Sistemas para segundas residencias SIN calefacción instalada
Si tu segunda vivienda no tiene caldera, ni suelo radiante, ni radiadores fijos, la buena noticia es que tienes soluciones muy eficaces que no requieren obra ni instalación. Estas son las tres principales:
Radiadores eléctricos: calor seguro y por zonas
Los radiadores eléctricos son, probablemente, la opción más cómoda para una segunda residencia. Sin necesidad de instalación profesional ni mantenimiento previo, basta con enchufarlos para empezar a usarlos. Además, son más seguros que los aparatos de gas porque no implican ningún tipo de combustión.
Dentro de esta categoría encontrarás varias tecnologías:
- Radiadores de aceite o inercia térmica: ideales para mantener una temperatura constante durante varias horas. Son perfectos si piensas quedarte varios días seguidos.
- Emisores eléctricos de bajo consumo: funcionan de forma similar, pero con mayor eficiencia energética. Algunos modelos permiten programarlos por franjas horarias para aprovechar las horas de luz más baratas.
- Convectores: calientan el aire de la habitación de forma rápida, lo que los hace útiles para estancias de uso puntual.
El punto fuerte de los radiadores eléctricos es que muchos modelos incluyen conectividad wifi, lo que te permite gestionarlos desde el móvil. Más adelante te explicamos cómo sacarle partido a esto.