Los dos fraudes eléctricos que existen
Existen principalmente dos métodos para cometer fraude eléctrico. Ambos son ilegales y suponen riesgos técnicos y legales.
Manipulación del contador
En este caso, el usuario dispone de un contrato eléctrico en vigor, pero altera el contador para que registre un consumo inferior al real.
La manipulación puede realizarse sobre contadores analógicos o digitales, modificando su funcionamiento o alterando los datos que envían a la distribuidora. Aunque pueda parecer difícil de detectar, las compañías cuentan con sistemas de análisis que identifican patrones de consumo anómalos.
Además de la sanción económica, el responsable deberá asumir el pago del consumo estimado no facturado, recargos y posibles responsabilidades penales.
Enganche directo
El enganche directo consiste en conectarse ilegalmente a la red eléctrica sin contrato ni autorización. Puede realizarse:
- Conectándose al cableado general de la red.
- Enganchándose a la instalación eléctrica de otra vivienda.
- Realizando derivaciones no autorizadas.
Esta práctica, además de ilegal, es especialmente peligrosa. Puede provocar sobrecargas, incendios, descargas eléctricas y cortes de suministro que afectan a toda la comunidad.