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Averías comunes del calentador de gas

Averías del calentador de gas

El agua fría a mitad de la ducha, el calentador que no enciende o que se apaga sin avisar… El calentador de gas es uno de los electrodomésticos más utilizados en los hogares españoles y, por tanto, uno de los que más desgaste acumula con el uso diario. Aunque son equipos robustos y fiables, tarde o temprano pueden presentar fallos

Conocer las averías más frecuentes de un calentador de gas, sus causas y qué pasos seguir para resolverlas puede ahorrarte tiempo y dinero. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber para identificar el problema y saber cómo actuar.

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Identifica el problema de tu calentador

Antes de actuar, lo más importante es saber exactamente qué está fallando. Los calentadores de gas suelen dar señales bastante claras cuando algo no va bien. A continuación, te detallamos los cinco problemas más comunes.

1. El calentador no se enciende

Es una de las averías más frecuentes. Si abres el grifo de agua caliente y el calentador no reacciona, las causas más habituales son:

  • Pilas agotadas: la mayoría de los calentadores modernos de gas butano funcionan con pilas para el encendido electrónico. Si están descargadas, el aparato simplemente no enciende.
  • Suministro de gas cortado o bombona vacía: si utilizas gas envasado (butano o propano), comprueba que la bombona no esté vacía o que la llave de paso esté abierta. Si usas bombona y está casi vacía puede no generar suficiente presión para encender el quemador.
  • Falta de presión de agua: el calentador necesita un caudal mínimo de agua para activarse. Si la presión de tu instalación es muy baja, el sensor de flujo no detecta el paso de agua y el equipo no enciende.
  • Electrodo de encendido sucio o dañado: el electrodo genera la chispa que enciende la llama. Si está carbonizado o mal posicionado, no puede hacer su función.
  • Microinterruptor de demanda averiado: este componente detecta el paso del agua y activa el encendido. Si falla, el calentador no recibirá la orden de arrancar.
  • Aire en la tubería de gas: tras cambiar la bombona o después de un periodo sin usar el calentador, puede quedar aire atrapado en el circuito, impidiendo que el gas llegue al quemador correctamente.

2. Se apaga solo mientras lo estás usando

Que el calentador encienda, pero se apague solo durante la ducha o mientras usas el agua caliente es una de las averías más molestas. Las causas más habituales son:

  • Termopar defectuoso o sucio: el termopar es un sensor de seguridad que detecta si hay llama. Si está sucio o averiado, interpreta que la llama se ha apagado y corta el gas automáticamente.
  • Mala evacuación de gases: si el tubo de salida de humos está obstruido (por suciedad, nidos de pájaros u otros elementos), el sensor de temperatura de la salida detecta sobrecalentamiento y apaga el aparato para evitar riesgos de intoxicación por monóxido de carbono.
  • Presión de agua insuficiente o inestable: el calentador necesita un caudal mínimo de agua para mantenerse en funcionamiento. Si la presión cae por debajo del umbral necesario (por ejemplo, al abrir otros grifos a la vez), el aparato puede apagarse.
  • Pilas con poca carga: aunque las pilas no estén del todo agotadas, si su nivel de energía es bajo, pueden no ser capaces de mantener la electroválvula abierta de forma continua.
  • Serpentín o intercambiador obstruido por cal: la acumulación de cal en el interior activa los sistemas de protección por sobrecalentamiento, que cortan el funcionamiento del aparato.

3. El agua no calienta lo suficiente

Si el calentador de gas se enciende, pero no a la temperatura deseada o el agua sale apenas tibia, las causas más probables son:

  • Membrana de agua desgastada: esta pieza de goma es la responsable de abrir el paso del gas al detectar el flujo de agua. Con el uso, se endurece y pierde eficacia, lo que hace que el calentador funcione a menor potencia.
  • Cal acumulada en el intercambiador de calor: el sarro reduce la transferencia de calor y hace que el agua no alcance la temperatura deseada. Es especialmente común en zonas con agua dura.
  • Sonda de temperatura (NTC) defectuosa: si este sensor envía lecturas erróneas a la placa electrónica, el calentador no regula bien la temperatura.
  • Temperatura mal configurada: a veces la solución es tan sencilla como revisar que el mando de temperatura esté en el nivel correcto.
  • Regulador de gas defectuoso: un regulador viejo o en mal estado puede limitar el caudal de gas que llega al quemador, reduciendo la potencia calorífica del equipo.
  • Caudal excesivo: si abres el grifo completamente, el agua pasa demasiado rápido por el calentador y no da tiempo a calentarse. Prueba a reducir ligeramente el caudal.

4. El calentador hace ruidos extraños (golpes o silbidos)

Que el calentador haga ruido puede ser una señal de alerta. Los ruidos más frecuentes y sus causas son:

  • Golpes o chasquidos: suelen deberse a la acumulación de sedimentos de cal en el interior del intercambiador. Al calentarse, las burbujas de agua atrapadas bajo la capa de sarro explotan, generando ese ruido característico. Indica que el equipo necesita una limpieza descalcificadora.
  • Silbidos o pitidos continuos: pueden indicar una presión de agua excesivamente alta, una válvula parcialmente obstruida o un problema en el regulador de gas.
  • Explosiones suaves al encender: si el quemador hace un pequeño "pop" al arrancar, puede existir aire en el circuito de gas o los inyectores pueden estar parcialmente sucios, retrasando la ignición.
  • Zumbido del ventilador (en modelos estancos): si el zumbido es más fuerte de lo habitual, el ventilador extractor puede tener las aspas sucias o estar empezando a deteriorarse.

Cualquier ruido anómalo que persista en el tiempo debe ser revisado por un técnico autorizado, ya que puede acelerar el deterioro del equipo.

5. Aparece un código de error en la pantalla

Los calentadores más modernos incorporan pantallas digitales que muestran códigos de error cuando detectan un fallo. Aunque cada fabricante tiene su propia codificación, los más habituales están relacionados con:

  • Fallos en la ignición: el aparato ha intentado encender varias veces sin éxito.
  • Problemas de evacuación de gases o sobretemperatura.
  • Errores en el sensor de temperatura (sonda NTC).
  • Fallos en el ventilador: en modelos de tiro forzado.
  • Presión de agua incorrecta: fuga, circuito sin llenar o presión excesiva.
  • Batería / alimentación: debido a que las pilas están agotadas.

Consulta siempre el manual de instrucciones de tu modelo para interpretar el código exacto. Si no lo tienes a mano, busca la referencia del aparato en la web del fabricante.

Sigue estos pasos para intentar darle solución

Antes de llamar a un técnico de gas, existen algunas comprobaciones básicas que puedes realizar tú mismo de forma segura. Sigue este orden:

Comprueba las pilas y el suministro de gas

El primer paso es siempre verificar los elementos más básicos:

  • Cambia las pilas del calentador por unas nuevas alcalinas de buena calidad, aunque creas que todavía tienen carga. Unas pilas débiles generan síntomas engañosos.
  • Comprueba que la llave de paso del gas está abierta, tanto la del calentador como la de la instalación general.
  • Si usas bombona de butano, asegúrate de que no está vacía o casi vacía. En épocas de frío, el gas butano puede tener dificultades para gasificar, reduciendo la presión. En ese caso, resguarda la bombona de temperaturas muy bajas.
  • Verifica que el regulador (la pieza que conecta la manguera a la bombona) está bien conectado y no presenta signos de deterioro. Si tiene más de cinco años, considera reemplazarlo por uno nuevo homologado.

Revisa la presión del agua en tu circuito

Una presión de agua inadecuada es responsable de muchos de los problemas más frecuentes del calentador:

  • Limpia los filtros de la entrada de agua del calentador: esta pequeña malla metálica se obstruye con los depósitos de cal y reduce el caudal hasta el punto de impedir el correcto funcionamiento del equipo.
  • Limpia los aireadores y filtros de los grifos y la ducha: la cal también se acumula en estos puntos, restando presión a toda la instalación.
  • Comprueba si el problema se produce en todos los puntos de agua caliente del hogar o solo en uno: si es solo en uno, el problema puede estar en ese grifo concreto y no en el calentador.
  • Verifica que el tubo de salida de gases no está obstruido: asómate a la salida exterior del tubo de humos y comprueba que no hay suciedad, nidos de aves ni objetos que bloqueen la evacuación.

Asegúrate de que los mandos y la temperatura están bien regulados

A veces la solución es más sencilla de lo que parece:

  • Comprueba que el selector de temperatura del calentador está en una posición adecuada: una temperatura demasiado baja puede dar la sensación de que el equipo no funciona bien.
  • Asegúrate de que no hay nadie más consumiendo agua caliente en el hogar al mismo tiempo, ya que esto reduce el caudal disponible y puede hacer que el calentador se apague.
  • Si el calentador dispone de botón de reset, púlsalo tras dejar enfriar el equipo unos minutos. En muchos casos, los sistemas de seguridad bloquean el aparato temporalmente y un reinicio es suficiente para restablecer el funcionamiento normal.

Si tras seguir estos pasos el problema persiste, es imprescindible llamar a un técnico de gas autorizado. Cualquier manipulación del circuito de gas, el quemador, la electroválvula o los sistemas de evacuación de humos entraña riesgos serios para la seguridad del hogar y debe ser realizada exclusivamente por un profesional cualificado.

Señales de que ha llegado el momento de cambiar tu calentador

Hay averías que tienen solución y averías que son una señal de que el aparato ha llegado al final de su vida útil. Si tu calentador presenta alguno de los siguientes síntomas, lo más probable es que haya llegado el momento de renovarlo:

  • Las averías se repiten cada poco tiempo, generando un gasto acumulado en reparaciones que supera el coste de un equipo nuevo.
  • El agua caliente varía de temperatura de forma brusca e impredecible durante el uso.
  • Detectas manchas de óxido o pequeñas fugas de agua alrededor del aparato.
  • El agua sale con un color ligeramente amarillento o marrón, señal de corrosión interna.
  • La factura de gas ha subido sin que haya cambiado tu consumo habitual, lo que indica que el equipo ha perdido eficiencia.
  • El calentador genera ruidos persistentes (golpes, silbidos) que no desaparecen tras una revisión técnica.
  • Cuando la llama es amarilla o hay hollín en el exterior son señales de mala combustión, lo que puede generar emisiones de monóxido de carbono. Ante cualquier sospecha, ventila la estancia y llama a un técnico de inmediato

¿Cuál es la vida útil de un calentador?

La vida útil media de un calentador de gas se sitúa entre los 10 y los 15 años, aunque esto depende en gran medida del uso, la calidad del agua y el mantenimiento realizado a lo largo del tiempo. 

Los modelos de alta calidad con revisiones periódicas pueden alcanzar los 15 años en perfectas condiciones, mientras que los equipos con uso intensivo o en zonas de agua muy dura pueden empezar a dar problemas a partir de los 8-10 años

En el caso de los calentadores acumuladores con depósito, el contacto permanente del agua con el depósito acelera el desgaste y su vida útil habitual es de 8 a 12 años.

Una vez superada esa franja, aunque el calentador siga funcionando, su eficiencia habrá disminuido de forma notable. Esto significa que consumirá más gas para conseguir el mismo rendimiento, lo que se refleja directamente en tu factura.

Si tu calentador tiene más de 10 años y empieza a dar señales de desgaste, merece la pena valorar seriamente su sustitución antes de que falle por completo en el momento más inoportuno.

La mejor solución: renueva tu calentador con instalación incluida

Si tu calentador lleva años dando problemas o ya ha superado su vida útil, renovarlo es una inversión que se traduce en ahorro en la factura de gas, mayor confort y estabilidad de la temperatura, mejor seguridad en el hogar gracias a los modernos sistemas de combustión estanca y cámara sellada, y una reducción significativa de emisiones de NOx. 

Además, los nuevos modelos incorporan tecnología de modulación automática de la llama y control digital de temperatura, lo que supone una experiencia de uso radicalmente más cómoda y eficiente.

En Repsol encontrarás una selección de calentadores de gas pensados para todo tipo de hogares, con la garantía de calidad de una marca de referencia en energía y con la instalación incluida, para que no tengas que preocuparte de nada. Nuestros técnicos certificados se encargan de todo el proceso, desde la retirada del equipo antiguo de su lugar hasta la puesta en marcha del nuevo, garantizando que la instalación cumple con toda la normativa vigente.  

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