Cómo lavar el exterior del coche
Una vez el interior está listo, sigue este orden en el exterior:
Llantas → Carrocería → Cristales y faros → Secado
1. Limpiar las llantas y neumáticos
Las llantas son la parte más sucia del vehículo (freno, grasa, barro) y deben limpiarse siempre en primer lugar. Necesitas tener a mano limpiallantas específico (libre de ácidos), producto hidratante para neumáticos, un cubo con agua tibia y dos paños de microfibra. Deberás seguir estos pasos:
- Asegúrate de que las llantas estén frías: si las acabas de usar, el producto se secará antes de actuar, como explicamos en nuestro post sobre cómo limpiar las llantas de tu coche.
- Aplica el limpiallantas por dentro y por fuera de la llanta, con esta fría (nunca recién rodada), y deja actuar 3-5 minutos.
- Frota con la microfibra y aclara con agua abundante.
- Repite si es necesario y seca con la segunda microfibra para evitar marcas de agua.
- Aplica el producto hidratante en los neumáticos para dar brillo y prevenir grietas por deshidratación.
2. Prelavado y limpieza de la carrocería
El método de los dos cubos es el estándar para un acabado profesional. Uno con agua y champú, y otro solo con agua limpia para aclarar la esponja y el guante de lavado antes de volver a enjabonarlo. Esto evita que la suciedad raye la pintura.
- Haz un prelavado con agua para retirar la suciedad más gruesa antes del jabón (esto reduce el riesgo de microarañazos).
- Diluye el champú específico en un cubo (normalmente entre el 2 % y el 7 %, según el fabricante).
- Lava por tramos y siempre de arriba hacia abajo: techo, ventanas, capó, laterales y, por último, la parte baja de la carrocería (la más sucia).
- Frota con movimientos suaves y lineales (nunca circulares).
- Aclara cada tramo con el segundo cubo antes de continuar: usa un segundo cubo con agua limpia para aclarar la esponja entre pasada y pasada (técnica de los "dos cubos"), evitando así reintroducir suciedad en el guante.
- Cuando termines, da un aclarado final a todo el coche.
Limpia también los retrovisores y las juntas de las puertas, donde se acumula suciedad fácilmente.
3. Cristales exteriores y faros
Para el parabrisas y los cristales exteriores, usa el Limpiaparabrisas Wizard Concentrado, ya que su fórmula específica elimina cal, insectos y suciedad grasa sin dejar residuos que dificulten la visibilidad.
Para los faros, un paño de microfibra húmedo es suficiente en la limpieza de mantenimiento. Además, existen productos pulidores específicos que restauran la transparencia.
4. Secado: el truco para un acabado perfecto
Dejar que el coche se seque al aire libre es uno de los errores más comunes. Las gotas de agua depositan cal y minerales sobre la pintura, creando las llamadas manchas de agua.
Seca el coche a mano con una toalla de microfibra de secado (son grandes, muy absorbentes y no rayan), pasándola con suavidad de arriba hacia abajo. Termina aplicando un protector o cera para sellar el brillo y proteger frente a rayos UV y suciedad.