Qué debo hacer ante una fuga de refrigerante
Independientemente del escenario en el que te encuentres, hay una serie de pasos que conviene seguir para proteger tu motor mientras gestionas la reparación.
Detén el vehículo y revisa el nivel en frío
Si detectas cualquier señal de pérdida de líquido refrigerante, para el coche en un lugar seguro y espera a que el motor se enfríe por completo antes de abrir el depósito de expansión. Abrirlo con el motor caliente es peligroso, ya que el líquido está a presión y a alta temperatura, pudiendo provocar quemaduras. Una vez frío, revisa visualmente el nivel del depósito y comprueba si está por debajo del mínimo indicado.
Rellena el depósito temporalmente para llegar al taller
Si necesitas desplazarte hasta el taller más cercano y el nivel de líquido es bajo, es fundamental rellenar el circuito, aunque sea de forma temporal, para evitar que el motor se sobrecaliente durante el trayecto. Por eso, es muy recomendable llevar siempre un buen líquido refrigerante en el maletero, especialmente si vas a realizar un viaje largo o si ya sabes que tu coche tiene tendencia a perder líquido.
Este relleno de emergencia no soluciona la fuga en sí, pero te permite llegar al mecánico sin arriesgar una avería mayor. Eso sí, ten en cuenta que no todos los anticongelantes son compatibles entre sí, por lo que es importante utilizar uno adecuado para tu vehículo. Recuerda además que, aunque coloquialmente se hable indistintamente de anticongelante y refrigerante, no son exactamente lo mismo. El anticongelante es el concentrado que debe mezclarse con agua, mientras que el refrigerante es la solución ya preparada para usar en el motor.
Si tienes dudas sobre qué tipo de líquido necesita tu coche, puedes consultar nuestra guía sobre qué anticongelante lleva mi coche.
Una vez solucionada la fuga en el taller, es buen momento para revisar si conviene hacer un cambio completo del líquido refrigerante. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso en nuestra guía sobre cómo cambiar el anticongelante del coche.