Placas solares para calentar agua en duchas
El ACS es la segunda partida energética más importante de un centro deportivo. Calentar el agua de cientos de duchas diarias supone un gasto enorme, pero también una oportunidad clara para la energía solar.
La energía solar térmica es una tecnología madura para producir agua caliente a temperaturas moderadas. Un sistema solar térmico puede precalentar el agua antes de que llegue a la caldera o a la bomba de calor, lo que reduce el consumo de gas o electricidad.
La normativa española obliga a que estas instalaciones térmicas cubran un mínimo del 60 % de la demanda anual de ACS en edificios de nueva construcción o grandes reformas (CTE DB HE-4).
En la práctica, en los meses de mayor radiación solar, esa cobertura puede alcanzar el 100 % sin consumir ni un kWh de la red. A lo largo del año, integrar la solar térmica en el sistema de ACS de un centro deportivo puede traducirse en un ahorro de entre el 70 % y el 80 % en la factura destinada a calentar agua, según datos del sector.
Los captadores solares térmicos actúan como una etapa de precalentamiento permitiendo que el agua llegue a la caldera ya a una temperatura elevada. De este modo, el sistema de apoyo (ya sea caldera de gas, bomba de calor o resistencia eléctrica) apenas tiene que trabajar.
Además, la solar fotovoltaica puede alimentar bombas, iluminación y equipos de climatización durante el día, cuando el consumo del centro suele ser más alto.
Si quieres saber cuántos paneles necesitaría tu instalación para cubrir esta demanda, en Repsol podemos ayudarte a calcular el sistema adecuado. Consulta nuestra guía sobre cuántas placas solares necesita una empresa.
Placas solares para calentar el agua en piscinas climatizadas
El vaso de la piscina climatizada es, sin duda, el gran consumidor térmico de cualquier instalación deportiva. Mantener el agua a una temperatura cómoda para los usuarios (habitualmente entre 26 °C y 28 °C según el tipo de uso) requiere aporte energético continuo, especialmente en los meses de invierno y en las primeras horas de la mañana tras el cierre nocturno.
En este contexto, la energía solar fotovoltaica y la solar térmica se complementan de forma muy eficiente:
- Solar fotovoltaica: alimenta las bombas de calor, los sistemas de climatización y la iluminación del recinto. Al reducir el coste del kWh consumido, hace que la gestión térmica de la piscina sea económicamente más eficiente.
- Solar térmica: los captadores solares pueden actuar como sistema de precalentamiento del agua del vaso, reduciendo la carga sobre la caldera o la bomba de calor principal. En los meses de mayor radiación, la aportación solar puede ser determinante para mantener la temperatura sin coste energético adicional.
Una estrategia habitual en grandes instalaciones es combinar ambas tecnologías, maximizando el autoconsumo eléctrico con la fotovoltaica y reduciendo la demanda térmica con la solar. El resultado es un sistema de bajo coste operativo, con alta independencia de la red y con una vida útil que supera con creces la inversión inicial.
Si tu centro deportivo está planteándose dar este paso, te recomendamos leer nuestra guía sobre los pasos para instalar placas solares en el centro, donde se explica el proceso completo desde el estudio de viabilidad hasta la puesta en marcha.