¿Qué pasa si no hago la revisión del coche?
La consecuencia directa de no hacer la revisión anual del coche es que perderás la garantía, en caso de que siga vigente. No obstante, este es el menor de los problemas del vehículo en esa situación. Un aceite en mal estado no hará su trabajo de forma adecuada. Por tanto, el rozamiento interno del motor será mayor. Esto dañará no solo el bloque, sino también el turbo y otros componentes que requieren lubricación.
Del mismo modo, si el nivel de anticongelante baja demasiado o el líquido no se encuentra en condiciones, el motor podrá sobrecalentarse o los circuitos se oxidarán. También el sistema de frenado puede verse afectado si el nivel de líquido de frenos está bajo o se encuentra en mal estado. En ambos casos la frenada será menos eficaz.
En el peor de los casos, un automóvil sin revisar puede superar el plazo de sustitución de la correa de distribución. Esta pieza se sustituye siempre por precaución, puesto que no avisa de su mal estado y puede romperse y destrozar internamente el motor completo, algo muy caro de arreglar.
Todas estas averías implican reparaciones costosas y, además, aumentan el riesgo de quedarnos tirados en la carretera en el momento más inoportuno. En una situación así, contar con una baliza de emergencia homologada (actualmente obligatoria) puede ser vital para tu seguridad y la de los demás usuarios de la vía.
Como ves, merece la pena contar con una comprobación puntual de los diferentes elementos del vehículo en lugar de tener que hacer reparaciones después.