Factores prácticos que inclinarán tu balanza
Más allá de los números, hay tres preguntas concretas que te ayudarán a tomar la decisión final.
La autonomía: ¿es el doble depósito una ventaja para ti?
Los coches bifuel GLP funcionan con dos depósitos independientes, uno de gas y otro de gasolina como respaldo. En la práctica, esto significa que puedes tener una autonomía total de entre 900 y 1.200 km sin necesidad de parar. El vehículo arranca siempre en gasolina y, una vez caliente el motor, cambia automáticamente al GLP.
Esta característica es especialmente útil si haces trayectos largos o si ocasionalmente no encuentras una estación Autogas cerca. Nunca te quedarás tirado.
El espacio: ¿necesitas el 100% de tu maletero?
El depósito de GLP se instala, en la mayoría de los casos, en el hueco de la rueda de repuesto. El resultado es una reducción del maletero, por lo que en la mayoría de los coches el impacto en el espacio de carga es mínimo o nulo. Sin embargo, si tu vehículo no dispone de ese hueco o necesitas aprovechar cada centímetro del maletero para tu actividad profesional o familiar, es un punto que conviene revisar con el instalador antes de decidirte.
La comodidad: ¿hay suficientes estaciones Autogas en tus rutas habituales?
España cuenta actualmente con más de 1.000 puntos de suministro de GLP, de los cuales Repsol opera más de 539. La red cubre prácticamente todo el territorio peninsular y Baleares, con una presencia sólida en autovías y áreas urbanas.
Antes de dar el paso, te recomendamos que compruebes si hay estaciones Autogas en tus rutas habituales (casa-trabajo, escapadas de fin de semana, viajes frecuentes, etc.). Si en esas rutas encuentras cobertura suficiente, la comodidad no debería ser un freno.
Una vez que sepas dónde repostar, en nuestro artículo sobre cómo repostar GLP te explicamos el proceso paso a paso: es tan sencillo como repostar gasolina.