Contáctanos
Te llamamos
El número de teléfono es obligatorio Tiene que introducir un número de teléfono correcto
Si completas este formulario, solicitas que contactemos contigo para recibir información o asesoramiento sobre ofertas comerciales personalizadas, ahorro y soluciones energéticas.
Quiero recibir, además, ofertas de otros productos y servicios.
Es necesario que aceptes la política de protección de datos
o
Contáctanos
Contrataciones:
Contratación tarifas luz y gas (lunes a viernes: 9:00 a 21:00)
Atención al cliente:
900 118 866 Atención al Cliente luz y gas
Carrito
Carrito vacío

Tu carrito está vacío

Visita la Tienda Online o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita nuestras novedades o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita la Tienda Online y descubre todos los productos que tenemos para ti.

Si no encuentras algún producto, utiliza el buscador o explora las distintas secciones.

Consejos para usar un deshumidificador correctamente y ahorrar energía

Consejos para el uso de deshumidificadores

La humedad en casa es una de las principales consecuencias de un mal aislamiento y, al mismo tiempo, una causa de la pérdida de eficiencia energética. Saber cómo combatirla no solo protege la estructura de tu hogar y tu mobiliario, sino también tu salud. En este artículo te damos los consejos clave para usar un deshumidificador de manera correcta y eficiente.

Estos aparatos funcionan absorbiendo el exceso de agua en el ambiente mediante la inversión térmica. En anteriores artículos ya hemos abordado para qué sirve un deshumidificador. Pero ¿dónde colocarlo, cuándo ponerlo en marcha y durante cuánto tiempo?

0:00

¿Qué porcentaje de humedad es el ideal en casa?

Antes de hablar de cómo usar el deshumidificador, es importante saber cuál es el objetivo que debes alcanzar. Como referencia general, una humedad relativa interior de entre el 40 % y el 60 % proporciona unas condiciones adecuadas de confort, aunque mantenerla alrededor del 45-50 % puede ser un buen objetivo para controlar el exceso de humedad. En España, el Documento BOE-A-2021-4572 establece valores de diseño de entre el 40 % y el 50 % en invierno y del 45 % al 60 % en verano.

¿Qué ocurre cuando nos salimos de esos límites?

  • Por encima del 60 %: aumenta el riesgo de condensación y de proliferación de moho. La humedad elevada también favorece la presencia de ácaros y, cuando existe humedad persistente y crecimiento de moho, puede contribuir a problemas respiratorios, alergias y síntomas de asma.
  • Por debajo del 30 %: el aire puede resultar demasiado seco y favorecer molestias como sequedad e irritación de la piel, los ojos y las vías respiratorias. También puede aumentar la electricidad estática y favorecer problemas asociados al aire excesivamente seco, como grietas o deterioro de algunos materiales.

Por eso, si utilizas un deshumidificador, lo recomendable es evitar tanto el exceso como el defecto de humedad y utilizar un higrómetro para comprobar cómo varía el nivel de humedad en las distintas estancias de la vivienda.

Consejos para el uso de deshumidificadores

¿Dónde colocar el deshumidificador para que sea más efectivo?

La ubicación del deshumidificador es uno de los factores que más influye en su rendimiento. Una posición incorrecta implica mayor consumo energético, menor capacidad de extracción y peores resultados.

El lugar óptimo es siempre el centro de la habitación, ya que permite que el flujo de aire circule de forma uniforme y el aparato abarque toda la estancia con mayor rapidez. Si no es posible colocarlo en el centro, puedes acercarlo a los laterales, respetando siempre las distancias que te explicamos a continuación.

Distancia recomendada de paredes y muebles

Deja un espacio libre de al menos 20-30 cm entre el deshumidificador y cualquier pared, mueble o cortina. Los modelos de mayor tamaño pueden necesitar hasta 50 cm de separación.

Este espacio es necesario para que las rejillas de entrada y salida de aire no queden obstruidas. Si el aparato queda encajado en un rincón o pegado a la pared, creará un «microclima» a su alrededor, por lo que filtrará una y otra vez el mismo aire que ya ha secado, mientras el resto de la habitación sigue húmeda.

Evita también colocarlo cerca de radiadores, estufas o ventiladores en funcionamiento, ya que las fuentes de calor alteran los sensores del aparato y las corrientes de aire externas reducen drásticamente su capacidad para capturar la humedad.

La importancia de cerrar puertas y ventanas

Para que el deshumidificador trabaje con la máxima eficiencia, es importante que la estancia esté cerrada mientras está en funcionamiento. Si las ventanas o puertas permanecen abiertas, el aire húmedo del exterior entrará constantemente, haciendo que el aparato trabaje de forma continua sin llegar a alcanzar el nivel de humedad deseado.

Una vez que la humedad haya bajado a niveles normales en una habitación concreta, puedes trasladar el deshumidificador a un pasillo central con las puertas entreabiertas para equilibrar el ambiente de toda la vivienda.

¿Cuánto tiempo hay que poner un deshumidificador al día?

El tiempo de uso ideal depende de la situación de partida en tu hogar. No es lo mismo estrenar el aparato en una vivienda con humedad acumulada que utilizarlo en modo de mantenimiento cuando el ambiente ya está controlado.

Uso intensivo inicial para bajar la humedad acumulada

Si tu hogar lleva tiempo con niveles de humedad elevados, necesitarás una fase inicial más intensa. En este caso, lo recomendable es tenerlo encendido entre 10 y 12 horas al día, preferiblemente desde la tarde-noche hasta la mañana.

En zonas de montaña o de costa, donde la humedad es más elevada y consistente durante todo el año, es aconsejable prolongar el uso hasta las 10 o las 11 de la mañana, ya que la humedad se cuela con facilidad por estancias que no estén bien aisladas desde el punto de vista energético.

Uso de mantenimiento

Una vez alcanzado el nivel de humedad óptimo, puedes reducir el uso significativamente. Con 4-6 horas diarias será suficiente para mantener el ambiente en condiciones. Durante las horas centrales del día, la humedad relativa tiende a bajar de forma natural, por lo que el esfuerzo del aparato será menor.

Más allá del tiempo, presta también atención a la capacidad y la potencia del modelo. Los hay que oscilan entre los 10 y los 60 litros, ideales para diferentes tamaños de estancia. Lo recomendable para un rendimiento eficiente es que tengan entre 100 y 160 W, de modo que puedan absorber más humedad en menos tiempo.

Consejos para el uso de deshumidificadores

¿A qué hora es mejor poner el deshumidificador?

En dispositivos que deben mantenerse encendidos durante varias horas, lo mejor es siempre hacerlo en tramos valle o llanos. En este sentido, una tarifa de luz con discriminación horaria te permite aprovechar las franjas en las que la electricidad es más barata, adaptándola a tu estilo de vida.

De acuerdo con cifras del sector, el deshumidificador es capaz de extraer hasta el 50 % de la humedad del entorno. Conviene aprovecharlo en las horas en las que el ambiente está más cargado, ya que la salida del sol hace que se libere de partículas de agua. Lo más recomendable es que funcione entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana.

Para comprender bien el horario óptimo, hay que pensar en cómo usamos la climatización en casa. El aire acondicionado se encarga de enfriar o calentar el ambiente, modificando la humedad relativa. Por eso es mejor tenerlo apagado por la noche para que el deshumidificador trabaje sin que otro aparato contrarreste su efecto.

¿Cómo ahorrar energía con un uso correcto del deshumidificador?

El consumo de un deshumidificador es de 280 a 780 vatios por hora. Con el precio medio de la luz (0,15 €/kWh), cada hora te supondría entre 0,042 € y 0,117 €. Si lo enciendes durante 4 horas al día, el gasto diario se situará entre 0,168 € y 0,468 €.

Más allá del tiempo de uso, hay otras pautas concretas para reducir el consumo:

Ajusta el higrostato automático al nivel óptimo

La mayoría de los deshumidificadores modernos incluyen un higrostato (o humidistato) que mide la humedad del aire y apaga el aparato automáticamente cuando alcanza el nivel que tú le indiques. Configúralo al 45 % o 50 % para que trabaje solo hasta el objetivo y no consuma energía de más. En verano o en zonas muy húmedas, puedes bajarlo al 40-45 % para mayor protección frente al moho.

Limpieza de filtros y vaciado del depósito de agua

Dos tareas sencillas que marcan una gran diferencia en la eficiencia del aparato:

  • Vacía el depósito de agua una vez al día para que no alcance el límite y se obstruya, lo que obligaría al motor a trabajar en condiciones subóptimas.
  • Limpia el filtro periódicamente y retira el polvo de las bobinas con un trapo de microfibra o un cepillo de cerdas suaves. Un filtro sucio reduce el caudal de aire y dispara el consumo energético.

Aprovecha los tramos horarios más baratos de tu tarifa de luz

Como ya hemos visto, poner el deshumidificador en el tramo nocturno (de 22:00 a 8:00 horas en la tarifa con discriminación horaria) no solo es más eficaz para combatir la humedad, sino también más económico. Si tienes contratada una tarifa regulada con precios por horas, planificar el encendido en las franjas valle puede suponer un ahorro considerable a lo largo del año.

Además, escoge siempre un modelo con buena calificación energética (con las etiquetas actuales, la más alta es la B).

Encuentra el deshumidificador que más se adapta a tus necesidades

Nuestra tienda online es el espacio en el que vas a encontrar los modelos de deshumidificadores con mayores prestaciones del mercado. Para demostrártelo, te presentamos uno que está triunfando en el sector: el deshumidificador Orbegozo DHW 2080.

Estos son algunos de los motivos para comprarlo:

  • Dispone de un temporizador programable.
  • Utiliza gas R-290, calificado como de bajo impacto para el medioambiente.
  • Puedes gestionarlo desde la app gracias a su conexión wifi.
  • Es silencioso, permitiendo generar un ambiente más cómodo.

Aplicar estos consejos para el uso del deshumidificador marca la diferencia entre un aparato que trabaja de más y uno que extrae la humedad de casa de forma eficiente y económica. Recuerda siempre colocarlo en el centro de la estancia, ajustar el higrostato entre el 45 % y el 50 %, y ponerlo en marcha en el tramo nocturno.

Complementa su uso con una ventilación breve —unos quince minutos dos veces al día— para renovar el aire sin disparar de nuevo la humedad relativa. Y, si todavía no tienes una tarifa de luz con discriminación horaria, es el momento de valorarlo, ya que encender el deshumidificador en las franjas valle puede suponer un ahorro real en tu factura a lo largo del año.

Preguntas frecuentes sobre el uso del deshumidificador

Sí, y es una de sus aplicaciones más prácticas. Al extraer la humedad del ambiente, el aire se vuelve más seco y absorbe con mayor rapidez el agua de las prendas mojadas, reduciendo considerablemente el tiempo de secado respecto a tender la ropa en el interior sin más.

A diferencia de las secadoras tradicionales, el deshumidificador no aplica calor extremo directo sobre las prendas, por lo que es una opción más respetuosa con los tejidos delicados.

Para que el proceso sea lo más rápido posible, coloca el tendedero y el aparato juntos en una habitación pequeña con la puerta cerrada. Muchos modelos actuales incluso incorporan un modo específico de secado de ropa que optimiza el funcionamiento para esta función.

Es seguro hacerlo, pero hay algunos aspectos que debes tener en cuenta. Si el nivel de humedad baja demasiado durante la noche, puedes despertar con sensación de sequedad en la garganta, la boca o las fosas nasales.

La recomendación es programarlo para que se apague al alcanzar el nivel óptimo (entre el 45 % y el 55 % de humedad relativa), de modo que no trabaje en exceso mientras duermes. Si tu modelo dispone de modo nocturno o silencioso, actívalo para que el ruido del ventilador no interrumpa el descanso. Otra opción cómoda es encenderlo 2-3 horas antes de ir a dormir y apagarlo al acostarte.

Ninguna de las dos cosas de forma significativa, aunque sí influye en la sensación térmica:

  • En verano: al eliminar el exceso de humedad, reduce la sensación de bochorno y hace que el ambiente se sienta más fresco y menos pegajoso, aunque la temperatura real no varíe.
  • En invierno: el propio funcionamiento del motor emite un ligero calor residual. Además, al reducir la humedad, desaparece esa sensación de «frío calador» tan característica de las estancias húmedas, haciendo que la habitación resulte más confortable sin necesidad de subir el termostato de la calefacción.

En resumen, el deshumidificador no sustituye a un climatizador, pero mejora notablemente el confort térmico en ambas estaciones del año.