Contáctanos
Te llamamos
El número de teléfono es obligatorio Tiene que introducir un número de teléfono correcto
Si completas este formulario, contactaremos contigo para hacerte llegar ofertas de luz, gas y soluciones energéticas.
Quiero recibir, además, ofertas de otros productos y servicios.
Es necesario que aceptes la política de protección de datos
o
Contáctanos
Contrataciones:
Contratación tarifas luz y gas (lunes a viernes: 9:00 a 21:00)
Atención al cliente:
900 118 866 Atención al Cliente luz y gas
Carrito
Carrito vacío

Tu carrito está vacío

Visita la Tienda Online o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita nuestras novedades o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita la Tienda Online y descubre todos los productos que tenemos para ti.

Si no encuentras algún producto, utiliza el buscador o explora las distintas secciones.

Mi coche pierde anticongelante: ¿Por qué ocurre y qué debo hacer?

Mi coche pierde anticongelante

Ver una mancha de líquido bajo el coche, especialmente si tiene un tono verdoso, rosado o azulado, suele ser motivo de preocupación para cualquier conductor. Si sospechas que tu coche está perdiendo anticongelante, es importante actuar con rapidez, ya que este líquido es esencial para mantener el motor a una temperatura adecuada y evitar averías graves.

En este artículo te explicamos las causas más habituales de este tipo de fugas, qué diferencias hay entre perder líquido con el coche parado o en marcha, y qué pasos debes seguir para llegar al taller sin poner en riesgo tu motor.

0:00

¿Por qué pierde anticongelante mi coche? Causas más frecuentes

Las fugas del líquido refrigerante —conocido coloquialmente como líquido anticongelante, aunque en realidad existen diferencias existentes entre ambos— pueden tener distintos orígenes. Conocer las causas más comunes te ayudará a entender mejor qué le está pasando a tu vehículo.

Fugas en el radiador o el depósito de expansión

El radiador y el depósito de expansión son dos de los puntos donde más habitualmente se producen fugas. Con el paso del tiempo, el radiador puede desarrollar pequeñas grietas o corroerse en determinadas zonas, especialmente si el vehículo tiene ya varios años de uso. El depósito de expansión, al ser una pieza de plástico sometida a cambios constantes de presión y temperatura, también puede agrietarse o perder estanqueidad con el tiempo, dando lugar a pequeñas pérdidas que a veces son difíciles de detectar a simple vista.

Manguitos, abrazaderas o mangueras deterioradas

El circuito de refrigeración de un coche está formado por una red de manguitos y mangueras que conectan las distintas piezas del sistema (radiador, bomba de agua, depósito, motor). Estas piezas, generalmente de goma, se van deteriorando con el uso y la exposición al calor, pudiendo agrietarse o perder flexibilidad. Del mismo modo, las abrazaderas que sujetan estos manguitos pueden aflojarse con el tiempo, generando pequeñas fugas en los puntos de unión.

Problemas en la bomba de agua o la junta de culata

Estos dos casos suelen ser los más delicados. La bomba de agua es la pieza encargada de hacer circular el líquido refrigerante por todo el motor, y si su junta o su retén empiezan a fallar, puede empezar a perder líquido de forma progresiva. Por su parte, una junta de culata dañada es una de las averías más serias relacionadas con el sistema de refrigeración, ya que puede provocar que el líquido refrigerante se mezcle con el aceite del motor o incluso entre en la cámara de combustión, generando un humo blanco característico en el tubo de escape. Si sospechas que este puede ser tu caso, es fundamental acudir a un taller lo antes posible.

Diferentes escenarios si mi coche pierde líquido refrigerante

No es lo mismo detectar una fuga con el coche parado que darte cuenta de que estás perdiendo líquido mientras conduces. Cada situación requiere una forma de actuar distinta.

Mi coche pierde anticongelante parado

Si notas una mancha de líquido bajo el coche cuando está estacionado, generalmente después de haber estado circulando o incluso después de varias horas sin moverlo, esto suele indicar una fuga en algún punto del circuito que se manifiesta con el motor en reposo. Este escenario, aunque preocupante, suele dar algo más de margen de maniobra: puedes revisar el nivel del depósito de expansión (siempre con el motor frío) y valorar si es seguro llevar el coche al taller por tus propios medios o si es mejor solicitar asistencia.

Mi coche pierde anticongelante en marcha

Si te das cuenta de la pérdida mientras estás conduciendo, normalmente porque el testigo de temperatura del motor se activa o porque notas olor a líquido caliente, la situación requiere más precaución. Continuar circulando con el motor sobrecalentándose por falta de refrigerante puede provocar daños graves y costosos, como el gripaje del motor. En este caso, lo más recomendable es detener el vehículo en un lugar seguro en cuanto sea posible, en lugar de intentar llegar al taller forzando la marcha.

Qué debo hacer ante una fuga de refrigerante

Qué debo hacer ante una fuga de refrigerante

Independientemente del escenario en el que te encuentres, hay una serie de pasos que conviene seguir para proteger tu motor mientras gestionas la reparación.

Detén el vehículo y revisa el nivel en frío

Si detectas cualquier señal de pérdida de líquido refrigerante, para el coche en un lugar seguro y espera a que el motor se enfríe por completo antes de abrir el depósito de expansión. Abrirlo con el motor caliente es peligroso, ya que el líquido está a presión y a alta temperatura, pudiendo provocar quemaduras. Una vez frío, revisa visualmente el nivel del depósito y comprueba si está por debajo del mínimo indicado.

Rellena el depósito temporalmente para llegar al taller

Si necesitas desplazarte hasta el taller más cercano y el nivel de líquido es bajo, es fundamental rellenar el circuito, aunque sea de forma temporal, para evitar que el motor se sobrecaliente durante el trayecto. Por eso, es muy recomendable llevar siempre un buen líquido refrigerante en el maletero, especialmente si vas a realizar un viaje largo o si ya sabes que tu coche tiene tendencia a perder líquido.

Este relleno de emergencia no soluciona la fuga en sí, pero te permite llegar al mecánico sin arriesgar una avería mayor. Eso sí, ten en cuenta que no todos los anticongelantes son compatibles entre sí, por lo que es importante utilizar uno adecuado para tu vehículo. Recuerda además que, aunque coloquialmente se hable indistintamente de anticongelante y refrigerante, no son exactamente lo mismo. El anticongelante es el concentrado que debe mezclarse con agua, mientras que el refrigerante es la solución ya preparada para usar en el motor.

Si tienes dudas sobre qué tipo de líquido necesita tu coche, puedes consultar nuestra guía sobre qué anticongelante lleva mi coche.

Una vez solucionada la fuga en el taller, es buen momento para revisar si conviene hacer un cambio completo del líquido refrigerante. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso en nuestra guía sobre cómo cambiar el anticongelante del coche.

Encuentra los mejores anticongelantes en la tienda online de Repsol

Contar con un buen anticongelante en el maletero puede marcar la diferencia entre llegar tranquilamente al taller o quedarte tirado en carretera con una avería mayor. En Repsol contamos con una amplia gama de líquidos refrigerantes adaptados a las necesidades específicas de cada vehículo, para que siempre tengas a mano el producto adecuado.

Visita nuestra tienda online y descubre la selección de anticongelantes Repsol, pensados para proteger el motor de tu coche durante todo el año, tanto frente al frío extremo del invierno como frente a las altas temperaturas del verano.