¿Qué fue el tope al precio del gas?
El tope del gas fue una medida extraordinaria y transitoria para ayudar a atenuar los efectos de los elevados precios del gas en el mercado eléctrico y, por tanto, en las facturas de los consumidores. La Comisión Europea aprobó el decreto ley el pasado 8 de junio de 2022, recogido en el BOE-A-2022-9435, y se aplicaba en España (a excepción de Ceuta y Melilla) y en Portugal.
Esta medida busca bajar el precio de las facturas a través de dos vías:
- Regulando el precio de la luz: el precio del gas marca el precio de la electricidad. Se estableció el tope de 45 € el MWh en junio de 2022, que iría subiendo hasta el tope de 67 € el MWh en diciembre de 2023. A través de esta medida se busca desacoplarlos, con la esperanza de que bajando el precio del gas termine bajando el de la luz.
- Poniendo un tope al precio del gas. El precio máximo en 2021 se fijó en 40 €. Con el Real Decreto-ley 3/2023, el 28 de marzo de 2023, el Gobierno español lo modificó a un máximo de 65 €/MWh. Y en diciembre de ese año, a 180 €, propuesto por la Unión Europea, un tope “irreal”, ya que nunca ha sido alcanzado en España. La medida continuó durante todo 2024 y finalizó el 31 de enero de 2025.
¿Hasta cuándo duró la medida del tope del gas?
Esta medida empezó a aplicarse el 15 de junio de 2023 y finalizó el 31 de diciembre de 2023. Los gobiernos español y portugués pusieron fin a la medida del precio de la electricidad en esta fecha. Sin embargo, sí quedó vigente el tope de 180 € al precio del gas.
El límite europeo de 180 €/MWh dejó de aplicarse el 31 de enero de 2025. Desde 2026, el mercado eléctrico español funciona sin este mecanismo de intervención.
¿Qué es la excepción ibérica y qué relación tiene con el tope de gas?
A raíz del anuncio de la medida del tope de gas, hubo cierta confusión en cuanto a la excepción ibérica y el tope de gas, ¿era lo mismo? No, no era exactamente lo mismo.
Aunque haga referencia a la misma medida, cuando se usa el término “excepción ibérica”, se trata del nombre de la medida para paliar la subida del precio del gas, ya que solo se aplicó tanto en Portugal como en España (exceptuando Ceuta y Melilla).
Para lograr este objetivo, el gobierno optó por el mecanismo de poner un tope en el precio del gas. Es decir, que la “excepción ibérica” es la medida, mientras que el “tope de gas” es la vía para conseguir bajar el precio.