¿Está prohibido usar el móvil en una gasolinera?
El hecho de que te pidan apagar el dispositivo cuando estás junto al surtidor tiene una base real. La razón principal es la seguridad. La prohibición se basa en que los dispositivos móviles emiten radiación electromagnética que, en teoría, podría actuar como fuente de ignición de los vapores de combustible presentes en el ambiente durante el repostaje.
No obstante, es importante matizar que la probabilidad real de que esto ocurra es extremadamente baja, y la comunidad científica no ha demostrado de forma concluyente que las emisiones electromagnéticas de un smartphone tengan la energía suficiente para provocar una deflagración. Aun así, la normativa existe como medida de precaución, y su cumplimiento contribuye además a evitar distracciones que podrían provocar derrames u otros accidentes durante el repostaje.
En la mayoría de países no hay leyes específicas que prohíban el uso del teléfono móvil en las gasolineras. Sin embargo, en España, en el artículo 115.3 del Reglamento General de Circulación sí se encuentra un apartado que trata este asunto.
Este artículo establece que, durante el repostaje, el motor del vehículo debe estar apagado, las luces apagadas y los sistemas eléctricos desconectados. En su punto 3, indica además que los dispositivos que emiten radiación electromagnética, como los teléfonos móviles, deben estar apagados mientras se está echando combustible. Esta obligación se aplica tanto al conductor como al personal de la estación cuando exista servicio asistido.
Por lo tanto, si alguna vez te has preguntado si esa prohibición tiene base legal, la respuesta es sí. Esta norma busca eliminar cualquier riesgo, por pequeño que sea, que pueda poner en peligro a los clientes y al personal de la estación de servicio.