Por qué la ola de calor dispara la factura de la luz en verano
El calor extremo no solo nos afecta a nosotros, también obliga a nuestros electrodomésticos a trabajar en peores condiciones, lo que se traduce en un gasto energético mayor del que solemos calcular.
El uso intensivo del aire acondicionado y la climatización
El aire acondicionado es, sin duda, el gran protagonista del aumento de consumo en verano. Durante una ola de calor, muchos hogares lo mantienen encendido prácticamente todo el día, y esto puede suponer hasta el 40 - 50 % del consumo eléctrico total de una vivienda en esas fechas.
Además, cuanto mayor es la diferencia entre la temperatura exterior y la que marcamos en el termostato, más energía necesita el equipo para mantenerla. Bajar el aire acondicionado a 20 o 21 grados cuando fuera hay 38 grados no solo no es más eficiente, sino que dispara el consumo de forma significativa.
Pérdida de eficiencia en los electrodomésticos por el calor extremo
Lo que pocas personas saben es que el calor también afecta al rendimiento de otros electrodomésticos, no solo al aire acondicionado. Neveras y congeladores, por ejemplo, tienen que esforzarse más para mantener su temperatura interior cuando la temperatura ambiente es muy elevada, lo que incrementa su consumo sin que nos demos cuenta.
Algo similar ocurre con equipos electrónicos como ordenadores o televisores, que en ambientes muy calurosos pueden activar sistemas de refrigeración interna adicionales o simplemente funcionar de forma menos eficiente, generando un gasto extra que se acumula día tras día durante una ola de calor.