¿Qué ayudas para aerotermia existen?
Es importante conocer el panorama actualizado antes de solicitar cualquier ayuda. Los programas estatales del Real Decreto 477/2021, financiados con fondos Next Generation EU, cerraron sus convocatorias para nuevas solicitudes individuales. Los expedientes ya concedidos siguen en fase de ejecución y justificación.
En 2026, las vías de ayuda disponibles son:
- Programas autonómicos propios de cada Comunidad Autónoma.
- Nuevas convocatorias del IDAE en el marco del PRTR: RENOINN, RENORED y RENOCOGEN 2 (dirigidas principalmente a comunidades de vecinos y proyectos de mayor escala).
- Deducciones en el IRPF, vigentes hasta el 31 de diciembre de 2026.
- Bonificaciones municipales en IBI e ICIO.
- Certificados de Ahorro Energético (CAE).
Subvenciones directas
Son ayudas económicas a fondo perdido que cubren parte del coste total de la instalación, el cual suele situarse entre 8.000 y 15.000 € para una vivienda unifamiliar. Los porcentajes de cobertura oscilan entre el 30 % y el 70 % del coste subvencionable, dependiendo de:
- Si la vivienda es unifamiliar o está dentro de una comunidad de propietarios.
- Si la actuación forma parte de una rehabilitación energética integral.
- La localización de la vivienda (se suelen dar más ayudas en municipios de menos de 5.000 habitantes).
Para sistemas de aerotermia destinados a la climatización y/o agua caliente sanitaria en el sector residencial, las cuantías pueden alcanzarlos 500 € por kilovatio (kW) de potencia del equipo, con un máximo de 3.000 € por vivienda. En rehabilitaciones energéticas integrales del edificio, las ayudas pueden ser mucho mayores y alcanzar entre 6.000 € y 18.800 € por vivienda.
Esta subvención busca incentivar la sustitución de sistemas de calefacción antiguos y menos eficientes.
Deducciones de IRPF
Además de las ayudas directas, puedes beneficiarte de deducciones en tu declaración de la Renta. Si la instalación de aerotermia consigue una mejora certificada de la eficiencia energética de tu vivienda, puedes deducirte un porcentaje de la inversión en el IRPF. La Agencia Tributaria contempla distintos tramos:
- Deducción del 20 %: si las obras reducen la demanda de calefacción y refrigeración en al menos un 7 %. Límite máximo deducible de 5.000 €.
- Deducción del 40 %: en caso de que la reducción de consumo de energía primaria no renovable es de al menos un 30 %, o si la vivienda obtiene una calificación energética “A” o “B”. Límite máximo deducible de 7.500 €.
- Deducción del 60 %: para obras de rehabilitación energética en edificios completos de uso residencial. Límite máximo deducible de 15.000 €.
En Navarra y País Vasco no aplica el régimen estatal. Al tener Haciendas Forales propias, aplican una deducción directa del 15 % sobre la inversión en energías renovables térmicas, vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.
Estas deducciones permiten recuperar parte de la inversión en la declaración de la renta, complementando las subvenciones para instalar aerotermia.
Bonificaciones municipales
Muchos ayuntamientos ofrecen bonificaciones adicionales que pueden complementar las ayudas anteriores:
- IBI: hasta el 50 % durante 3-5 años.
- ICIO: hasta el 95 % del impuesto sobre la obra.
Ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Santander, Gijón, Valladolid o Burgos tienen estas bonificaciones activas. Consulta las ordenanzas fiscales de tu municipio.