¿De qué depende el consumo de tu campana de cocina?
No todas las campanas gastan igual. Estos son los principales factores que determinan su consumo eléctrico real:
Potencia del motor y velocidad de succión
El motor es el componente que más energía consume en una campana extractora. Cuanto mayor sea su potencia y más alta sea la velocidad a la que trabaje, mayor será el gasto eléctrico. La mayoría de los modelos domésticos cuentan con 3 velocidades estándar más un modo turbo o intensivo, que se reserva para cocciones con mucho humo o grasa.
Utilizar siempre el modo turbo cuando no es necesario puede duplicar o incluso triplicar el consumo respecto a trabajar en velocidad baja.
Tipo de iluminación (LED vs. halógena)
Aunque parece un detalle menor, la iluminación de la campana puede marcar una diferencia si la utilizas también como fuente de luz en la cocina. Las bombillas LED pueden consumir hasta un 80 % menos de electricidad que las halógenas, además de ofrecer una vida útil mucho más larga. También generan mucho menos calor que las halógenas.
Si tu campana todavía utiliza bombillas halógenas, sustituirlas por LED puede ser una forma sencilla de reducir el consumo eléctrico de la iluminación.
Etiqueta de eficiencia energética
La clasificación energética de las campanas extractoras todavía utiliza actualmente una escala de A+++ a D en la Unión Europea. Sin embargo, la Comisión Europea está revisando la normativa y contempla adaptarla a una escala simplificada de A a G, siguiendo el proceso de actualización de las etiquetas energéticas de otros electrodomésticos.
Por ello, al comparar campanas extractoras conviene fijarse en la clase energética que aparece en la etiqueta y, sobre todo, en su consumo anual expresado en kWh, ya que este dato permite comparar directamente el consumo de distintos modelos. La etiqueta también incluye información sobre la eficiencia fluidodinámica, la iluminación y el filtrado de grasas, que actualmente utilizan escalas de A a G.
Estado de los filtros
Este es un factor que muchas personas pasan por alto. Cuando los filtros están obstruidos por grasa y suciedad acumulada, el motor necesita hacer un sobreesfuerzo para aspirar el aire, lo que se traduce directamente en un mayor consumo eléctrico y más ruido. Mantener los filtros limpios no solo mejora la eficiencia de la campana, sino que también alarga su vida útil.