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¿Sabes qué programa de la lavadora gasta menos luz?

Qué programa de la lavadora gasta menos luz

La lavadora es uno de los electrodomésticos que más electricidad consume en casa, pero no todos los programas que aparecen en su panel cuestan lo mismo en la factura. Eligiendo el ciclo adecuado, puedes reducir significativamente lo que pagas sin renunciar a que tu ropa salga limpia. Por ejemplo, consumirás menos al usar un programa a menor temperatura (lavado en frío o a 30 °C) y, si es posible, el programa ECO. 

En este artículo te explicamos qué programas son los que menos luz gastan, cuáles evitar y cómo sacarle el máximo partido a cada lavado.

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Por qué la duración del lavado no equivale a un mayor consumo

Un programa largo no siempre gasta más electricidad. El motor que hace girar el tambor consume poca energía. El gasto principal está en la resistencia que calienta el agua. La duración es un dato relevante, pero la temperatura es el factor que determina de verdad el consumo. Por eso, un lavado de tres horas a baja temperatura puede consumir menos que uno de cincuenta minutos a 60 °C. 

En la práctica, lo que determina el consumo es:

  • La temperatura del agua: cuanto más alta, más energía. El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía) señala que entre el 80 % y el 85 % de la electricidad que gasta una lavadora se destina exclusivamente a calentar el agua.
  • El número de ciclos: cada lavado tiene un coste fijo de arranque, llenado y centrifugado.
  • Las funciones adicionales: prelavados o aclarados extra añaden consumo.

El motor que hace girar el tambor, el sistema de bombeo y el centrifugado consumen, en comparación, una parte muy pequeña de la energía total del ciclo.

Si quieres saber cuántos kWh gasta tu lavadora en cifras concretas, te lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre cuántos kW consume una lavadora.

Análisis de los programas de lavadora que menos luz consumen

No todos los ciclos del panel de tu lavadora tienen el mismo impacto en la factura de la luz. La diferencia entre elegir un programa u otro puede significar gastar el doble de electricidad o incluso más por cada colada. 

Actualmente, para comprobar el consumo, la etiqueta energética europea de las lavadoras utiliza el programa Eco 40-60 como referencia para medir el consumo. Ese valor se expresa en kWh por cada 100 ciclos, así que puedes comparar modelos en la etiqueta o en la base de datos europea EPREL, a la que se accede escaneando el código QR de la etiqueta.

A continuación, analizamos los tres programas más eficientes para que sepas cuándo y por qué usarlos.

El Programa ECO: el rey de la eficiencia

El programa ECO está diseñado para lavar con menos energía. Reduce la temperatura efectiva del agua y lo compensa con un ciclo más largo, en el que actúan con más tiempo los detergentes. El programa calienta el agua de forma muy gradual y a temperaturas controladas traduciéndose en un consumo global del ciclo menor. Así, aunque puede llegar a durar entre 3 y 4 horas, su consumo estimado se sitúa entre 0,5 y 0,9 kWh por ciclo.

Además de ahorrar luz, el programa ECO también reduce el consumo de agua. Según los fabricantes, puede utilizar en torno a 50 litros frente a los casi 80 litros de un programa de algodón estándar. Usar el programa ECO de forma habitual puede suponer un ahorro de entre el 30 % y el 50 % en electricidad frente a un ciclo convencional.

Lavados en frío (20ºC o menos): máxima reducción de gasto

El lavado en frío es, en términos de consumo eléctrico, el más eficiente de todos. Con una temperatura de 20 ºC o inferior, la resistencia de la lavadora prácticamente no llega a activarse, y el consumo del ciclo puede quedar entre 0,2 y 0,5 kWh.

Frente a un lavado habitual a 60 ºC, la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) estima que el ahorro energético al lavar en frío puede llegar hasta el 75 %. Incluso bajar de 60 ºC a 40 ºC, sin llegar al frío total, reduce el consumo más de la mitad.

Los detergentes actuales incorporan enzimas formuladas específicamente para actuar a partir de 20 ºC, por lo que para la ropa habitual (camisetas, ropa interior, pantalones con suciedad normal) el lavado en frío es más que suficiente.  Conviene usar temperaturas más altas solo cuando la ropa lo requiera, por ejemplo en sábanas, toallas o prendas con suciedad difícil.

Programa para sintéticos vs. algodón: ¿cuál requiere menos energía?

Los programas de algodón suelen ser más largos o usar temperaturas más altas, mientras que los de sintéticos suelen funcionar a temperaturas más bajas. 

Así, vemos la diferencia de consumo:

  • Programa de sintéticos: suele trabajar a temperaturas de entre 30 ºC y 40 ºC, con centrifugados más suaves y ciclos más cortos. Su consumo estimado se sitúa entre 0,4 y 0,8 kWh.
  • Programa de algodón a 40 ºC: entre 0,8 y 1,2 kWh por ciclo.
  • Programa de algodón a 60 ºC: entre 1,2 y 1,8 kWh por ciclo.
  • Programa de algodón a 90 ºC: puede alcanzar los 2,5 kWh o más.

El programa de sintéticos consume menos que el de algodón si ambos se comparan a la misma temperatura o en condiciones similares. Pero la clave está en elegir la temperatura más baja que limpie bien la prenda. Si tienes ropa que admita el programa de sintéticos, úsalo; si necesitas el de algodón, opta siempre por la temperatura más baja que la prenda tolere.

El mito del programa corto: por qué gasta más de lo que crees

Puede parecer lógico que un programa de 15 o 30 minutos gaste menos electricidad que uno de 3 horas, pero la realidad es la contraria en muchos casos.

Para lavar la ropa en un tiempo tan reducido, la lavadora necesita:

  • Calentar el agua muy rápidamente, lo que exige un pico de potencia muy alto en la resistencia eléctrica.
  • Girar el tambor a mayor velocidad, intensificando el trabajo del motor.

Este esfuerzo concentrado en poco tiempo puede hacer que el consumo por ciclo del programa rápido sea igual o superior al de programas más largos que trabajan de forma más pausada.

El programa corto o rápido tiene sentido en situaciones muy concretas. Cuando tienes muy poca ropa, cuando las prendas están apenas sucias o cuando necesitas una prenda limpia con urgencia. Para el lavado diario habitual, no es la opción más económica.

Opciones y ajustes extra que disparan tu consumo eléctrico

Elegir el programa correcto es importante, pero no es lo único que influye en lo que pagas. Hay dos opciones que muchos usuarios activan sin ser conscientes de su impacto real en el consumo, que son el prelavado y el uso de temperaturas elevadas. 

El impacto del prelavado

La opción de prelavado añade un ciclo de aclarado previo al lavado principal, con llenado de agua y, en muchos casos, calentamiento. Aunque parece un plus de limpieza, el IDAE advierte que activarlo aumenta el consumo eléctrico del ciclo entre un 15 % y un 20 %, además de sumar entre 10 y 15 litros adicionales de agua y alargar el tiempo de lavado entre 15 y 30 minutos.

La alternativa más eficiente para ropa con suciedad intensa es tratar la mancha directamente con un quitamanchas o dejar la prenda en remojo antes de meterla en la lavadora. El prelavado debería reservarse solo para casos de suciedad extrema, como ropa de trabajo con grasa o barro.

Lavados a temperaturas superiores a 40 ºC o 60 ºC

Como hemos comentado en puntos anteriores, cada escalón de temperatura supone un salto importante en el consumo. Pasar de lavar a 40 ºC a hacerlo a 60 ºC puede doblar prácticamente el gasto energético del ciclo. A 90 ºC, el consumo puede multiplicarse por cinco respecto a un lavado en frío.

La recomendación del IDAE es utilizar la temperatura más baja que admita la prenda. Para la mayoría de la ropa, 30 °C o 40 °C son suficientes. Reserva los programas a 60 ºC o 90 ºC para ropa de cama, toallas o ropa interior que requiera una desinfección real, no como práctica habitual.

Preguntas frecuentes sobre los programas de lavado

Sí, aunque el efecto directo sobre la factura suele ser pequeño. Un centrifugado más alto requiere más esfuerzo del motor especialmente a altas revoluciones (1.000 o 1.200 rpm). Reducir las rpm (a 700 u 800) disminuye el trabajo del motor y, con ello, el consumo eléctrico de esa fase. Además, con un centrifugado más suave, las prendas se arrugan menos y se desgastan con menor rapidez.

Depende del tipo de suciedad. 

  • Para manchas cotidianas (sudor, polvo o manchas ligeras), un lavado en frío o a 30 °C con un buen detergente suele dar buenos resultados. 
  • Para manchas de grasa, aceite o suciedad muy incrustada, puede ser necesario pretratar la prenda o usar una temperatura más alta. 

Lavar en frío también cuida mejor los colores y reduce el encogimiento de algunos tejidos.

No. El botón de media carga ajusta la cantidad de agua utilizada, pero el consumo eléctrico no se reduce de forma proporcional, ya que la resistencia necesita casi la misma energía para calentar el agua independientemente de si el tambor está lleno o a medias. La opción más eficiente es siempre esperar a tener suficiente ropa para aprovechar la carga completa del tambor (dejando un espacio equivalente a un puño entre la ropa y la parte superior del tambor para que el ciclo sea efectivo).

En términos de consumo eléctrico, un programa largo con el tambor lleno es más económico que dos lavados cortos. 

Cada vez que pones en marcha la lavadora, el electrodoméstico consume energía en la fase de arranque y en el calentamiento del agua desde cero. Hacer dos ciclos implica repetir esas fases dos veces, con el doble de gasto en agua, detergente y electricidad. Siempre que sea posible, acumula la ropa hasta tener una carga completa.

Sí, pero consume una cantidad muy pequeña de energía para mantener el reloj y los sensores. Mientras la lavadora está en modo de espera con el inicio diferido activado, se mantiene en standby, con un consumo inferior a 2 W por hora. Este consumo en espera es tan pequeño que queda ampliamente compensado por el ahorro que supone lavar en las horas valle de la tarifa eléctrica, si tienes contratada una tarifa con frnajas bás baratas.

Descubre cuáles son los mejores momentos del día en nuestro artículo sobre a qué hora poner la lavadora para gastar menos.

Elige el programa adecuado y la mejor tarifa de luz con Repsol

Elegir el programa adecuado es una de las formas más sencillas de reducir el gasto en casa. Lavar a baja temperatura, usar el programa ECO y llenar la máquina son hábitos fáciles de incorporar. Si quieres seguir ahorrando, revisa también tu tarifa eléctrica y la forma en que usas los electrodomésticos a lo largo del día.

En Repsol te ayudamos a encontrar la tarifa de luz que mejor se ajuste a tu hogar. Y además, para te contamos como mejorar tus hábitos de consumo con 10 consejos para ahorrar energía en casa, donde encontrarás medidas aplicables a toda la vivienda para reducir tu factura de forma sostenida.

Tarifas de luz para tu hogar