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¿Cuánto consume una campana extractora?

Cuánto consume una campana extractora

La campana extractora es uno de esos electrodomésticos de cocina a los que no solemos prestarles demasiada atención... hasta que llega la factura de la luz. Aunque no es el que más electricidad gasta en el hogar, su uso diario puede sumar más de lo que imaginas si no la utilizas de forma eficiente.

En este artículo te explicamos cuántos vatios consume una campana extractora —con una potencia que puede ir desde los 70 W hasta los 200 W según el modelo y la velocidad de uso—, de qué factores depende su gasto real y, sobre todo, qué puedes hacer para reducirlo sin renunciar a tener tu cocina libre de humos y olores.

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¿Cuál es el consumo de una campana extractora por hora?

El consumo eléctrico de una campana extractora doméstica depende de su modelo, potencia y velocidad de funcionamiento. Como referencia, existen modelos con una potencia eléctrica de alrededor de 70 W a 200 W.

Para entenderlo mejor en términos de kilovatios-hora (kWh), que es la unidad que aparece en la factura eléctrica:

  • A una potencia de 200 W (0,2 kW), una campana necesitaría funcionar 5 horas seguidas para consumir 1 kWh.
  • A una potencia de 70 W (0,07 kW), necesitaría funcionar aproximadamente 14 horas y 17 minutos para consumir 1 kWh.

En un uso doméstico habitual de entre 30 y 60 minutos al día, una campana con una potencia de entre 70 y 200 W consumiría aproximadamente entre 13 y 73 kWh al año, sin tener en cuenta posibles diferencias derivadas de la iluminación, los distintos niveles de funcionamiento o el consumo en espera.

El consumo real puede variar considerablemente según el modelo. De hecho, la normativa europea establece el consumo energético anual de las campanas en kWh/año y contempla parámetros específicos como la potencia eléctrica, la iluminación y el tiempo de funcionamiento.

Si quieres saber cuánto supone esto dentro del consumo total de tu vivienda, puedes consultar nuestro artículo sobre cuántos kWh consume una casa.

Ejemplo de gasto en euros de una campana extractora

Saber cuántos vatios consume tu campana está bien, pero lo que de verdad importa es cuánto te cuesta al mes y al año. Vamos a verlo con un ejemplo práctico.

Tomando como referencia el precio del kWh de la Tarifa Sin Horarios de Repsol (0,1499 €/kWh, antes de impuestos y sin servicios adicionales) y un uso habitual de 45 minutos al día, todos los días del año, el gasto estimado sería el siguiente:

Como ves, el gasto anual de una campana extractora es relativamente bajo en comparación con otros electrodomésticos del hogar. Sin embargo, la diferencia entre usarla siempre a máxima potencia o hacerlo siempre a velocidad baja puede suponer casi el triple del coste a lo largo del año.

Merece la pena recalcar también que estos valores son orientativos, ya que el precio del kWh varía según la tarifa contratada y, en algunas tarifas, la hora del día en la que cocines.

¿De qué depende el consumo de tu campana de cocina?

No todas las campanas gastan igual. Estos son los principales factores que determinan su consumo eléctrico real:

Potencia del motor y velocidad de succión

El motor es el componente que más energía consume en una campana extractora. Cuanto mayor sea su potencia y más alta sea la velocidad a la que trabaje, mayor será el gasto eléctrico. La mayoría de los modelos domésticos cuentan con 3 velocidades estándar más un modo turbo o intensivo, que se reserva para cocciones con mucho humo o grasa.

Utilizar siempre el modo turbo cuando no es necesario puede duplicar o incluso triplicar el consumo respecto a trabajar en velocidad baja.

Tipo de iluminación (LED vs. halógena)

Aunque parece un detalle menor, la iluminación de la campana puede marcar una diferencia si la utilizas también como fuente de luz en la cocina. Las bombillas LED pueden consumir hasta un 80 % menos de electricidad que las halógenas, además de ofrecer una vida útil mucho más larga. También generan mucho menos calor que las halógenas.

Si tu campana todavía utiliza bombillas halógenas, sustituirlas por LED puede ser una forma sencilla de reducir el consumo eléctrico de la iluminación.

Etiqueta de eficiencia energética

La clasificación energética de las campanas extractoras todavía utiliza actualmente una escala de A+++ a D en la Unión Europea. Sin embargo, la Comisión Europea está revisando la normativa y contempla adaptarla a una escala simplificada de A a G, siguiendo el proceso de actualización de las etiquetas energéticas de otros electrodomésticos.

Por ello, al comparar campanas extractoras conviene fijarse en la clase energética que aparece en la etiqueta y, sobre todo, en su consumo anual expresado en kWh, ya que este dato permite comparar directamente el consumo de distintos modelos. La etiqueta también incluye información sobre la eficiencia fluidodinámica, la iluminación y el filtrado de grasas, que actualmente utilizan escalas de A a G.

Estado de los filtros

Este es un factor que muchas personas pasan por alto. Cuando los filtros están obstruidos por grasa y suciedad acumulada, el motor necesita hacer un sobreesfuerzo para aspirar el aire, lo que se traduce directamente en un mayor consumo eléctrico y más ruido. Mantener los filtros limpios no solo mejora la eficiencia de la campana, sino que también alarga su vida útil.

¿Gasta mucha luz dejar la campana encendida después de cocinar?

Es una práctica muy habitual: terminas de cocinar, apagas los fogones y dejas la campana encendida un buen rato para que ventile la cocina. ¿Pero cuánto consume ese tiempo extra?

Si tu campana trabaja a 200 W y la dejas encendida 30 minutos adicionales, habrá consumido 0,1 kWh. Puede parecer poco, pero si esto ocurre a diario durante todo el año, suma unos 36 kWh extra, lo que equivale al consumo anual de una campana de clase media en condiciones normales.

Lo recomendable es dejar la campana funcionando entre 5 y 10 minutos después de apagar el fuego para que absorba los olores residuales, y luego apagarla. Si necesitas ventilar más la cocina, abrir una ventana durante un par de minutos es una alternativa eficaz y sin coste eléctrico.

Trucos para reducir el consumo eléctrico de tu campana extractora

La buena noticia es que reducir el gasto de tu campana extractora no requiere grandes inversiones. Con estos hábitos sencillos, notarás el ahorro en tu factura:

Usa la velocidad adecuada para cada cocción

No todas las cocciones generan la misma cantidad de humo o vapor. Para tareas ligeras como calentar una sopa o cocer verduras, la velocidad 1 o 2 es más que suficiente. Reserva la velocidad máxima o el modo turbo para momentos puntuales, como después de preparar frituras o tras cocciones con mucho vapor. Adaptar la potencia al tipo de cocción puede reducir el consumo a la mitad.

Apaga la luz de la campana si no es necesaria

La iluminación de la campana es práctica, pero si ya tienes luz suficiente en la cocina, no hay razón para tenerla encendida mientras cocinas. Si tu campana todavía lleva bombillas halógenas y las tienes encendidas a diario, considera sustituirlas por LED cuanto antes: es una inversión mínima con un retorno rápido.

Limpia y cambia los filtros regularmente

Como hemos visto, los filtros sucios obligan al motor a trabajar con más esfuerzo, incrementando el consumo. Lo ideal es limpiar los filtros metálicos una vez al mes (muchos son aptos para el lavavajillas) y sustituir los filtros de carbón activo —en campanas de recirculación— cada 3 o 6 meses. Es un mantenimiento sencillo que mejora la eficiencia y prolonga la vida del aparato.

Enciéndela unos minutos antes de cocinar

Puede parecer contradictorio, pero encender la campana en velocidad baja 2 o 3 minutos antes de empezar a cocinar crea una corriente de aire que facilita la extracción desde el primer momento. Esto permite trabajar en velocidades más bajas durante toda la cocción, en lugar de tener que subir la potencia para compensar los humos ya acumulados. El resultado: menos consumo total y mayor eficiencia.

Contrata las mejores tarifas de luz para tu hogar y empieza a ahorrar

Optimizar el uso de tus electrodomésticos es una parte importante del ahorro energético en casa, pero igual de importante es tener la tarifa de luz que mejor se adapte a tus hábitos. En Repsol contamos con tarifas de electricidad diseñadas para particulares que te permiten controlar y reducir tu gasto energético mes a mes.

Si quieres ir un paso más allá y conocer qué otros electrodomésticos están impactando más en tu factura, no te pierdas nuestro artículo sobre qué electrodomésticos consumen más en el hogar.

Con una buena tarifa y unos hábitos de consumo más eficientes, el ahorro en tu hogar es posible desde hoy mismo.

Tarifas eléctricas adaptadas a ti