El Acuerdo de París y sus ciclos de 5 años
El Acuerdo de París establece un marco global para limitar el calentamiento mundial muy por debajo de los 2 °C, y proseguir los esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C.
Un pilar fundamental de este acuerdo es su mecanismo de revisión progresiva conocido como balance global o global stocktake, que funciona mediante ciclos de revisión de 5 años. Este ciclo tiene un objetivo claro: evaluar el avance colectivo de los países hacia la limitación del calentamiento global a los niveles preindustriales, y exigir que las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) sean siempre más ambiciosas en cada ronda.
El primer balance global tuvo lugar en 2023, durante la COP28, y dejó un diagnóstico preocupante: el progreso es insuficiente. Eso significa que el ciclo de 2028 llegará con una presión renovada y más obligaciones concretas para Estados y empresas.
A nivel europeo, este escenario ya se está traduciendo en legislación vinculante: la Directiva de Eficiencia Energética (UE) 2023/1791 fija para el 1 de enero de 2028 un nuevo umbral de ahorro energético anual mínimo del 1,9 % del consumo final. Además, el Real Decreto español 214/2025 obliga a miles de empresas a calcular, publicar y reducir su huella de carbono, con plazos que se adelantan precisamente a ese año.