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Normativa de calentadores de gas: ¿qué debes tener en cuenta?

Normativa de calentadores de gas

Si tienes un calentador que funciona con butano o propano en tu vivienda o negocio, o estás pensando en instalar uno nuevo, necesitas familiarizarte con la normativa que regula su uso. La legislación española vigente establece requisitos muy concretos en materia de seguridad, tipo de aparato, ventilación y evacuación de gases.

Dado que su incumplimiento puede acarrear desde sanciones económicas hasta el corte del suministro, en este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la normativa de calentadores de gas para que tu instalación sea segura, legal y eficiente.

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El RITE: la regulación que protege tu hogar

El marco normativo para los calentadores de GLP (butano y propano) en España se articula en torno a dos reglamentos principales. Por un lado, el RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), aprobado por el Real Decreto 1027/2007.

Por otro, el Reglamento Técnico de Distribución y Utilización de Combustibles Gaseosos, aprobado por el Real Decreto 919/2006, recoge los requisitos específicos para el almacenamiento y uso del GLP en viviendas y locales.

Juntos, estos reglamentos regulan el diseño, la instalación, el mantenimiento, el uso, la inspección y la revisión de todas las instalaciones que utilizan GLP, incluidos los sistemas de producción de agua caliente sanitaria (ACS), como son los calentadores de butano y propano.

Estos son los puntos clave que debes conocer:

  • Prohibición de los calentadores atmosféricos (tipo B): queda prohibida la instalación de calderas y calentadores de cámara abierta o tiro natural en el interior de espacios habitables.
  • Obligatoriedad del calentador estanco (tipo C): todos los equipos nuevos o de reposición deben ser de cámara estanca. En este tipo de aparatos, la cámara de combustión está herméticamente sellada.
  • Eficiencia energética y bajas emisiones: los equipos deben cumplir el reglamento de ecodiseño europeo, que establece un límite máximo de emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx).
  • Revisiones periódicas: el RITE establece la obligación de revisar el calentador de GLP (butano o propano) de forma periódica, según la potencia del aparato y el tipo de uso:
    • Para equipos de hasta 24,4 kW: cada 5 años en uso residencial.
    • Para equipos de entre 24,4 kW y 70 kW: cada 2 años en vivienda.

Normativa sobre la salida de gases del calentador

Uno de los aspectos más regulados y críticos es la evacuación de los gases de combustión. Una salida de gases incorrecta puede generar acumulación de monóxido de carbono, con consecuencias muy graves para la salud.

La norma UNE 60670-6 establece los requisitos constructivos para los conductos de evacuación:

  • Materiales: los conductos deben ser incombustibles, resistentes a la corrosión y capaces de soportar altas temperaturas.
  • Diseño del conducto: el recorrido debe ser corto, recto y con pendiente ascendente.
  • Terminal exterior: el extremo del conducto debe incluir un deflector homologado que proteja contra el viento y la entrada de agua.
  • Diámetro mínimo del conducto: el diámetro necesario depende de la potencia del calentador.

En cuanto a la salida de gases, la opción preferente según el Código Técnico de la Edificación (DB HS 3) es la evacuación por la cubierta del edificio. No obstante, en calentadores estancos o de tiro forzado se admite la salida por fachada o patio ventilado, siempre que se respeten las distancias mínimas reglamentarias.

Distancias y alturas mínimas que debes respetar

El cumplimiento de las distancias de seguridad es imprescindible para evitar que los gases de combustión vuelvan a entrar al interior del edificio a través de ventanas, puertas u otras aperturas. Estas son las distancias mínimas que debes conocer:

Ten en cuenta que las normativas autonómicas o las ordenanzas municipales pueden ser más restrictivas que la normativa estatal. Consulta siempre con un instalador autorizado.

¿Dónde debe estar colocado el calentador?

La ubicación del calentador de gas no es una decisión libre, ya que la normativa establece una serie de restricciones claras para garantizar la seguridad.

Espacios donde está permitida la instalación:

  • Cocinas con ventilación suficiente al exterior.
  • Cuartos de baño, siempre que el aparato sea de cámara estanca (sin comunicación con el aire interior).
  • Locales exclusivos para instalaciones técnicas, con ventilación adecuada.
  • Espacios exteriores cubiertos con ventilación natural.

Espacios donde está prohibida la instalación:

  • Dormitorios y habitaciones de descanso.
  • Sótanos sin ventilación directa al exterior.
  • Armarios cerrados sin las rejillas de ventilación reglamentarias.
  • Escaleras y zonas de paso comunes en edificios.

Si almacenas la bombona de butano o propano en un armario cerrado, este debe tener obligatoriamente dos rejillas de ventilación —una arriba y otra abajo— de al menos 100 cm² con salida al exterior o a un espacio bien ventilado.

La importancia de una correcta ventilación

Incluso cuando el calentador es de tipo estanco, la normativa exige que el espacio donde se instale disponga de ventilación adecuada para diluir rápidamente cualquier posible fuga de gas y mantener la calidad del aire interior.

Dado que el butano y el propano son gases más pesados que el aire, tienden a acumularse en las zonas bajas del local en caso de fuga. Por eso, la normativa exige un sistema de ventilación con una rejilla superior y otra inferior.

Estas rejillas deben tener un tamaño mínimo homologado según la norma UNE 60670-6, con lamas fijas y malla mosquitera para evitar obstrucciones. Tu instalador autorizado se encargará de seleccionar el modelo adecuado.

¿Quién puede instalar un calentador de gas?

Este es uno de los puntos que más dudas genera y también uno de los más importantes: la instalación de un calentador de gas no puede realizarla cualquier persona. La normativa española exige que sea un instalador de gas autorizado, también conocido como empresa instaladora habilitada.

Estos profesionales deben estar registrados en el organismo competente de su comunidad autónoma y contar con la categoría habilitante correspondiente (categoría A para instalaciones de interior, incluidos calentadores y calderas domésticas).

Una vez finalizada la instalación, el instalador debe emitir el certificado de instalación de gas, un documento oficial que acredita que el trabajo cumple con el RITE y con la norma UNE 60670.

Sin este certificado, no es posible acreditar la legalidad de la instalación ante la administración competente ni poner en marcha el suministro de GLP de forma segura y conforme a la normativa.

Intentar instalar un calentador de gas por cuenta propia, sin la habilitación necesaria, no solo es ilegal, sino que puede acarrear sanciones económicas y, sobre todo, poner en riesgo la seguridad de las personas.

¿Cómo saber si mi calentador cumple con la normativa?

Si tienes dudas sobre si tu calentador actual está correctamente instalado o si cumple con la normativa vigente, hay varias señales y comprobaciones que puedes realizar:

  • Verifica la fecha de la última revisión: los calentadores de ACS deben revisarse cada 5 años. Comprueba si tienes el certificado de la última revisión y si está en vigor.
  • Comprueba el tipo de calentador: si se trata de un modelo atmosférico antiguo (sin cámara estanca), en una instalación nueva o tras una sustitución, ya no cumple con la normativa vigente.
  • Revisa la salida de humos: observa si el tubo de evacuación respeta las distancias mínimas a ventanas y aperturas descritas anteriormente.
  • Consulta el certificado de instalación: toda instalación de gas debe contar con su correspondiente certificado de instalador autorizado.
  • Solicita una inspección profesional: la forma más segura de confirmar que todo está en regla es contactar con un instalador autorizado o con tu distribuidor de GLP (butano o propano), como Repsol.

Si observas síntomas inusuales en tu calentador —como ruidos extraños, llama inestable, agua que no alcanza la temperatura habitual u olor a gas—, no esperes a la próxima revisión. Consulta nuestra guía sobre averías del calentador de gas y sus soluciones para saber cómo actuar ante cada situación.

Instala tu calentador de gas con Repsol y despreocúpate

Cumplir con toda la normativa de calentadores de gas puede parecer complejo, pero no tienes que gestionarlo solo. En Repsol contamos con un servicio de instalación de calentadores de gas GLP a cargo de profesionales habilitados que se encargan de todo el proceso: desde la elección del equipo más adecuado para tu instalación hasta la tramitación de la documentación necesaria.

Con Repsol puedes tener la seguridad de que tu calentador:

  • cumple con el RITE y la normativa UNE 60670 vigente;
  • ha sido instalado por un instalador de gas autorizado;
  • cuenta con el certificado de instalación oficial;
  • está correctamente ventilado y con la salida de gases homologada.

¿Tienes un negocio y necesitas renovar tu instalación? Contacta con nuestro equipo y te asesoramos sin compromiso sobre la solución más adecuada para tu caso.