Diferencias entre la limpieza de alfombrillas de goma y de tela
Antes de ponerte manos a la obra, lo primero es identificar el material del que están hechas las alfombrillas de tu coche, porque el proceso y los productos varían notablemente:
- Alfombrillas de tela o moqueta: son las más comunes en los coches de serie. Absorben la suciedad con facilidad y retienen el polvo, las manchas líquidas y el olor a humedad. Requieren un tratamiento más delicado.
- Alfombrillas de goma o plástico: son más resistentes y fáciles de limpiar. Se suelen instalar por encima de las originales para protegerlas, especialmente en épocas de lluvia o en coches de trabajo.
Conocer esta diferencia te permitirá elegir el método adecuado y evitar dañar el material.
Pasos para alfombrillas de tela
Limpiar las alfombrillas de moqueta requiere algo más de tiempo y cuidado, pero el resultado merece la pena si sigues estos pasos:
- Sácalas del coche: retira las alfombrillas del habitáculo para poder trabajar con comodidad y evitar que la humedad quede atrapada en el suelo del vehículo.
- Sacude y aspira: da unos golpes contra el suelo para desprender la suciedad superficial y, después, aspíralas a fondo por ambas caras para eliminar el polvo y los restos sueltos.
- Aplica el limpiador: usa un producto específico para tapicerías, como el Limpiador de Tapicería Wizard. Pulveriza sobre la superficie, deja actuar unos instantes y frota con un cepillo de cerdas suaves o un trapo limpio con movimientos circulares.
- Retira los restos: usa una esponja húmeda para recoger la espuma y los residuos, pero evita empapar demasiado la alfombrilla.
- Deja secar completamente: colócalas en un lugar ventilado o al sol y no las vuelvas a instalar hasta que estén del todo secas para evitar el olor a humedad.
Si tienes manchas difíciles en los asientos o en la tapicería del techo, consulta nuestro artículo sobre cómo limpiar la tapicería de tu coche para aplicar el mismo método con precisión.
Pasos para alfombrillas de goma
Lavar las alfombras de goma del coche es un proceso más rápido y sencillo gracias a la resistencia del material, para lo cual solo debes seguir estas indicaciones:
- Retíralas del vehículo: al igual que con las de tela, es necesario sacarlas para limpiarlas correctamente y no mojar el suelo del coche.
- Sacude y aclara con agua: golpéalas para desprender la suciedad gruesa y aplica un chorro de agua a presión o de manguera para retirar el barro y los restos más adheridos.
- Aplica jabón o champú específico: usa un poco de jabón neutro o, si quieres un resultado profesional, un champú para coches que no dañe la goma. Frota con un cepillo de cerdas duras para llegar bien a los relieves y ranuras.
- Aclara bien: asegúrate de eliminar todos los restos de jabón para evitar que queden residuos que atraigan más suciedad.
- Sécalas antes de colocarlas: hazlo con un trapo absorbente o al aire libre, ya que no debes ponerlas húmedas dentro del coche.