¿Cuándo te conviene la discriminación horaria si teletrabajas?
A pesar de pasar el día en casa, la discriminación horaria puede seguir siendo una opción muy rentable si cumples con ciertos perfiles de consumo y de organización diaria.
Si puedes desplazar tus grandes consumos (lavadora, horno...)
El gran secreto de la discriminación horaria es el traslado del consumo intensivo a las horas valle. Si consigues programar la lavadora, el lavavajillas, el horno o el termo eléctrico para que funcionen entre las 00:00 y las 8:00 h de lunes a viernes, o durante el fin de semana completo (todo el sábado y el domingo cuenta como hora valle), puedes obtener un ahorro significativo.
En este caso, aunque tu equipo de trabajo esté encendido en horas punta, el grueso del consumo doméstico se desplaza a los momentos más económicos del día. El equilibrio entre lo que gastas en punta y lo que ahorras en valle puede hacer que la tarifa de discriminación horaria resulte rentable.
Si tu jornada laboral es flexible o intensiva
Si tienes cierta autonomía para organizar tu horario, como ocurre en muchos trabajos por proyectos o en modelos de jornada intensiva, puedes intentar concentrar tu actividad en los tramos llanos o finalizar antes de las 18:00 h, evitando así el segundo bloque punta (de 18:00 a 22:00 h), que es el más prolongado en consumo doméstico.
Del mismo modo, si tu jornada es intensiva o tienes o jornada de verano (por ejemplo, de 8:00 a 15:00 h), solo rozas parcialmente la hora punta de 10:00 a 14:00 h y aprovechas bien la hora llana de la tarde, lo que mejora considerablemente el balance de la tarifa.
Para modelos de trabajo híbrido: la combinación ideal
Si trabajas desde casa solo dos o tres días a la semana y el resto acudes a la oficina, el modelo híbrido es quizás el escenario más favorable para la discriminación horaria. Los días que tu casa está vacía durante la mañana y la tarde, no estás generando consumo en horas punta. Eso compensa los días en que sí teletrabajas.
Al concentrar la mayor parte de tu consumo doméstico en los fines de semana (completamente en periodo valle) y en las noches de los días laborables, maximizas el ahorro de forma natural y sin esfuerzo.