¿Qué afecta a tu consumo al trabajar desde casa?
Cuando empiezas a teletrabajar, la electricidad que antes consumía tu oficina pasa, en parte, a consumirla tu hogar. No toda la jornada laboral se traduce en el mismo gasto: depende del equipo que uses, las horas que permanezca encendido y las condiciones climáticas de tu vivienda.
Para entender el aumento en tu factura, es fundamental identificar los principales responsables del consumo energético durante tu jornada de trabajo en casa.
Ordenador de sobremesa vs. portátil
El tipo de equipo es, sin duda, el mayor determinante de tu consumo informático:
- Ordenador portátil: su consumo oscila entre los 30 y 140 W en uso normal. En una jornada de 8 horas, un portátil medio (80 W) consume aproximadamente 0,6 kWh al día, lo que equivale a unos 13,2 kWh al mes trabajando 22 días.
- Ordenador de sobremesa: consume entre 150 y 250 W en uso activo. En las mismas condiciones, un sobremesa estándar puede llegar a los 2 kWh al día, es decir, unos 40 kWh al mes. Es decir, entre 3 y 4 veces más que un portátil.
Cambiar de un sobremesa a un portátil puede suponer un ahorro de hasta 6 euros al mes solo en consumo del equipo principal.
Si quieres conocer con detalle cuánta electricidad gasta tu ordenador, consulta nuestro análisis detallado sobre el consumo de un ordenador por tipo y uso y descubre el impacto real de tu equipo en la factura.
El consumo "invisible" del monitor, el router y otros periféricos
Cuando pensamos en el gasto eléctrico del teletrabajo, solemos mirar solo al ordenador. Sin embargo, hay una serie de dispositivos que permanecen encendidos durante toda la jornada y que, sumados, tienen un impacto real en la factura.
- El monitor es el periférico que más consume después del propio equipo. Por ejemplo, un monitor LED de 24 pulgadas gasta entre 20 y 30 W en uso normal, lo que en una jornada de 8 horas supone unos 0,20 kWh diarios. Si tienes un monitor más grande, de 27 pulgadas o superior, o un modelo gaming con alta tasa de refresco, el consumo puede subir hasta los 40-70 W, es decir, hasta 0,45 kWh por jornada.
- El router aunque su consumo individual es bajo, está encendido las 24 horas todos los días del año. Eso puede suponer entre 36 y 90 kWh anuales solo por el router. En el contexto del teletrabajo, su impacto no cambia respecto a antes, pero conviene tenerlo en cuenta en el cómputo global del hogar.
- La iluminación del espacio de trabajo es otro factor. Si teletrabajas en una habitación con poca luz natural o en invierno, con jornadas en las que amanece tarde, es probable que tengas una lámpara o flexo encendidos entre 4 y 8 horas. Un punto de luz LED de 20 W consume unos 0,15 kWh diarios.
- La impresora en modo espera o standby consume entre 5 y 20 W de forma continua aunque no la estés usando. Si la tienes siempre enchufada, ese consumo pasivo se acumula mes a mes.
Todo esto, que individualmente parece irrelevante, en conjunto puede añadir entre 3 y 5 kWh semanales a tu consumo.