¿Qué diferencia hay entre un coche híbrido y uno eléctrico?
Estas son las diferencias más importantes entre la tecnología híbrida y la eléctrica.
Recarga
En los híbridos convencionales (HEV) la batería se recarga durante la marcha mediante sistemas de recuperación de energía. Estos sistemas también están presentes en los vehículos eléctricos (EV).
En el caso de los híbridos enchufables (PHEV), el sistema de carga funciona de la misma forma que en cualquier eléctrico.
Batería
Este es un punto en el que encontramos bastantes diferencias.
Por norma general, los HEV incorporan una batería de pequeño tamaño. Los modelos mild hybrid la emplean para apoyar algunos sistemas del vehículo durante el arranque y la aceleración. Su capacidad es muy limitada y el voltaje no supera los 48 voltios.
Los híbridos tradicionales permiten circular durante unos pocos kilómetros en modo eléctrico y también apoyan al motor térmico en situaciones exigentes. La capacidad de estos modelos suele moverse entre 1 y 2 kWh.
Los híbridos enchufables (PHEV) incorporan una batería suficiente para cubrir distancias superiores, generalmente de más de 40 km en modo 100 % eléctrico. Esta es la distancia mínima que considera la DGT para ofrecer la etiqueta "cero emisiones". Su capacidad oscila entre los 10 y los 15 kWh.
Por último, los ehículos eléctricos (EV) deben funcionar solamente con sus motores eléctricos. Por tanto, requieren una capacidad más elevada. Los modelos de gama más alta alcanzan los 100 kWh.
Autonomía
La distancia que pueden recorrer sin parar los híbridos en todas sus variantes es superior a la de cualquier eléctrico. Además, pueden repostar combustible cuando lo requieran.
En cambio, es raro encontrar algún EV con una capacidad de más de 600 km. Por ello, sistemas como la carga rápida o la recuperación de energía son aspectos muy importantes durante la marcha.
La carga rápida es un factor clave en este aspecto. Con potencias de carga superiores a 100 kW, los tiempos de espera se reducen considerablemente.
Precio
El tamaño de la batería influye, en gran medida, en el coste de estos coches. Cuanto mayor es esta, más aumenta su coste. Por tanto, los eléctricos suelen ser un poco más caros.
Sin embargo, el coste por kilómetro recorrido es menor y el mantenimiento suele ser más sencillo. Además, pueden existir programas de incentivos públicos vigentes que reduzcan la inversión inicial.
Consumo medio
Los híbridos reducen un poco el gasto de combustible respecto a un vehículo de gasolina o diésel tradicional, especialmente en entornos urbanos.
En el caso de los eléctricos, el consumo medio suele situarse entre 14 y 20 kWh cada 100 km, dependiendo del modelo y del tipo de conducción, lo que se traduce en un coste por uso generalmente inferior.