¿Qué es el Plan Moves Mitma?
Conocido como Programa de Transformación de Flotas del MITMA, era una iniciativa del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana diseñada para modernizar la flota de vehículos de mercancías y personas en España. Se trataba de un programa de financiación de proyectos enfocado en promover el uso de vehículos que generen menos emisiones, que mejoren la eficiencia del transporte profesional por carretera.
Era una parte integral del Plan Moves, para una transición hacia un transporte menos contaminante. Estas ayudas formaban parte del Componente 6 del PRTR, destinado a una movilidad sostenible, segura y conectada, y se dirigían tanto a empresas privadas como a autónomos que operan en el transporte por carretera.
Las ayudas que se ofrecían deben ir destinadas a la descarbonización del transporte profesional por medio de:
- Achatarramiento de vehículos antiguos
- Adquisición de nuevos medios de transporte de bajas emisiones
- Sustitución de combustibles fósiles por métodos de propulsión y nuevas tecnologías más limpias
- Adquisición de puntos de recarga para vehículos eléctricos
- Compra de semirremolques para autopistas ferroviarias.
Ampliación de las ayudas del Plan Moves Mitma
El presupuesto total del programa asciende a 450 millones de euros, tras la ampliación aprobada por el Gobierno en 2024. Durante la primera fase, el programa de transformación de flotas recibió un total de 12.000 solicitudes de empresas, con un valor de 627 millones de euros, un 56 % más del presupuesto inicialmente previsto.
Los fondos de ampliación se distribuían entre las comunidades y ciudades que lo solicitasen expresamente y que ya tenían solicitudes en lista de espera y sin posibilidad de realizar el pago de la ayuda.
La convocatoria cerró el 30 de abril de 2024, pero las comunidades autónomas estaban utilizando la ampliación presupuestaria para atender expedientes en lista de espera o con resolución pendiente de pago.
Además, el 19 de marzo de 2025 se publicó el Real Decreto 204/2025, que modificaba el anterior Real Decreto 983/2021. Este cambio permitía a las comunidades autónomas:
- Flexibilizar los plazos de justificación de las actuaciones: dando más tiempo a las empresas para entregar la documentación requerida y asegurar que la subvención sea efectiva.
- Reutilizar el remanente de presupuesto: si queda dinero no gastado, las comunidades pueden destinarlo a nuevas actuaciones que cumplan los mismos objetivos de descarbonización y modernización del transporte.
Estos cambios buscaban agilizar la ejecución del programa y garantizar que los fondos disponibles se utilicen al máximo, beneficiando a más empresas y favoreciendo la transición hacia un transporte más sostenible y eficiente.