directa del sol que los naturales.
Sintéticos de calidad
El poliéster, el poliuretano, la poliamida, el polipropileno y la microfibra son las fibras sintéticas más utilizadas en sofás y tapicerías. Estos tejidos, muy resistentes a la absorción de manchas y a la penetración de polvo o restos de suciedad, han mejorado su textura, la cual es ahora más suave y agradable que hace algunos años.
Un truco con muchos seguidores
Aunque insistimos en que debes seguir las instrucciones del fabricante para limpiar tus sofás y butacas, hay una fórmula sencilla que a veces nos saca de apuros, eso sí, antes de probarla debes haberlo intentado primero en alguna de las partes del tejido que no sean visibles, no sea que la tela no lo asimile y sufra algún tipo de deterioro: poner en un cubo agua con un chorro de amoníaco; empapar una bayeta limpia, escurrirla bien, frotar el tapizado en profundidad, y secarlo con un paño de algodón blanco.
Hidrata la piel natural
La piel natural debe nutrirse o hidratarse una vez al año para que no pierda su elasticidad y brillo. Utiliza cremas, ceras y productos específicos para tal finalidad, en lugar de ungüentos que tengas en casa, y que no siempre son apropiados. Tus sofás y butacas lo agradecerán.
Limpia correctamente las fundas
Limpia con una esponja (específica para tal finalidad) impregnada en agua con unas gotas de amoníaco las fundas de cojines, almohadones reposacabezas, reposabrazos, puffs y otros complementos de tus sofás y tapicerías. Podrás introducir estos textiles en la lavadora si así lo indica el fabricante.
Sabías que…
Frotar las manchas en alfombras y tapicerías contribuye a que se extiendan. Para eliminarlas, coloca sobre las mismas un paño de algodón blanco humedecido en agua caliente y escurrido al máximo, el cual presionarás levemente desde el exterior hasta el interior. Cuando el paño haya absorbido parte del derrame o residuo, lo aclararás con agua caliente, lo escurrirás, y repetirás el proceso anterior hasta que la mancha desaparezca.
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