¿Qué cubre exactamente el seguro de la comunidad de propietarios?
El seguro de comunidad de propietarios es una póliza contratada de forma colectiva por todos los vecinos para proteger el edificio como conjunto.
Su objetivo es cubrir los elementos comunes como fachadas, cubiertas, escaleras, portales, ascensores, garajes, tuberías generales e instalaciones compartidas de luz, agua y gas. Aunque cada póliza puede variar, estas son las coberturas más habituales del seguro de comunidad de propietarios:
Incendios y daños estructurales en el edificio
Una de las coberturas esenciales de cualquier póliza comunitaria es la protección frente a incendios, explosiones o caída de rayos.
Si un incendio se origina en una zona común (sala de calderas, garaje, local comunitario) y afecta a la estructura del edificio, el seguro de la comunidad se encargará de la reparación o reconstrucción de los elementos comunes dañados.
De llegar a afectar a la estructura de tu vivienda (paredes, techos, forjados), muchas pólizas comunitarias también cubren ese daño estructural causado por el incendio. Sin embargo, los muebles, electrodomésticos y pertenencias que se encuentren dentro de tu vivienda no están cubiertos por el seguro de la comunidad.
Daños por agua en zonas comunes
Los siniestros por agua son los más frecuentes en los edificios. El seguro de comunidad de vecinos cubre los daños provocados por roturas, fugas y averías accidentales en las conducciones generales del edificio:
- Rotura de bajantes comunitarias (tuberías verticales que recogen aguas residuales de varias viviendas).
- Tuberías principales de distribución de agua que abastecen a varios pisos.
- Conducciones de calefacción central o agua caliente comunitaria.
- Desatasco de tuberías y bajantes.
- Reparación de tuberías comunitarias a causa de corrosión o fugas de agua.
Por ejemplo, si se rompe la bajante general que pasa por tu pared y provoca humedades en tu dormitorio, el seguro de la comunidad deberá cubrir tanto la reparación de la avería como los daños en las paredes, techo o suelo de tu vivienda.
La clave, como ya hemos explicado, está en el origen. Si la fuga proviene de una tubería dentro de tu piso (después de tu llave de paso), el seguro de la comunidad no intervendrá. Solo cubre lo que viene de los elementos comunes.