¿Por qué se va la luz?
En la mayoría de las ocasiones, los cortes de suministro eléctrico se deben a circunstancias predecibles y manejables, sobre todo cuando se acaba de dar de alta la luz y se está ajustando el consumo del hogar. Entender por qué se produce un apagón es el primer paso para evitar que vuelva a suceder. Estas son las tres causas más frecuentes:
Sobrecarga en el sistema
La sobrecarga del sistema sucede cuando hay demasiados dispositivos conectados al mismo tiempo y se sobrepasa la capacidad del circuito. En ese momento, el diferencial o los fusibles saltan automáticamente para proteger la instalación, lo que provoca el apagón.
La solución inmediata es desconectar algunos aparatos para reducir la carga y restablecer el diferencial. Si esto no resuelve la situación, es posible que se deba a un problema más serio y tengas que contactar con un profesional.
Si esto se repite con frecuencia, puede ser señal de que la potencia contratada no es suficiente para tu consumo habitual, o de que hay un fallo en la instalación.
Si quieres entender mejor este mecanismo, te explicamos en detalle por qué salta el diferencial.
Fallos en el suministro eléctrico
A veces, la razón de un apagón está fuera de tu control. Pueden ser fallos en la red eléctrica ocasionados por tormentas, vientos fuertes o incluso mantenimientos programados por la distribuidora, que provocan cortes que afectan a toda una calle, un barrio o incluso una localidad completa.
Es útil comprobar si tus vecinos también se han quedado sin luz para confirmar que se trata de un corte externo.
En estos casos solo queda esperar a que la distribuidora restablezca el suministro. Puedes consultar el tiempo estimado de resolución llamando al teléfono de averías de tu distribuidora.
Averías en la instalación eléctrica interna
El problema también puede originarse en la instalación eléctrica interna de tu hogar. Cableado antiguo, interruptores defectuosos o el deterioro de otros componentes pueden provocar cortes de electricidad.
Este tipo de avería puede ser más difícil de detectar a simple vista y, en algunos casos, puede suponer un riesgo si no se atiende a tiempo. Por ello, es fundamental contactar con un profesional para que repare la avería eléctrica. En Repsol, te ofrecemos un asistente 24 horas para que puedas tener a mano una solución rápida a tus averías.