1. Eficiencia energética y bajo consumo
Una de las principales ventajas de las estufas de gas butano es su eficiencia energética. Al operar con butano, estas estufas aprovechan una fuente de energía económica y efectiva. Este gas combustiona de manera completa y eficaz, lo que genera una cantidad significativa de calor con un consumo moderado de gas. Esto se traduce en un ahorro notable en la factura energética, especialmente durante los meses más fríos del año.
Por otro lado, están diseñadas para maximizar la distribución del calor y garantizar que cada rincón del hogar permanece cálido. Además, muchos modelos incorporan sistemas de termostato que permiten ajustar la temperatura deseada, evitando así el desperdicio de energía.
Dependiendo de la potencia del modelo, el consumo de una estufa de gas puede ir desde los 140 g/h en una catalítica de baja potencia hasta los 330 g/h en una estufa de llama azul a máxima potencia.
Para que te hagas una idea real del coste, con una bombona de 12,5 kg (disponible desde 17,83 €), una estufa catalítica de 2.900 W que consume unos 182 g/h puede ofrecerte cerca de 68 horas de calefacción. Usándola 4 horas al día, eso equivale a unos 17 días de calor por bombona, a un coste aproximado de 0,40 €/hora. Un dato difícil de igualar por otros sistemas de calefacción eléctrica.