A continuación, te detallamos cómo detectar si tienes contratada una potencia excesiva o insuficiente:
¿Tienes más potencia en tu hogar de la que necesitas?
Si pagas una factura alta en comparación con tu consumo real, es posible que tengas contratada más potencia de la que usas. Este es un escenario común cuando los hábitos de consumo cambian, como cuando los hijos se van de casa o si se utilizan menos electrodomésticos.
Analiza tus facturas de luz y observa si tu consumo de luz concuerda con la potencia utilizada.
¿Tienes menos potencia de la que necesitas?
Si experimentas cortes de luz con regularidad, especialmente al conectar varios electrodomésticos al mismo tiempo, es probable que necesites aumentar la potencia contratada. Esto puede causar molestias y la necesidad de reorganizar tus hábitos de consumo, encendiendo los electrodomésticos por turnos.
En estos casos, además de ajustar la potencia, puede ser buen momento para cambiar de compañía de luz y buscar una tarifa que se adapte mejor a tu consumo y potencia.