Sin carácter exhaustivo, te damos varios ejemplos a continuación.
a) Los precios en Waylet no coinciden con los de la Estación de Servicio
Repsol no es responsable de la discrepancia porque se limita a indicar en la aplicación los precios orientativos de carburante publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Siempre se aplicarán los precios de la Estación de Servicio que hayas elegido, también si utilizas el servicio de autopago “Repsol Way&GO”.
b) Tienes alguna incidencia con el Comercio
No acepta tu Tarjeta como medio de pago, no estás satisfecho con sus productos o servicios, sus precios son diferentes de los que aparecen en Waylet, etc. Repsol no interviene en la adquisición de productos o contratación de servicios que puedas hacer en los Comercios (esto es, no comercializados por Repsol) y se limita a indicar en Waylet las características que cada uno le proporciona. Si tienes cualquier incidencia con un Comercio o con sus bienes o servicios debes plantear tu reclamación ante el Comercio.
c) Surgen obligaciones fiscales de tus compras
Usar Waylet para pagar no te exime de cumplir las obligaciones que puedan derivarse de tus compras. Repsol no es responsable de tus decisiones de contratación ni, por tanto, de los deberes que surjan de ellas.
d) Alguien utiliza tu cuenta de Waylet sin tu autorización
Debes guardar tus credenciales de acceso y no ponerlas a disposición de otras personas. Repsol no es responsable de que alguien utilice tu cuenta sin permiso, incluso aunque no lo hayas provocado tú.
e) Usas una tarjeta de otra persona
Tú eres el único responsable de las consecuencias de utilizar una tarjeta o cualquier otro activo de un tercero. Te comprometes a mantener indemnes a Repsol y a los Comercios frente a las reclamaciones derivadas de tus actos, especialmente si dañan su reputación.