Tipos principales de conmutadores
Aunque el conmutador simple es el más habitual en cualquier hogar, existen variantes que amplían sus posibilidades de uso.
El conmutador doble
El conmutador doble integra dos mecanismos de conmutación en una misma caja o placa, con dos teclas independientes. Permite controlar dos circuitos o puntos de luz distintos desde el mismo lugar, siendo especialmente útil en:
- Salones o comedores grandes: donde hay dos zonas de iluminación diferenciada (por ejemplo, la zona del sofá y la del comedor) que quieres gestionar desde un único punto, pero también desde otros lugares de la estancia.
- Habitaciones con varios focos o circuitos: como dormitorios con iluminación general e iluminación de ambiente.
Cada tecla del conmutador doble funciona de manera independiente, con su propio circuito de cables viajeros, y puede combinarse con otro conmutador simple en el segundo punto de control.
Conmutador de cruce
El conmutador de cruce —también llamado conmutador de cruzamiento— es el elemento que entra en juego cuando necesitas controlar una misma luz desde tres o más puntos diferentes. No se usa de forma aislada, sino siempre intercalado entre dos conmutadores simples:
- En un circuito de tres puntos: conmutador simple → conmutador de cruce → conmutador simple.
- En un circuito de cuatro puntos: conmutador simple → conmutador de cruce → conmutador de cruce → conmutador simple.
El conmutador de cruce se diferencia en que dispone de cuatro bornes (dos de entrada y dos de salida) y su función es «cruzar» o «no cruzar» los dos cables viajeros según la posición de su tecla. Esto permite que cualquier punto del circuito pueda encender o apagar la luz con independencia de la posición de los demás.
Sus usos más frecuentes son habitaciones de matrimonio con control desde la puerta y desde ambas mesitas de noche, o pasillos y escaleras de grandes viviendas con múltiples accesos.