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¿Cuánto consume una plancha? Guía para calcular su gasto y ahorrar luz

Consumo plancha de la ropa

Planchar es una de esas tareas del hogar que hacemos sin pensar demasiado en lo que está gastando el aparato enchufado. Una plancha de ropa consume entre 1.000 W y 3.000 W dependiendo del tipo y modelo. Es decir, puede gastarte entre 1 y 3 kWh por cada hora de uso. De esta manera, si planchas varias veces por semana, este pequeño electrodoméstico puede tener un impacto destacable en tu factura de la luz si no la usas de forma eficiente.

A continuación, te explicamos cuánta electricidad consume una plancha según su tipo, cómo calcular lo que te cuesta cada sesión de planchado y, sobre todo, qué trucos puedes aplicar para reducir ese gasto al mínimo.

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¿Cuánta energía consume una plancha de ropa en casa?

La plancha es uno de los electrodomésticos que más consumen en el hogar durante el tiempo que está encendida, a pesar de que su uso suele ser puntual y de corta duración. Esto se debe a que necesita generar calor de forma rápida e intensa para alcanzar la temperatura óptima de planchado, lo que dispara su potencia instantánea muy por encima de otros aparatos de uso diario. Por ejemplo, una sesión de planchado de una hora puede consumir tanta energía como tener encendida una televisión durante 20 horas.

En términos generales, el consumo de energía de una plancha depende de tres factores principales:

  • La potencia nominal del aparato: indicada en watts en la etiqueta o el manual.
  • El tiempo total de uso: cuántas horas o minutos la mantienes encendida.
  • El tipo de tejido y temperatura seleccionada: un termostato más exigente hace que la resistencia se active con más frecuencia.

Aunque el consumo instantáneo pueda parecer elevado, gracias al termostato la plancha no funciona a máxima potencia de forma continua. Una vez alcanzada la temperatura deseada, la resistencia se apaga y solo vuelve a activarse cuando la temperatura baja. Esto hace que el consumo real sea algo inferior al cálculo teórico máximo.

Consumo de la plancha según su tipo 

No todas las planchas gastan lo mismo. El tipo de tecnología influye directamente en su potencia y, por tanto, en el consumo final.

Consumo de una plancha eléctrica tradicional 

Las planchas eléctricas clásicas o "en seco" son las que menos energía requieren dentro de esta categoría de electrodomésticos. Su consumo en watts suele oscilar entre 1.000 W y 1.800 W. Son modelos sencillos, sin depósito de agua ni función de vapor continuo, que se basa exclusivamente en una resistencia que calienta la suela metálica.

Su principal ventaja es que es el modelo que menos luz gasta. El inconveniente es que, al no contar con la ayuda del vapor, puede requerir más pasadas sobre las prendas más arrugadas, alargando el tiempo de uso y compensando en parte ese ahorro.

Consumo plancha vapor 

La plancha de vapor es el modelo más habitual en los hogares españoles. Su consumo de plancha en watts se sitúa generalmente entre 1.500 W y 2.400 W, ya que necesita energía adicional para calentar el agua del depósito y generar el vapor que facilita el planchado de arrugas difíciles. Este mayor consumo se compensa, en muchos casos, con una reducción del tiempo total de planchado.

Dentro de esta categoría también encontramos las planchas de vapor verticales, cada vez más presentes en los hogares por su comodidad para eliminar arrugas en prendas colgadas, cortinas o tapicerías sin necesidad de tabla de planchar. Su consumo suele moverse en un rango similar al de las planchas de vapor tradicionales, entre 1.500 W y 2.200 W, aunque su funcionamiento por golpes de vapor puntuales, en lugar de contacto continuo con la resistencia, hace que el gasto real dependa mucho de la frecuencia con la que se acciona el disparo de vapor.

Centros de planchado: ¿gastan más o menos?

Los centros de planchado son la opción profesional o semiprofesional para el hogar y presentan mayor potencia. Cuentan con un calderín independiente que genera vapor a alta presión, lo que permite planchar con mucha más eficacia y rapidez.

El consumo de energía de una plancha de este tipo suele oscilar entre los 2.000 W y los 3.000 W. Sin embargo, al ofrecer mayor rendimiento por pasada, reducen el tiempo de uso, lo que puede equilibrar parcialmente el consumo total frente a una plancha tradicional utilizada durante más tiempo.

Por eso, para sesiones largas con muchas prendas, el consumo total por prenda puede ser inferior al de una plancha doméstica estándar. Donde no son eficientes es en sesiones cortas, ya que el precalentamiento del calderín supone por sí solo hasta un 25 % del consumo total de la sesión.

Para que puedas comparar de un vistazo, aquí tienes un resumen del consumo de plancha en watts y su equivalencia aproximada en coste, tomando como referencia un precio medio de la luz de 0,18 €/kWh:

Estos valores son estimaciones basadas en el uso continuo a máxima potencia. En la práctica, el termostato regula el funcionamiento de la resistencia, por lo que el consumo real suele ser algo inferior.

¿Cómo calcular el consumo en watts de una plancha de ropa?

La fórmula para calcular cuánta energía consume tu plancha es muy sencilla:

Consumo (kWh) = Potencia (kW) × Tiempo de uso (horas)

Para convertir los watts en kilowatts simplemente divide entre 1.000. Por ejemplo, una plancha de 2.000 W equivale a 2 kW.

Imagina que tienes una plancha de vapor de 2.200 W y planchas durante 45 minutos (0,75 horas) cada semana:

  1. Potencia en kW: 2.200 W ÷ 1.000 = 2,2 kW
  2. Consumo por sesión: 2,2 kW × 0,75 h = 1,65 kWh
  3. Consumo mensual (4 sesiones): 1,65 kWh × 4 = 6,6 kWh al mes
  4. Coste mensual estimado (a un precio medio de 0,18 €/kWh): 6,6 × 0,18 = aproximadamente 1,188 € al mes

Este cálculo te permite hacerte una idea aproximada de tu gasto real y compararlo con otros electrodomésticos del hogar para entender mejor tu consumo total en kWh.

¿Cuánta potencia consume una plancha?

La potencia de una plancha varía en función del tipo y del fabricante. En términos generales:

¿Cuántos kilovatios consume una plancha por hora?

Si mantuvieras la plancha funcionando a máxima potencia durante una hora completa, una plancha de 1.500 W consumiría 1,5 kWh, mientras que una de 2.000 W alcanzaría los 2 kWh

No obstante, en la práctica el consumo real por hora suele ser algo menor gracias a la acción del termostato, que evita que la resistencia esté activa de forma continua. Así, con estos ciclos de encendido y apagado, el consumo real suele rondar entre el 60 % y el 80 % de su potencia nominal máxima durante una sesión normal de planchado.

Trucos infalibles para reducir el consumo de tu plancha de ropa

Conocer cuánta luz gasta una plancha de ropa es el primer paso, pero lo que realmente marca la diferencia en tu factura es cómo la utilizas

Plancha grandes cantidades de ropa a la vez

Encender la plancha implica un consumo inicial para alcanzar la temperatura de trabajo. Si la enciendes cada día para planchar dos o tres prendas, ese coste de calentamiento se repite continuamente de forma ineficiente.

Lo más inteligente es acumular la ropa durante la semana y planchar todo en una sola sesión. De esta forma, el gasto energético del calentamiento se reparte entre muchas más prendas y reduces el número de veces que enciendes el aparato. Además, al tener varias prendas, puedes ordenarlas de mayor a menor temperatura necesaria (según el tejido) para evitar cambios bruscos del termostato.

Aprovecha el calor residual para las prendas delicadas

La base de una plancha acumula una cantidad considerable de calor que tarda varios minutos en disiparse después de apagarla. Ese calor residual es perfectamente suficiente para planchar telas delgadas o delicadas como la seda, el raso o los sintéticos ligeros.

Apaga la plancha dos o tres minutos antes de terminar y utiliza ese calor residual para las últimas prendas que no necesiten alta temperatura. Estarás planchando de forma completamente gratuita durante ese tiempo, sin consumir ni un solo vatio.

Mantén la base limpia para mejorar la transmisión térmica

Una base sucia o con restos de cal reduce la eficiencia de la transmisión de calor hacia la ropa, obligando a la plancha a trabajar más tiempo o a mayor temperatura para conseguir el mismo resultado. Limpiar periódicamente la suela con los productos adecuados ayuda a mantener un rendimiento óptimo y, de forma indirecta, a reducir el consumo.

Ajusta la temperatura al tipo de tejido

No todas las prendas necesitan la máxima temperatura. Aquí tienes una guía orientativa con las temperaturas recomendadas para planchar cada tipo de tejido, siguiendo la simbología estándar que encontrarás en la mayoría de las planchas (puntos) y en las etiquetas de las prendas:

  • Sintéticos (poliéster, acrílico, nailon, licra): baja temperatura, entre 80 °C y 110 °C (1 punto). Requieren cuidado especial porque pueden derretirse o brillar con el calor excesivo.
  • Seda y tejidos delicados: baja-media temperatura, entre 110 °C y 150 °C (1-2 puntos). Se recomienda planchar del revés y sin vapor directo para evitar marcas. Se puede utilizar el calor residual con la plancha apagada.
  • Lana: temperatura media, alrededor de 150 °C (2 puntos), preferiblemente con un paño protector o con vapor para evitar apelmazar la fibra.
  • Algodón: temperatura media-alta, entre 180 °C y 200 °C (2-3 puntos). Admite bien el uso de vapor, lo que facilita eliminar arrugas más marcadas.
  • Lino: temperatura alta, entre 200 °C y 220 °C (3 puntos). Es uno de los tejidos que más se arruga, por lo que suele necesitar más calor y, a menudo, planchar ligeramente húmedo.
  • Denim/vaquero: temperatura alta, cercana a los 200 °C (3 puntos), habitualmente planchado del revés para proteger el color y los acabados.

Cuando planches varias prendas de distintos tejidos, empieza siempre por las que requieren menor temperatura y ve subiendo progresivamente hacia las que necesitan más calor. 

Evita planchar en horas punta si tienes tarifa con discriminación horaria

Si dispones de una tarifa eléctrica con precios diferenciados por franjas horarias, planchar en horas valle (de madrugada o durante el fin de semana) puede suponer un ahorro adicional en el coste, aunque el consumo en kWh sea el mismo.

Descubre las mejores tarifas eléctricas y reduce tu factura con Repsol

Más allá de optimizar el uso de la plancha, una de las formas más efectivas de ahorrar en tu factura eléctrica es contar con la tarifa adecuada a tus hábitos de consumo. En Repsol encontrarás opciones pensadas para adaptarse a distintos perfiles de hogar, ya sea que concentres el planchado y otras tareas domésticas en horas valle o prefieras un precio fijo y estable durante todo el año. 

Revisar periódicamente tu contrato de luz y compararlo con otras alternativas del mercado es clave para asegurarte de que estás pagando lo justo por cada kWh que consumes en casa.

Preguntas frecuentes sobre el consumo de la plancha

Las planchas domésticas funcionan con la tensión de la red eléctrica estándar en España, es decir, 220-230 voltios (V) a 50 Hz

Lo que varía entre modelos no es el voltaje, sino la potencia en watts, que determina la intensidad de corriente que consume el aparato y, por tanto, su gasto energético.

Depende del modelo y del programa de lavado, pero en términos generales una lavadora moderna eficiente en programas ecológicos consume entre 0,5 y 1,5 kWh por ciclo completo, mientras que una plancha de vapor puede consumir entre 1,5 y 2,5 kWh por hora. 

Por tanto, en una sesión de planchado prolongada, la plancha puede llegar a gastar más electricidad que un ciclo completo de lavadora. Eso sí, la lavadora funciona a ciclos de entre 1 y 3 horas, por lo que la comparación depende del uso que hagas de cada aparato.

Descubre de manera más detallada el consumo de este electrodoméstico.

Sí. El termostato regula la temperatura de la resistencia, apagándola una vez alcanzado el nivel deseado y volviéndola a activar solo cuando la temperatura desciende. Gracias a este mecanismo, la plancha no consume su potencia máxima de forma constante durante todo el tiempo de uso, lo que reduce el gasto real frente al cálculo teórico basado únicamente en la potencia nominal.

Como ves, una plancha de ropa puede ser uno de los pequeños electrodomésticos que más impacta en tu consumo eléctrico si no la usas de manera eficiente. Conocer su consumo en watts, calcular lo que te cuesta cada sesión y aplicar estos sencillos trucos te permitirá planchar lo mismo gastando considerablemente menos. Y si además combinas estos hábitos con una buena tarifa eléctrica, el ahorro en tu factura será todavía más notable.