Funcionamiento: ¿cómo calientan tu hogar?
Como hemos comentado en el punto anterior, las estancas realizan la combustión en una cámara cerrada y expulsan los gases directamente al exterior. Sin embargo, las de combustión reutilizan esos gases residuales para volver a producir calor, permitiendo ahorrar más energía.
Si quieres saber más sobre todos los diferentes tipos de calderas y sus características, te recomendamos leer este artículo sobre qué es una caldera, donde encontrarás información aún más detallada.
Eficiencia energética
Debido al modo de funcionamiento de cada una de ellas, también existe diferencia entre el consumo de gas de una caldera estanca y una de condensación. En el caso de las segundas, al reutilizar los gases residuales, la cantidad de combustible que se necesita es menor, siendo así mucho más eficientes (entre un 105 - 110 %). Por su parte, en las estancas, los gases resultantes que podrían utilizarse para generar más energía se pierden al ser expulsados (con una eficiencia entre el 90 y 95%).
Como consecuencia, se puede decir que además de una mayor eficiencia, las calderas de condensación producen un mayor ahorro en las facturas del gas.