6. Apaga la calefacción al salir de casa
Existe la creencia errónea de que para consumir menos energía es conveniente mantener una temperatura constante las 24 horas del día. Los expertos coinciden en que este argumento es falso.
Mantener la calefacción encendida de forma continua exige un aporte constante de energía para compensar las pérdidas de calor naturales de la vivienda.
Además, todas las casas sufren pérdidas de calor, a través de los muros, ventanas o techos, que hay que compensar. Esta energía que el sistema debe contribuir será mayor cuanto más frío haga en el exterior y cuanto menor —o peor— sea el aislamiento de la vivienda.
Por tanto, la práctica más eficiente y económica es apagar la calefacción o bajarla al mínimo al salir de casa o durante la noche.