¿Qué gastos son deducibles?
Los gastos deducibles como autónomos son muy amplios y dependen del tipo de actividad a la que te dediques. Entre los más comunes, se encuentran los siguientes.
Suministros
Aquí se incluyen los gastos de luz, agua, gas e internet. La deducción dependerá de si trabajas desde casa o en un espacio externo:
- Oficina o local: podrás desgravar al 100 % a tu actividad, puedes deducir la totalidad de estas facturas.
- Trabajar desde casa: hacienda establece una regla específica, ya que es difícil diferenciar el consumo personal del profesional. Podrás deducir un porcentaje de estos gastos aplicando una fórmula concreta que explicaremos más adelante.
De todas las facturas de la luz que se generan en el hogar, podrás desgravar 30 % sobre el porcentaje de la vivienda destinada a trabajar. Por ejemplo, si tu oficina ocupa 15 % de la vivienda y la factura de luz es de 100 €, podrás deducir 4,5 € por mes (30 % de 15 €).
Otros gastos
Además de los suministros, existen otros costes asociados a tu vivienda que puedes deducir en la proporción correspondiente al espacio que utilizas para tu actividad:
- Internet y móvil: el teléfono y el wifi de la oficina son deducibles. Si teletrabajas, es recomendable contar con otras líneas para que sea más sencillo desgravar este gasto.
- IBI y comunidad: el Impuesto sobre Bienes Inmuebles y las cuotas de la comunidad de propietarios también son deducibles en su parte proporcional.
- Gastos de alquiler: si trabajas desde casa, solo te podrás deducir la parte correspondiente que se dedica al empleo.
- Materias primas: papel, bolígrafos y todo tipo de materiales que empleas cada día en el desarrollo de tu actividad económica.
- Gastos de empleados: como las cotizaciones a la Seguridad Social o las pagas extraordinarias.
- Seguros: los seguros contratados que estén relacionados con la actividad empresarial pueden deducirse. La parte proporcional de la prima de tu seguro de hogar también puede ser un gasto deducible.