¿Qué hay que tener en cuenta al cargar un coche eléctrico?
Para optimizar la carga y alargar la vida útil de tu vehículo, es importante conocer algunos aspectos clave relacionados con los tipos de cargadores, las aplicaciones de gestión y, sobre todo, el cuidado de la batería.
Si aún no tienes claro cómo funciona un coche eléctrico y qué papel juega la batería en su rendimiento, te recomendamos leer nuestro artículo sobre su funcionamiento.
Tipos de cargadores y velocidades de carga
La velocidad de carga depende de la potencia del cargador y se mide en kilovatios (kW). Podemos distinguir entre dos grandes tipos de carga:
- Carga en Corriente Alterna (AC): es la más habitual en el ámbito doméstico y en puntos públicos de carga lenta o semirrápida (hasta 22 kW). Es ideal para el día a día, cuando el coche puede estar varias horas cargando, por ejemplo, durante la noche.
- Carga en Corriente Continua (DC): es la que utilizan los cargadores rápidos y ultrarrápidos (desde 50 kW hasta 350 kW). Permite recuperar gran parte de la autonomía en pocos minutos, por lo que es perfecta para viajes largos.
¿Cuándo utilizar cada tipo de carga?
Cada velocidad de carga tiene una aplicación o uso recomendado:
- Carga lenta (uso doméstico): La carga en corriente alterna (AC) de baja potencia es perfecta para el día a día. Es ideal para cargar el coche por la noche en casa o durante la jornada laboral en la oficina. Es la opción más económica y la que mejor cuida la salud de la batería a largo plazo.
- Carga semirrápida (uso urbano y comercial): este tipo de carga AC es muy útil para recuperar una cantidad considerable de autonomía durante paradas de una o dos horas, como ir al supermercado, a un centro comercial o a un restaurante.
- Carga rápida y ultrarápida (viajes largos): la carga en corriente continua (DC) está diseñada para minimizar los tiempos de espera en carretera. Su función es permitirte recuperar entre el 60% y el 80% de la batería en menos de 30 minutos, haciendo que los viajes largos sean tan cómodos como en un coche de combustión.
Tipos de conectores y enchufes
No todos los coches utilizan el mismo tipo de enchufe. La Comisión Electrotécnica Internacional ha decidido categorizarlo en 4 tipos de modos de carga:
- Conector Tipo 2 (Mennekes): es el estándar para la carga en corriente alterna (AC).
- Conector CCS (Combo 2): es el más extendido para la carga rápida en corriente continua (DC). Es una evolución del Tipo 2 con dos pines adicionales.
- Conector CHAdeMO: es el estándar japonés para carga rápida (DC), presente en modelos de marcas como Nissan o Mitsubishi.
- Enchufe Schuko: es el enchufe doméstico convencional. Se puede usar para una carga lenta y ocasional con un cable adaptado.
Cuidar la batería de tu coche eléctrico
La batería es el corazón de tu coche eléctrico. Con unos sencillos hábitos, puedes prolongar su vida útil:
- Mantén el nivel de carga entre el 20 % y el 80 %: para el uso diario, evita cargar la batería al 100% o dejar que se descargue por completo. Reserva la carga completa solo para viajes largos.
- Limita el uso de la carga ultrarrápida: prioriza la carga en corriente alterna siempre que sea posible, ya que la carga a alta potencia genera más calor y puede acelerar la degradación de la batería si se abusa de ella.
- Evita las temperaturas extremas: estaciona el coche a la sombra en verano y en un lugar resguardado en invierno para proteger la batería.
- Programa la carga: si cargas por la noche, ajústala para que termine poco antes de que vayas a usar el coche. Evita dejar el vehículo enchufado con la batería al 100 % durante muchas horas. Con las apps de los cargadores puedes gestionar las recargas de tu vehículo.
Descubre todos los detalles sosbre cómo cuidar la batería de tu coche eléctrico.
Con toda esta información, ya estás listo para cargar tu coche eléctrico de manera eficiente. Y si además quieres optimizar tu gasto, no te pierdas nuestros consejos para ahorrar al cargar tu vehículo eléctrico.