¿Qué tipos de autoconsumo industrial existen?
El autoconsumo solar industrial se puede clasificar de varias maneras. Podemos diferenciar entre autoconsumo individual, donde una única empresa se beneficia de su instalación, y autoconsumo compartido.
El factor más importante para su diferenciación es la posibilidad de almacenar el excedente de energía generado. En caso de hacerlo, la empresa puede incluso compensárselo en la factura, por lo que recibirá un descuento en el importe total.
Sin compensación por excedente
Esta modalidad, también conocida como autoconsumo sin excedentes, está diseñada para generar únicamente la energía que se va a consumir. Para ello, se instalan sistemas antivertido que impiden que la energía sobrante se inyecte en la red eléctrica.
Es una configuración habitual en naves industriales aisladas, aunque también es viable para las que están conectadas a la red. Generalmente, estas instalaciones incorporan baterías para almacenar energía y poder utilizarla durante los picos de demanda.
Con compensación por excedente
En este caso, las industrias están conectadas a la red eléctrica y pueden verter el excedente de energía que no consumen. Esta energía sobrante se canaliza a través de la red de distribución y es cuantificada por la compañía eléctrica, que ofrece una compensación económica en la factura. Tras la derogación del conocido "impuesto al sol", cada vez más empresas optan por este mecanismo para maximizar la rentabilidad de su instalación.