El SIG (Sistema Integrado de Gestión) trató en su primer año de actividad 173.151 t de este residuo.
El aceite lubricante que consumen la maquinaria industrial y los millones de vehículos que circulan por nuestras carreteras se convierte, tras su uso, en un residuo contaminante que hay que recoger, reciclar y tratar.
De la financiación pública a la Responsabilidad del Fabricante
Una vez se publica el Real Decreto 679/2006, empieza a aplicarse el “principio de responsabilidad del productor” que ya introducía la Ley 10/1998, de Residuos, y que señala que “al productor, importador o cualquier otro responsable de la puesta en el Mercado de productos que con su uso se conviertan en residuos, se le puede obligar a hacerse cargo directamente de la gestión de los residuos de sus productos”
En el caso del aceite usado, esto significa que corresponde a los fabricantes de aceites industriales garantizar y financiar la gestión de una cantidad de aceites usados proporcional a la cantidad de aceite nuevo que ponen en el mercado. De esta manera los fabricantes de lubricante son responsables de la correcta gestión de sus aceites usados en términos económicos, sustituyendo a la financiación pública que lo venía haciendo desde el año 1992.
Sistema Integrado de Gestión

Tal y como permite la ley, la gestión del residuo del aceite usado se está haciendo a través de SIGAUS (Sistema Integrado de gestión de Aceites Usados) que está en funcionamiento desde Enero de 2007. Repsol YPF Lubricantes y Especialidades, S.A. muestra su compromiso con el Medio Ambiente al asumir la presidencia de SIGAUS.
Desde su creación, Sigaus se encarga en toda España de la recogida y posterior tratamiento del aceite usado, tanto de procedencia industrial como de vehículos.
Sigaus se financia a través de una cuota que pagan los fabricantes adheridos, en función del aceite que ponen en el mercado nacional: 0,06€ por cada kilogramo de aceite comercializado, ésta es repercutida desde el fabricante hasta el consumidor final.
Además SIGAUS tiene el compromiso de financiar los déficits económicos que justifiquen las empresas que realizan las operaciones de recogida y recuperación de aceite usado con la que Sigaus llegue a los respectivos acuerdos.