¿Dónde colocar el deshumidificador para que sea más efectivo?
La ubicación del deshumidificador es uno de los factores que más influye en su rendimiento. Una posición incorrecta implica mayor consumo energético, menor capacidad de extracción y peores resultados.
El lugar óptimo es siempre el centro de la habitación, ya que permite que el flujo de aire circule de forma uniforme y el aparato abarque toda la estancia con mayor rapidez. Si no es posible colocarlo en el centro, puedes acercarlo a los laterales, respetando siempre las distancias que te explicamos a continuación.
Distancia recomendada de paredes y muebles
Deja un espacio libre de al menos 20-30 cm entre el deshumidificador y cualquier pared, mueble o cortina. Los modelos de mayor tamaño pueden necesitar hasta 50 cm de separación.
Este espacio es necesario para que las rejillas de entrada y salida de aire no queden obstruidas. Si el aparato queda encajado en un rincón o pegado a la pared, creará un «microclima» a su alrededor, por lo que filtrará una y otra vez el mismo aire que ya ha secado, mientras el resto de la habitación sigue húmeda.
Evita también colocarlo cerca de radiadores, estufas o ventiladores en funcionamiento, ya que las fuentes de calor alteran los sensores del aparato y las corrientes de aire externas reducen drásticamente su capacidad para capturar la humedad.
La importancia de cerrar puertas y ventanas
Para que el deshumidificador trabaje con la máxima eficiencia, es importante que la estancia esté cerrada mientras está en funcionamiento. Si las ventanas o puertas permanecen abiertas, el aire húmedo del exterior entrará constantemente, haciendo que el aparato trabaje de forma continua sin llegar a alcanzar el nivel de humedad deseado.
Una vez que la humedad haya bajado a niveles normales en una habitación concreta, puedes trasladar el deshumidificador a un pasillo central con las puertas entreabiertas para equilibrar el ambiente de toda la vivienda.