¿Qué es el aceite sintético?
El aceite sintético es un lubricante diseñado y fabricado en laboratorio a partir de compuestos químicamente modificados mediante procesos de síntesis avanzada. A diferencia del aceite mineral, que se obtiene directamente del refinado del petróleo crudo, el sintético se fabrica a partir de a partir de componentes químicamente modificados. Este método de producción permite eliminar las impurezas propias del petróleo crudo y controlar con precisión la estructura molecular del producto final.
Esta mezcla suele incluir bastantes aditivos. Estos compuestos tienen la función de potenciar las propiedades esenciales del aceite. Las que más se refuerzan son las de anticorrosión y antidesgaste. Como consecuencia, es posible mejorar la vida útil del motor y, por consiguiente, también la del vehículo.
El resultado es un aceite con moléculas de tamaño uniforme y homogéneo, pensado específicamente para las exigencias de los motores actuales, lo que se traduce en un rendimiento superior en condiciones tanto de frío extremo como de alta temperatura.
En definitiva, es un aceite de motor diseñado de forma intencionada para ofrecer el máximo nivel de protección y eficiencia.
En Repsol contamos con una amplia gama de lubricantes sintéticos desarrollados con tecnología de vanguardia para adaptarse a todo tipo de motores y condiciones de uso.