El coste fijo: por qué pagas luz, aunque la casa esté vacía
Cuando miras tu factura de la luz, estés en el mercado libre o en el regulado, esta se divide en dos grandes bloques, lo que pagas por la energía que consumes (término de energía) y lo que pagas por el mero hecho de tener el suministro contratado (los costes fijos), ya que la red eléctrica tiene que estar disponible en todo momento.
Aunque tu casa lleve meses cerrada, la infraestructura que la conecta al sistema (los transformadores, las líneas de distribución, los contadores) sigue activa y lista para darte suministro en el instante en que llegues y enciendas la luz. Ese servicio de «disponibilidad permanente» tiene un coste, y es lo que se refleja en los cargos fijos de tu factura. Incluso en una segunda residencia con consumo prácticamente nulo, esos cargos fijos pueden suponer cientos de euros al año.
Los dos principales componentes del coste fijo en tu factura son el término fijo o de potencia y el alquiler del contador, junto con otros cargos regulados.
El término de potencia
El término de potencia es el importe que abonas por la capacidad eléctrica disponible en casa, es decir, los kilovatios (kW) que has contratado. Lo pagas tanto si enchufas todo a la vez como si no enciendes absolutamente nada.
Se calcula con la fórmula:
Potencia contratada (kW) × Precio de potencia (€/kW·día) × Días facturados.
Con la tarifa actual (la 2.0TD, que es la mayoritaria en hogares), puedes contratar dos niveles de potencia distintos:
- Potencia punta (de lunes a viernes, de 8:00 a 00:00): el período más caro.
- Potencia valle (fines de semana completos, festivos nacionales y noches de 00:00 a 08:00): el período más económico.
Si solo usas tu segunda residencia los fines de semana, aquí tienes una gran oportunidad de ahorro, ya que puedes bajar mucho la potencia punta (cuando la casa está vacía) y mantener una potencia cómoda en el período valle (cuando realmente la usas). Esto puede suponer un ahorro de más de 50 € al año solo en la parte fija de la factura.
Si quieres entender mejor cómo funciona la tarificación por períodos, en nuestro artículo sobre la tarifa de luz por horas lo explicamos con todo detalle.
El alquiler del contador y otros cargos fijos
Además del término de potencia, tu factura incluye otros conceptos que tampoco dependen de tu consumo:
- Alquiler del contador inteligente: en torno a 0,81 €/mes (aproximadamente 1 € con impuestos incluidos). Es un coste pequeño pero ineludible si el equipo de medida no es de tu propiedad.
- Impuesto sobre la electricidad: un porcentaje que se aplica sobre el término de potencia y energía.
- IVA: actualmente al 21 % (tipo general) sobre el total de la factura. Te contamos cómo afecta en nuestro artículo sobre la subida del IVA de la luz.
Sumando todos estos conceptos, si tienes contratada una potencia media habitual (4,6 kW), puedes estar pagando entre 15 € y 20 € al mes, aunque la casa esté vacía y nadie esté usando ningún electrodoméstico.