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¿Qué potencia de gas contratar?

Hombre mirando que potencia de gas contratar en su hogar

A diferencia del suministro eléctrico, la "potencia de gas" no es un término que puedas elegir o cambiar directamente. Lo que realmente determina el coste fijo de tu factura y tu capacidad de suministro es la tarifa de acceso (también llamada peaje), que te asigna tu empresa distribuidora de forma automática en función de tu consumo anual.

Por tanto, la pregunta no es tanto "qué potencia contratar", sino más bien ¿cuál es mi consumo de gas y qué tarifa de acceso me corresponde? Entender esto es fundamental para optimizar tu factura y asegurarte de qué pagas lo justo por tus necesidades energéticas.

En este artículo, te guiaremos paso a paso para que sepas qué potencia de gas tienes y cómo se calcula la que mejor se adapta a tus necesidades.

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¿Qué tener en cuenta a la hora de elegir la potencia del gas?

La potencia de gas, también conocida como peaje o tarifa de acceso, determina la cantidad de gas que puedes consumir de forma simultánea. Para elegir la potencia de gas recomendada para tu hogar, debes analizar tus hábitos de consumo y el equipamiento del que dispones. Los principales factores a considerar son:

  • El uso del gas: si solo lo utilizas para cocinar, necesitarás menos potencia que si también lo usas para el agua caliente o la calefacción. La calefacción es el uso que más consumo requiere.
  • El número de electrodomésticos a gas: caldera, calentador, cocina a gas, etc. Cuantos más aparatos funcionen a la vez, mayor será la potencia necesaria.
  • Tipo y eficiencia de los aparatos: una caldera moderna o una cocina eficiente pueden reducir la potencia necesaria.
  • Tamaño de la vivienda: una casa más grande, si tiene calefacción de gas, necesitará más potencia para alcanzar una temperatura de confort.
  • Aislamiento de la vivienda: un mal aislamiento requiere más potencia.
  • El número de convivientes: cuántas más personas hay en casa, mayor será el consumo simultáneo de agua caliente y calefacción.
  • La zona climática: a menor temperatura exterior, mayor será la demanda de calefacción.

Como referencia, una vivienda media que solo usa gas para cocinar y agua caliente suele consumir unos 5.000 kWh/año, mientras que una con calefacción por gas puede alcanzar los 10.000 kWh/año.

¿Cómo calcular la potencia de gas recomendada?

Para calcular la potencia de gas que necesitas, lo más práctico es sumar el consumo en kilovatios (kW) de todos los aparatos de gas que podrías utilizar al mismo tiempo. Puedes encontrar la potencia de cada equipo en su manual de usuario o en la placa de características del propio aparato. Aquí te dejamos una estimación del consumo de los equipos más comunes:

  • Calefacción: entre 15 y 25 kW, dependiendo del tamaño de la vivienda y su aislamiento.
  • Agua Caliente Sanitaria (ACS): entre 10 y 20 kW.
  • Cocina a gas: entre 5 y 9 kW.

El consumo se mide en kWh y no en kW, así, estos datos sirven como referencia para identificar tus necesidades.

Por ejemplo, si en tu casa utilizas la calefacción (20 kW) durante 4 horas al día durante los 4 meses más fríos del año (120 días) y el agua caliente (15 kW) aproximadamente 30 minutos (0,5 horas) al día durante todo el año (365 días).

Potencia de los aparatos = 20 kW + 15 kW = 35 KW

Consumo total anual = (20 kW x 4 h/día x 120 días) + (15 kW x 0,5 h/día x 365 días)

Consumo total anual = 9.600 kWh (calefacción) + 2.737,5 kWh (ACS) = 12.337,5 kWh/año.

Con este cálculo, puedes hacerte una idea de la tarifa de acceso que te corresponde. Las más habituales para consumos domésticos son:

  • RL.1: consumos inferiores a 5.000 kWh/año (cocina y agua caliente).
  • RL.2: consumos entre 5.000 y 15.000 kWh/año (cocina, agua caliente y calefacción).
  • RL.3: consumos entre 15.000 y 50.000 kWh/año (viviendas grandes o con un uso intensivo de la calefacción).

Según el ejemplo, con un consumo de 12.337,5 kWh/año, la tarifa de acceso que te correspondería sería la RL.2.

¿Cómo ver la potencia que tengo actualmente?

Saber qué potencia de gas tienes contratada es muy sencillo. Este dato aparece reflejado en todas tus facturas de gas, normalmente en la sección de "Información técnica" en "Datos técnicos". Allí encontrarás la tarifa de acceso (RL.1, RL.2, etc.) que tienes activa.

Si quieres conocer todos los detalles de lo que pagas, también el peaje de acceso que tienes asignado, te recomendamos leer nuestro artículo sobre cómo entender la factura del gas.

Potencia de gas en la factura

¿Cómo cambiar la potencia?

A diferencia del suministro eléctrico, no puedes "cambiar" tu tarifa de acceso de gas directamente. Esta tarifa (RL.1, RL.2, etc.) es asignada anualmente por tu empresa distribuidora basándose en tu consumo histórico.

  • Si tu consumo aumenta: por ejemplo, si instalas calefacción de gas en una casa donde antes solo tenías la cocina y el agua caliente, tu consumo anual se disparará. La distribuidora lo detectará y, en la siguiente regularización, te asignará automáticamente una tarifa superior (por ejemplo, pasarás de la RL.1 a la RL.2).
  • Si tu consumo disminuye: de la misma forma, si dejas de usar la calefacción de gas, tu consumo anual bajará. La distribuidora te reasignará a una tarifa inferior en su siguiente revisión.

Por lo tanto, aunque no puedes elegirla directamente, tus hábitos de consumo y los aparatos que utilizas son los que determinan la tarifa de acceso que se te aplica y, con ello, los precios fijos y variables de tu factura. Si buscas maneras de bajar tu gasto, aquí te explicamos cómo reducir el consumo de gas.

Si te interesa conocer cómo funciona este proceso en electricidad, puedes leer nuestro artículo sobre cómo cambiar la potencia contratada, donde se explica el procedimiento y los costes aplicables en el suministro eléctrico.

Ahorra en tu factura sabiendo qué potencia de gas contratar

La clave para optimizar tu factura de gas no es elegir una potencia, sino conocer y gestionar tu consumo anual. Al hacerlo, te asegurarás de que la distribuidora te asigne la tarifa de acceso que realmente te corresponde, evitando pagar de más por una estructura que no necesitas.

Conocer tu nivel de consumo y la potencia de gas que te asigna la distribuidora es el primer paso para tener una vivienda eficiente y una factura más ajustada. Además, elegir la tarifa que mejor se adapte a tu perfil de consumo te ayudará a pagar solo por lo que realmente usas.

Nuestras tarifas de gas natural