Estufas de gas
Las estufas de gas para exterior funcionan con butano o propano. Destacan por su alta potencia calorífica (entre 6 kW y 13 kW según el modelo) y por su capacidad para calentar rápidamente grandes superficies. El propano funciona mejor que el butano con temperaturas bajas, por lo que es preferible en zonas frías.
Su principal ventaja es que no requieren toma de corriente, lo que da flexibilidad para colocarlas donde mejor convenga en la terraza. Dentro de las estufas de gas para bares existen varios diseños con características distintas:
Estufa tipo seta
La estufa tipo seta es el modelo más reconocible y extendido en las terrazas de hostelería. Su nombre describe perfectamente su forma, ya que se trata de un aparato con un soporte vertical rematado por un quemador en la parte superior que irradia calor hacia abajo y lo distribuye de forma uniforme en un radio considerable, generalmente entre 20 y 30 m².
Sus principales ventajas para la hostelería son la portabilidad (la mayoría incorpora ruedas), la facilidad de encendido piezoeléctrico y su alta potencia. Es perfecta para terrazas grandes donde necesitas cubrir mucho espacio con pocos aparatos.
Estufa tipo pirámide
Las estufas tipo pirámide destacan por su diseño vertical, moderno y elegante, con una llama central visible que genera un ambiente cálido y acogedor. Son una opción ideal si buscas combinar funcionalidad con estética, ya que se convierten en un elemento decorativo que enriquece la atmósfera de tu terraza.
Ofrecen una potencia similar a las tipo seta y son igualmente robustas. Su estructura las hace especialmente adecuadas para terrazas de establecimientos con una decoración cuidada donde el diseño del mobiliario importa.
Estufa cilíndrica o baja
Las estufas cilíndricas tienen un diseño más compacto que las anteriores y distribuyen el calor en 360°, lo que las hace muy eficientes en espacios más reducidos o con configuraciones de mesas específicas.
Las versiones bajas, por su parte, se colocan directamente junto a las mesas de los clientes, proporcionando calor de forma directa e inmediata. Son perfectas para crear un ambiente íntimo y acogedor, y al ocupar menos espacio vertical se integran con mayor discreción en la terraza.