Seguro a todo riesgo sin franquicia
Cuando tienes un seguro a todo riesgo, tu vehículo está protegido frente a cualquier imprevisto, incluso ante los daños que son responsabilidad tuya, sin tener que aportar ninguna cantidad de tu bolsillo.
Protección total frente a daños propios
Con esta modalidad, tu coche queda protegido frente a cualquier imprevisto, ya sea accidentes, golpes en el aparcamiento o daños por negligencia propia, sin coste adicional por siniestro.
Además de la cobertura completa de daños propios y a terceros, los seguros a todo riesgo sin franquicia suelen incluir servicios como:
- Coche de sustitución durante el tiempo que dure la reparación.
- Defensa jurídica especializada.
- Asistencia en viaje: grúa, traslado al domicilio y asistencia mecánica en carretera.
- Asistencia internacional para viajes al extranjero.
Para conocer en detalle todo lo que puede cubrir tu póliza, consulta nuestra guía sobre qué cubre el seguro de coche.
¿Cuándo compensa pagar un seguro sin franquicia?
El hecho de que estos tipos de pólizas de seguros de autos no tengan franquicia eleva el coste de la prima. Aun así, el seguro a todo riesgo sin franquicia compensa en estos casos:
- Coches nuevos o de alta gama, donde una reparación puede tener un coste muy elevado.
- Conductores noveles que tienen mayor probabilidad de sufrir algún siniestro en sus primeros años.
- Personas que prefieren la total tranquilidad de no afrontar ningún pago inesperado.
- Vehículos financiados, en los que muchas entidades bancarias exigen esta cobertura.