¿Cómo ahorrar en la factura de luz en mi segunda residencia?
Existen numerosos factores que influyen en la factura de la luz tanto mientras estás en tu segunda residencia, como cuando no estás en ella. A continuación, te contamos como hacerles frente:
Ajustar la tarifa eléctrica
El punto más importante para ahorrar es escoger una tarifa de luz adecuada. Teniendo en cuenta que no harás el mismo consumo de luz que en tu vivienda habitual, lo mejor es contratar una tarifa de luz de segunda residencia. Estas tarifas te ofrecen mejores precios para fines de semana y periodos vacacionales, que son los momentos en los que se suele ir más a las segundas residencias.
Controlar el consumo fantasma
Muchos electrodomésticos y aparatos electrónicos siguen consumiendo energía aunque estén apagados, lo que se conoce como “consumo fantasma”. Esto puede suponer un gasto innecesario en una casa que permanece vacía durante largos periodos.
Una buena forma de ahorrar es, desconectando los aparatos eléctricos cuando vuelvas a tu vivienda habitual o desactivando el cuadro eléctrico. Eso sí, vigila la nevera y el congelador, asegúrate de no dejar nada de comida para no encontrarte con ninguna sorpresa a la vuelta.
Monitorizar el consumo eléctrico
Esto es muy útil tanto para tu residencia habitual como para tu segunda residencia, monitorizar tu consumo es una gran forma de ahorrar. Además, también te permite controlarlo cuando no estés en casa, te ayudará a detectar si hay algún pico de consumo que no debería haber, ya que podría indicar que hay algún problema con un electrodoméstico o que te has dejado algo encendido.
Con las tarifas de luz de Repsol podrás consultar tu consumo desde App Repsol Vivit o desde tu Área Cliente. Podrás monitorizarlo por días y horas, comparándolo con periodos anteriores, esto te permitirá detectar cuáles son los momentos en los que más consumes.