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Normativa calefacción central 2026, ¿que debes saber? 

Normativa sobre la calefacción central

¿Vives en una comunidad de propietarios con calefacción central? Desde la entrada en vigor del Real Decreto 736/2020, las comunidades con sistemas centralizados están obligadas (cuando sea técnica y económicamente viable) a instalar sistemas de medición individual para lograr un reparto más justo y eficiente de los costes y que cada vecino pague según su consumo real.

Si tu comunidad aún no ha realizado la adaptación, es normal que surjan dudas sobre cómo os afecta y qué pasos hay que seguir. Hemos elaborado este artículo para despejar todas las incógnitas que puedas tener y, además, te vamos a explicar qué implicaciones tiene esta medida. 

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¿Cuándo entró en vigor la nueva normativa de calefacción centralizada? 

La calefacción central siempre ha sido un elemento tradicional en las comunidades de propietarios. Sin embargo, el Real Decreto 736/2020, de 4 de agosto de 2020, marcó un antes y un después desde su entrada en vigor, ya que  regula la contabilización individual de consumos en instalaciones térmicas centralizadas. Esta norma establece que, en edificios con calefacción o refrigeración central, deben instalarse:

  • Contadores individuales, cuando técnicamente sea posible.
  • Repartidores de costes en radiadores, cuando no sea viable instalar contadores.

Una de las principales motivaciones fue regular lo que cada vecino paga por la energía que utiliza. Con el sistema compartido, la factura total se divide entre el número de viviendas, sin importar si una ha realizado un consumo mayor. Una de las consecuencias es que quienes hacen un uso responsable pagan lo mismo que quienes derrochan. 

 

¿Cuándo es obligatorio cambiar la calefacción central a la nueva normativa? 

Aunque el decreto entró en vigor en 2020, se estableció un plazo de adaptación hasta el 1 de mayo de 2023, debido a la inversión necesaria y a los trámites internos que implica para las comunidades de vecinos, por ejemplo, la necesidad de buscar el acuerdo entre los propietarios. 

Desde entonces, las comunidades que estén obligadas y no hayan realizado la adaptación pueden enfrentarse a sanciones en virtud de la Ley 18/2014, que regula el régimen de infracciones en materia energética.

Las multas, recogidas en la legislación, van desde los 3.000 euros hasta los 10.000 euros, dependiendo de la gravedad y del retraso. Estas sanciones recaen directamente sobre la comunidad de propietarios.

No obstante, es importante matizar que:

  • No todas las comunidades están obligadas.
  • La obligación depende de la viabilidad técnica y económica.
  • Las sanciones no son automáticas, sino que requieren procedimiento administrativo.

 

¿Qué edificios tienen que aplicar la nueva ley de calefacción central? 

La obligación afecta a edificios existentes con instalaciones térmicas centralizadas para calefacción o refrigeración. Sin embargo, quedan exentos aquellos casos en los que:

  • La instalación no sea técnicamente viable para individualizar consumos.
  • El coste de la adaptación no resulte rentable energéticamente (según criterios establecidos en el decreto).
  • El edificio se encuentre en determinadas zonas climáticas con baja demanda de calefacción, según la clasificación oficial del Código Técnico de la Edificación.
Qué incluye la nueva norma sobre la calefacción central

¿Qué implicaciones tiene el cambio a calefacción central con medición individual? 

El cambio consiste en instalar dispositivos que permitan medir el consumo de cada vivienda. 

Instalar contadores de calefacción individual 

La colocación de contadores para cada vivienda es prioritaria. Dependiendo del tipo de instalación, se puede optar por:

  • Contadores individuales: en sistemas de anillo o con entrada única a cada vivienda.
  • Repartidores de costes en cada radiador: en sistemas en columna.

La OCU recomienda optar por sistemas de anillo, es decir, que cada casa posea una entrada y una salida, con los radiadores interconectados. 

¿Es necesario adaptar los radiadores a la ley de calefacción central? 

Los radiadores con calefacción central también están incluidos en la legislación. La normativa no obliga a sustituir los radiadores existentes, salvo que técnicamente impidan la instalación de repartidores o válvulas termostáticas.

En la mayoría de los casos, basta con adaptar los elementos existentes para permitir la medición y regulación del consumo.

Cuando sea técnicamente posible, deben instalarse válvulas termostáticas en los radiadores para permitir la regulación individual de temperatura. 

¿Qué comunidades podrán seguir manteniendo la calefacción central sin modificaciones? 

La normativa especifica que la modificación no será obligatoria cuando no compense en términos económicos ni energéticos. Si analizamos por zonas, hablamos de las siguientes: 

  • Islas Canarias. 
  • Islas Baleares. 
  • Comunidades autónomas del Levante. 
  • Cuenca del Guadalquivir. 
  • Ceuta y Melilla. 

 

¿Qué coste tiene la adaptación de la calefacción central? 

Lo cierto es que se trata de una inversión importante para las comunidades de propietarios que, de todos modos, se compensa a medio-largo plazo. Esta es la media, de acuerdo con cifras del sector: 

  • Calefacción central en anillo: 40.000 euros. 
  • Calefacción central en columna: 60.000 euros. 

Por otro lado, si incluimos nuevos equipos de radiadores con certificación energética A, el precio podría ascender hasta los 80.000 - 90.000 euros. Estas cifras se calculan para un edificio propio de grandes ciudades con unos 15 o 20 pisos. 

 

Ventajas y desventajas de la nueva ley de calefacción central 

Durante estos últimos años, comunidades de propietarios de todo el país han indicado tanto puntos positivos como negativos de esta legislación. El principal inconveniente es el elevado coste, unido a la necesidad de efectuar obras en zonas comunes y viviendas, que conlleva una gestión adicional. 

Respecto a los beneficios, podemos señalar tres: 

  • Contribuye a que cada casa pague por el consumo real que efectúa. 
  • Incentiva el ahorro de electricidad en plena crisis por la soberanía energética. 
  • Premia a quienes realicen un consumo más responsable

 

¿Cómo afecta la calefacción central individual al ahorro energético de los edificios? 

Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía, la individualización de consumos puede generar ahorros medios de hasta un 20–30 %, dependiendo del comportamiento de los usuarios y del estado previo de la instalación.

No es un ahorro automático ni garantizado, pero en la práctica suele producirse una reducción del consumo al hacerse visible el gasto individual.

 

¿Cómo se realiza el reparto de costes con este sistema de calefacción central?

El Real Decreto 736/2020 regula el reparto de costes en sistemas de calefacción centralizada, estableciendo que deben asignarse de forma proporcional al consumo real de cada vivienda. Para ello, se divide en dos partes:

  • Coste variable: supone entre un 50 % y 70 % del total y corresponde al consumo individual de cada usuario. Se calcula a partir de las lecturas obtenidas por los contadores individuales o repartidores de costes instalados en cada vivienda o radiador. De esta manera, cada vecino paga según el uso que hace de la calefacción.
  • Costes fijos: representa el porcentaje restante de todo el coste. Cubre los gastos generales del sistema, como el mantenimiento de la instalación centralizada o el consumo energético destinado a calentar zonas comunes del edificio (por ejemplo, portales o escaleras).

La proporción exacta entre ambos costes debe ser definida por la comunidad de propietarios, teniendo en cuenta el criterio técnico del mantenedor de la instalación.

También es importante destacar que, en caso de no instalar contadores ni repartidores de costes, al usuario se le aplicará la mayor ratio de consumo por metro cuadrado registrada en el edificio. Esto supone un incentivo para cumplir con la normativa, ya que quienes no lo hagan podrían terminar pagando más de lo necesario.

Con este sistema, se busca garantizar un reparto más justo y fomentar un uso eficiente de la energía, donde cada usuario pague únicamente por lo que consume.

El objetivo final es avanzar en la transición ecológica y conseguir que los edificios sean más eficientes, algo que también lograrás con nuestro servicio de gasóleo para comunidades