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¿Cuánto consume una manta eléctrica?

Consumo de una manta eléctrica

Una manta eléctrica es un dispositivo textil que, con una resistencia eléctrica en su interior y conectado a la red, genera calor de forma segura y controlada. Diseñada para calentar la cama o proporcionar confort en el sofá, es una solución para combatir el frío, ofreciendo una sensación térmica inmediata sin necesidad de elevar la temperatura de toda la habitación.

Más allá de su comodidad, debes saber que su consumo es muy bajo: de media, una manta eléctrica consume entre 60 y 150 vatios (W), una cifra notablemente inferior a la de otros sistemas de calefacción.

A continuación, vamos a explicarte los factores que influyen en su gasto energético y cómo calcular su impacto en tu factura. Además, te damos consejos para reducir su consumo. Con todo esto, podrás decidir si es la opción adecuada para ti.

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¿Qué factores influyen en el consumo de una manta eléctrica?

El consumo de una manta eléctrica no es un valor fijo, sino que puede variar según distintos aspectos:

  • Potencia (vatios): es el factor principal. A mayor potencia, mayor consumo. La mayoría de los modelos individuales se sitúan en torno a los 50-100 W, mientras que los de matrimonio pueden llegar a 150 W.
  • Nivel de temperatura seleccionado: prácticamente todas las mantas eléctricas modernas ofrecen distintos niveles de calor. Utilizar una temperatura más alta requerirá más energía.
  • Tiempo de uso: el consumo es directamente proporcional al tiempo que permanece encendida. No es lo mismo usarla para precalentar la cama que mantenerla activa toda la noche.
  • Tamaño de la manta: las mantas más grandes, para camas de matrimonio, suelen tener una potencia superior para calentar toda la superficie.
  • Sistema de control: los modelos con termostato regulan mejor la energía.
  • Tecnología: las mantas modernas son más eficientes.
  • Aislamiento térmico: el tipo de ropa de cama que uses influye. Un buen edredón o colcha sobre la manta eléctrica ayudará a retener el calor, haciendo que el termostato se active con menos frecuencia.

¿Cómo calcular el consumo de una manta eléctrica?

Calcular el gasto energético es más sencillo de lo que parece. Solo necesitas conocer la potencia de tu manta (en vatios) y el precio del kilovatio hora (kWh) de tu tarifa eléctrica. La fórmula es la siguiente: 

Consumo (kWh) = (Potencia de la manta en W / 1000) x Tiempo de uso en horas

Imaginemos que tienes una manta eléctrica individual de 100 W de potencia y la usas 4 horas cada noche.

  1. Convertir la potencia a kilovatios (kW): 100 W / 1000 = 0,1 kW
  2. Calcular el consumo diario en kWh: 0,1 kW x 4 horas = 0,4 kWh
  3. Calcular el coste diario: suponiendo un precio medio de 0,15 €/kWh, el coste sería: 0,4 kWh x 0,15 €/kWh = 0,06 €.
  4. Calcular el coste mensual: 0,06 € x 30 días = 1,8 € al mes

Como puedes ver, el coste diario es mínimo y el mensual no llega a 2 €, convirtiendo la manta eléctrica en una opción muy económica.

Manta eléctrica para calentar una cama

¿Cuál es el consumo real de una manta eléctrica?

El cálculo anterior representa el consumo máximo si la manta estuviera funcionando a plena potencia de forma continua. Sin embargo, el consumo real suele ser inferior. 

Las mantas eléctricas modernas incorporan un termostato que regula la temperatura, encendiendo y apagando las resistencias internas para mantener el nivel de calor seleccionado. Esto significa que el aparato solo consume su potencia máxima durante una fracción del tiempo total de uso, optimizando así el gasto energético.

En la práctica, el gasto real de una manta eléctrica suele estar entre 2 y 6 € al mes, según potencia y uso. 

¿Cómo reducir el consumo de una manta eléctrica?

Aunque ya es un dispositivo de bajo consumo, puedes optimizar aún más su uso con estos sencillos consejos:

  • Utilízala para precalentar: enciende la manta a máxima potencia unos 30-60 minutos antes de acostarte y apágala o redúcela al mínimo al meterte en la cama.
  • Utiliza el nivel de calor más bajo que te resulte cómodo: no siempre es necesario usar la máxima temperatura.
  • Aprovecha el temporizador: si tu modelo lo incluye, programa el apagado automático para evitar que funcione toda la noche de forma innecesaria.
  • Combínala con un buen edredón: un buen aislamiento es clave para que el calor no se escape y la manta trabaje menos.

Ventajas de su uso

Los beneficios de emplear una manta eléctrica son:

  • Alta eficiencia energética: proporciona calor directo con un consumo mínimo.
  • Ahorro económico: permite reducir la temperatura del termostato general de la casa, generando un ahorro significativo en calefacción.
  • Alternativa económica frente a sistemas más costosos. Su gasto es bastante inferior al consumo de un radiador de aceite, por ejemplo.
  • Calor localizado y rápido: calienta directamente el cuerpo y la cama, ofreciendo una sensación de confort casi inmediata.
  • Beneficios para el bienestar: el calor puede ayudar a aliviar dolores musculares y tensiones.
  • Uso sencillo y seguro en modelos homologados.

Preguntas frecuentes

La manta eléctrica es, con diferencia, la ganadora en eficiencia. Mientras que una manta consume entre 60 y 150 W, un calefactor eléctrico estándar puede consumir entre 1.500 y 2.500 W. Es decir, un calefactor puede gastar hasta 20 veces más. Esta diferencia es abismal si lo comparamos con el consumo de una estufa eléctrica o incluso una estufa de gas.

Los modelos actuales están diseñados con múltiples sistemas de seguridad. La mayoría incluyen una función de apagado automático que desactiva el dispositivo tras un periodo prolongado, que suele ser de entre 8 y 12 horas. Esto permite un uso seguro durante toda la noche. Sin embargo, es fundamental leer siempre las instrucciones del fabricante para tu modelo concreto.

Sí, es seguro dormir con una manta eléctrica moderna y homologada, ya que cuentan con protección contra el sobrecalentamiento y apagado automático. 

Sin embargo, es recomendable utilizarla para calentar la cama antes de dormir y luego reducir la potencia o apagarla para disfrutar del calor residual.

En definitiva, la manta eléctrica se posiciona como una de las soluciones de calefacción más eficientes y económicas. Su bajísimo consumo energético, incluso con un uso diario, permite un ahorro considerable en la factura de la luz sin renunciar al confort. Su uso responsable, sumado a la contratación de una tarifa de la luz que se adapta a tus hábitos de consumo, te ayudará a maximizar su ahorro energético.

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