Conocer las propiedades de los compuestos agrícolas y de los productos con ellos fabricados es fundamental para conseguir un óptimo aprovechamiento de dichos productos.
La elección, por ejemplo, del filme de acolchado más indicado para una explotación puede significar un incremento muy considerable en la rentabilidad de la explotación.

En el caso concreto de invernaderos, las propiedades fundamentales que el agricultor tiene en cuenta son:
Duración: Debe ser la adecuada para que el filme presente en todo momento propiedades que permitan un óptimo crecimiento de las plantas.
Mecánicas: Que permitan una adecuada instalación y resistencia a los impactos físicos y meteorológicos.
Antigoteo: Esta propiedad se refiere a la capacidad que presentan algunos filmes de evitar que en ellos el agua se condense en forma de gotas que reducen su transmisión luminosa.