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Los 4 tipos de seguros para coche que puedes contratar 

tipos de seguros coche

Un vehículo debe estar asegurado por obligación legal, pero también es la mejor forma de protegerte ante cualquier imprevisto en la carretera. En cualquier caso, lo importante es escoger una póliza adecuada y una compañía que responda a cualquier necesidad o imprevisto. 

¿Conoces los diferentes tipos de seguros de coche que existen? En este artículo te explicamos con detalle cada modalidad, sus coberturas y a qué perfil de conductor va dirigida, para que puedas tomar la mejor decisión.

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¿Qué tipos de seguro de coche existen?

En España, los seguros de coche se dividen en cuatro modalidades principales, ordenadas de menor a mayor cobertura y coste de prima:

  1. Seguro a terceros: la modalidad más básica y económica. Cubre únicamente los daños que puedas causar a otras personas o vehículos, tal y como exige la ley.
  2. Seguro a terceros ampliado: incluye la cobertura obligatoria y la complementa con protecciones adicionales.
  3. Seguro a todo riesgo con franquicia: protege a terceros y a tu propio vehículo ante cualquier siniestro, aunque asumes una cantidad fija pactada en caso de accidente en el que seas responsable.
  4. Seguro a todo riesgo sin franquicia: la cobertura más completa. Cubre cualquier daño propio o a terceros.

A continuación te explicamos en detalle en qué consiste cada uno, qué cubre y para qué perfil de conductor está pensado.

Seguro a terceros

El seguro a terceros es la modalidad más económica y básica del mercado. Incluye únicamente las coberturas que exige la legislación vigente para poder circular sin riesgo de sanción ni inmovilización del vehículo. 

¿Qué cubre la modalidad más básica?

El seguro a terceros cubre los daños materiales y personales ocasionados a terceros en caso de accidente, es decir la Responsabilidad Civil Obligatoria

Los daños que sufra tu propio vehículo no están cubiertos y deberás asumirlos tú. Para determinar las responsabilidades, la compañía se apoya en su red de peritos.

De esta manera vemos que lo que sí cubre:

  • Daños materiales causados a otros vehículos o bienes.
  • Lesiones o fallecimiento de terceros (pasajeros, peatones, otros conductores).
  • Responsabilidad Civil Obligatoria hasta los límites legalmente establecidos.

Lo que NO cubre:

  • Daños en tu propio vehículo si eres el culpable del accidente.
  • Daños personales al conductor responsable.
  • Robo, incendio ni rotura de lunas, entre otras.

¿Para qué vehículos es recomendable?

Este seguro es una buena opción para:

  • Vehículos antiguos o de bajo valor de mercado, donde no compensa pagar una prima más alta, ya que el coste de una reparación podría superar el propio valor del vehículo.
  • Conductores que usan el coche con poca frecuencia o solo para trayectos cortos.
  • Segundos vehículos familiares que apenas circulan y que necesitan cumplir con la obligación legal al mínimo coste posible.

Seguro a terceros ampliado

El seguro a terceros ampliado es la opción intermedia. Combina la cobertura obligatoria frente a terceros con una serie de coberturas adicionales frente a contingencias comunes, sin llegar al coste de un todo riesgo.

Coberturas adicionales: lunas, robo e incendio

Además de la responsabilidad civil obligatoria, esta póliza suele incluir:

  • Rotura de lunas, incendio y robo del vehículo.
  • Responsabilidad civil voluntaria: cubre el exceso sobre el límite de la responsabilidad civil obligatoria.
  • Asistencia en viaje: incluye desplazamiento, traslado y servicio de mecánico.
  • Defensa jurídica: gastos legales cubiertos con un bufete especializado.
  • Responsabilidad Civil Voluntaria: cobertura adicional por encima de los límites de la RC Obligatoria.

¿Cuándo interesa elegir esta modalidad?

El seguro a terceros ampliado es una opción muy interesante para:

  • Coches de segunda mano o con más de 5-7 años de antigüedad, cuyo valor ya ha bajado y no justifica pagar un todo riesgo.
  • Conductores que quieren protección frente a robo o incendio, pero no necesitan cubrir sus propios daños en caso de accidente por su culpa.
  • Conductores con experiencia y historial limpio de siniestros que buscan un equilibrio entre cobertura y ahorro.
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Seguro a todo riesgo con franquicia

El seguro de coche a todo riesgo con franquicia está pensado para que obtengas seguridad, pero con una póliza que sea bastante accesible para tu bolsillo. Te protege tanto frente a los daños que puedas ocasionar a terceros como frente a los daños de tu propio vehículo. Pero si se produce un siniestro, tú asumes una cantidad fija previamente pactada (la franquicia) y la aseguradora se hace cargo del resto.

¿Cómo funciona la franquicia en un accidente? 

La franquicia es la parte del coste del siniestro que asumes tú como asegurado. Su importe se acuerda en el momento de contratar la póliza y puede variar según la compañía.

Pongamos un ejemplo para que veas cómo funciona este producto con una franquicia de 200 euros:

  • Un siniestro tiene un coste de reparación de 1.200 €.
  • Como cliente, solo abonas los primeros 200 € y te despreocupas de todo el servicio.
  • La compañía asume el resto (1000 €) y cualquier otra cuantía que sea necesaria después.

Si el daño es inferior al importe de la franquicia (por ejemplo, 150 euros), corre íntegramente a tu cargo. De todos modos, recuerda que estas cantidades solo se aplican a los daños propios. Los que se efectúen a terceros quedarán cubiertos íntegramente por la compañía, con independencia del seguro que sea.

¿Para qué conductores es ideal?

El seguro a todo riesgo con franquicia es especialmente adecuado para:

  • Conductores con vehículos de valor medio-alto que quieren protección completa sin pagar la prima máxima.
  • Personas con buena trayectoria al volante y pocos siniestros, que pueden asumir el coste de la franquicia si fuera necesario.
  • Quienes buscan un equilibrio real entre cobertura amplia y precio razonable.
  • Propietarios de coches relativamente nuevos o financiados, donde una cobertura total cobra especial sentido.

Seguro a todo riesgo sin franquicia

Cuando tienes un seguro a todo riesgo, tu vehículo está protegido frente a cualquier imprevisto, incluso ante los daños que son responsabilidad tuya, sin tener que aportar ninguna cantidad de tu bolsillo.

Protección total frente a daños propios

Con esta modalidad, tu coche queda protegido frente a cualquier imprevisto, ya sea accidentes, golpes en el aparcamiento o daños por negligencia propia, sin coste adicional por siniestro.

Además de la cobertura completa de daños propios y a terceros, los seguros a todo riesgo sin franquicia suelen incluir servicios como:

  • Coche de sustitución durante el tiempo que dure la reparación.
  • Defensa jurídica especializada.
  • Asistencia en viaje: grúa, traslado al domicilio y asistencia mecánica en carretera.
  • Asistencia internacional para viajes al extranjero.

Para conocer en detalle todo lo que puede cubrir tu póliza, consulta nuestra guía sobre qué cubre el seguro de coche.

¿Cuándo compensa pagar un seguro sin franquicia?

El hecho de que estos tipos de pólizas de seguros de autos no tengan franquicia eleva el coste de la prima. Aun así, el seguro a todo riesgo sin franquicia compensa en estos casos:

  • Coches nuevos o de alta gama, donde una reparación puede tener un coste muy elevado.
  • Conductores noveles que tienen mayor probabilidad de sufrir algún siniestro en sus primeros años.
  • Personas que prefieren la total tranquilidad de no afrontar ningún pago inesperado.
  • Vehículos financiados, en los que muchas entidades bancarias exigen esta cobertura.

Comparativa de los tipos de seguros para coche

Antes de decidirte por una modalidad, es útil ver de un vistazo las diferencias clave entre los cuatro tipos de seguro de coche. La siguiente tabla resume qué cubre cada uno, qué nivel de coste de prima suele implicar y para qué perfil de conductor o vehículo resulta más recomendable.

El seguro a terceros es la opción más económica pero solo cubre a otros conductores; el seguro a terceros ampliado añade protección frente a robo, incendio y lunas manteniendo un coste ajustado; el todo riesgo con franquicia ofrece cobertura de daños propios con una prima intermedia gracias al pago de una franquicia; y el todo riesgo sin franquicia proporciona la protección más completa, sin desembolsos adicionales en caso de accidente, a cambio de la prima más elevada. 

El nivel de precio puede variar según la provincia, el perfil del conductor y las características del vehículo. Para conocer con exactitud qué incluye cada cobertura antes de comparar precios, revisa nuestro artículo sobre qué cubre un seguro de coche.

¿Cómo elegir el mejor seguro para mi coche?

No existe un seguro "mejor" en términos absolutos, la elección correcta depende de tu vehículo, tu forma de conducir y tu presupuesto. Antes de decidir, ten en cuenta estos factores:

  • Antigüedad y valor del vehículo: cuanto más nuevo o caro sea de reparar, más sentido tiene un todo riesgo (con o sin franquicia).
  • Frecuencia de uso: si conduces poco, un seguro a terceros o a terceros ampliado puede ser suficiente.
  • Zona geográfica: el precio de la prima varía notablemente según la provincia y el índice de siniestralidad de la zona.
  • Presupuesto disponible: la franquicia te permite acceder a coberturas más completas pagando una prima inferior.
  • Documentación necesaria: antes de contratar, asegúrate de tener toda la documentación en regla, que puedes consultar en nuestra guía de documentación y requisitos para el seguro de coche.

La recomendación general es comparar varias opciones antes de contratar, valorando no solo el precio, sino también las coberturas incluidas y el servicio de atención al cliente de la aseguradora.

Ahorra con un seguro de coche más barato

Si quieres ahorrar en tu seguro de coche, desde Repsol te recomendamos que compares precios entre diferentes aseguradoras, para apostar por el que más te convenga en cuanto a coberturas y prima neta anual. 

Puedes hacerlo en nuestro comparador de seguros de coche que te garantiza la máxima comodidad y agilidad en la contratación de tu póliza: 

  • Tu seguro en solo 2 minutos: solo tienes que rellenar un formulario online y obtendrás diferentes precios y coberturas para tu coche. Si te decantas por una, podrás contratarla 100 % online
  • Te llevas saldo Waylet: con la contratación de tu seguro, consigues saldo Waylet para utilizar en tus compras del día a día
  • Precio final (y sin sorpresas): contarás desde el primer momento con información suficiente, detallada y transparente para tu tranquilidad.

El sector está en constante evolución y hay que consultar las diferentes pólizas que existen para ver cuál se adapta mejor a tus necesidades, tanto a nivel de seguridad como económico. Valora entre las distintas opciones y contrata online tu nuevo seguro de forma rápida y cómoda.

Preguntas frecuentes sobre los tipos de seguros de coche

Tiene sentido planteárselo cuando el valor de mercado de tu coche sea reducido. Si el coste de la prima anual del todo riesgo se acerca al valor residual del vehículo, la cobertura de daños propios pierde rentabilidad. Como referencia orientativa, muchos conductores optan por hacer el cambio cuando el coche tiene entre 8 y 10 años o ha perdido un porcentaje significativo de su valor original.

En este caso, los daños de tu propio vehículo corren a tu cargo. El seguro a terceros solo cubre los daños ocasionados al otro conductor, a su vehículo y a sus ocupantes. Si el accidente es por tu responsabilidad y tienes contratado un terceros básico, tendrás que asumir íntegramente el coste de reparación de tu coche.

La legislación española obliga a todos los vehículos a motor a contar, como mínimo, con un seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria. Este cubre los daños materiales y personales que puedas causar a terceros. Sin él, no puedes circular legalmente y te expones a multas, la inmovilización del vehículo e incluso responsabilidad penal en caso de accidente.

No. Si el accidente no es responsabilidad tuya y existe un tercero culpable identificado, los daños de tu vehículo los asume el seguro del responsable del siniestro. En ese supuesto, la franquicia de tu póliza no se aplica.

No existe un seguro específico según la antigüedad del vehículo, pero sí hay una recomendación según su valor:

  • Coche nuevo o de alta gama: lo más recomendable es un seguro a todo riesgo, con o sin franquicia, para garantizar la máxima protección de tu inversión.
  • Coche de segunda mano con valor medio-alto: el seguro a terceros ampliado o el todo riesgo con franquicia son opciones muy equilibradas.
  • Coche antiguo con poco valor de mercado: el seguro a terceros básico puede ser suficiente para cumplir con la obligación legal sin un coste elevado.

Elegir entre seguro a terceros, a terceros ampliado, todo riesgo con franquicia o todo riesgo sin franquicia depende del valor de tu vehículo, su antigüedad y tu presupuesto. A menor valor del coche, suele bastar una cobertura básica, mientras que los vehículos más nuevos o de mayor valor se benefician de una protección más completa. Comparar coberturas y precios antes de contratar es la mejor forma de encontrar la póliza adecuada.