¿Qué comunidades podrán seguir manteniendo la calefacción central sin modificaciones?
La normativa especifica que la modificación no será obligatoria cuando no compense en términos económicos ni energéticos. Si analizamos por zonas, hablamos de las siguientes:
- Islas Canarias.
- Islas Baleares.
- Comunidades autónomas del Levante.
- Cuenca del Guadalquivir.
- Ceuta y Melilla.
¿Qué coste tiene la adaptación de la calefacción central?
Lo cierto es que se trata de una inversión importante para las comunidades de propietarios que, de todos modos, se compensa a medio-largo plazo. Esta es la media, de acuerdo con cifras del sector:
- Calefacción central en anillo: 40.000 euros.
- Calefacción central en columna: 60.000 euros.
Por otro lado, si incluimos nuevos equipos de radiadores con certificación energética A, el precio podría ascender hasta los 80.000 - 90.000 euros. Estas cifras se calculan para un edificio propio de grandes ciudades con unos 15 o 20 pisos.
Ventajas y desventajas de la nueva ley de calefacción central
Durante estos últimos años, comunidades de propietarios de todo el país han indicado tanto puntos positivos como negativos de esta legislación. El principal inconveniente es el elevado coste, unido a la necesidad de efectuar obras en zonas comunes y viviendas, que conlleva una gestión adicional.
Respecto a los beneficios, podemos señalar tres:
- Contribuye a que cada casa pague por el consumo real que efectúa.
- Incentiva el ahorro de electricidad en plena crisis por la soberanía energética.
- Premia a quienes realicen un consumo más responsable.
¿Cómo afecta la calefacción central individual al ahorro energético de los edificios?
Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía, la individualización de consumos puede generar ahorros medios de hasta un 20–30 %, dependiendo del comportamiento de los usuarios y del estado previo de la instalación.
No es un ahorro automático ni garantizado, pero en la práctica suele producirse una reducción del consumo al hacerse visible el gasto individual.
¿Cómo se realiza el reparto de costes con este sistema de calefacción central?
El Real Decreto 736/2020 regula el reparto de costes en sistemas de calefacción centralizada, estableciendo que deben asignarse de forma proporcional al consumo real de cada vivienda. Para ello, se divide en dos partes:
- Coste variable: supone entre un 50 % y 70 % del total y corresponde al consumo individual de cada usuario. Se calcula a partir de las lecturas obtenidas por los contadores individuales o repartidores de costes instalados en cada vivienda o radiador. De esta manera, cada vecino paga según el uso que hace de la calefacción.
- Costes fijos: representa el porcentaje restante de todo el coste. Cubre los gastos generales del sistema, como el mantenimiento de la instalación centralizada o el consumo energético destinado a calentar zonas comunes del edificio (por ejemplo, portales o escaleras).
La proporción exacta entre ambos costes debe ser definida por la comunidad de propietarios, teniendo en cuenta el criterio técnico del mantenedor de la instalación.
También es importante destacar que, en caso de no instalar contadores ni repartidores de costes, al usuario se le aplicará la mayor ratio de consumo por metro cuadrado registrada en el edificio. Esto supone un incentivo para cumplir con la normativa, ya que quienes no lo hagan podrían terminar pagando más de lo necesario.
Con este sistema, se busca garantizar un reparto más justo y fomentar un uso eficiente de la energía, donde cada usuario pague únicamente por lo que consume.
El objetivo final es avanzar en la transición ecológica y conseguir que los edificios sean más eficientes, algo que también lograrás con nuestro servicio de gasóleo para comunidades.