Tipos de anticongelantes de coche
Existen 3 tipos de anticongelante en el mercado, con distinta tecnología de protección y resistencia al frío. Conocerlos te ayudará a tomar la decisión correcta para tu vehículo.
Anticongelantes inorgánicos (IAT)
Los anticongelantes de tecnología IAT (Inorganic Acid Technology) son la formulación más tradicional. Contienen silicatos y otros inhibidores inorgánicos que protegen las piezas metálicas —especialmente las de aluminio— frente a la corrosión, aunque su efecto protector se agota con mayor rapidez que en otras tecnologías.
- Duración: aproximadamente 2 años o 60.000 km.
- Color habitual: azul o verde.
- Uso recomendado: vehículos antiguos con radiadores de cobre o latón.
Su principal limitación es que, con el tiempo, los silicatos se degradan y pueden acelerar la corrosión si no se renueva a tiempo.
Anticongelantes orgánicos (OAT)
Los anticongelantes OAT (Organic Acid Technology) están compuestos por etilenglicol y agua destilada o desmineralizada, con aditivos de base orgánica. Son la opción más extendida en los vehículos actuales.
- Duración: el doble que los inorgánicos, pudiendo llegar a los 150.000-250.000 km.
- Color habitual: rojo o rosa.
- Uso recomendado: vehículos modernos con motores de aluminio de alta presión.
Además, son más ecológicos, puesto que no contienen nitritos, fosfatos ni aminas, y ofrecen una excelente compatibilidad con distintos metales (aluminio, cobre, latón o fundición) y con sellos, juntas y pinturas.
Anticongelantes híbridos (HOAT)
Los anticongelantes HOAT (Hybrid Organic Acid Technology) combinan lo mejor de las dos tecnologías anteriores: llevan etilenglicol, aditivos anticorrosivos orgánicos, silicatos y antiespumantes. Ofrecen una protección rápida gracias a los silicatos y una durabilidad alta gracias a la base orgánica.
- Duración: entre 4 y 5 años o 150.000 km.
- Color habitual: violeta o rojo.
- Uso recomendado: vehículos europeos de fabricación reciente.
Importante: nunca mezcles anticongelantes de diferentes tipos: podrías provocar fallos en el circuito de refrigeración.