El Plan MOVES III estuvo vigente hasta el 31 de diciembre de 2025 y su gestión corrió a cargo de las comunidades autónomas. Ofrecía ayudas tanto para la compra de vehículos eléctricos como para la instalación de puntos de recarga, siendo esta última especialmente relevante para particulares y comunidades de vecinos.
En cuanto a la instalación de puntos de recarga, la subvención cubría hasta el 70 % del coste total para particulares y autónomos, porcentaje que ascendía hasta el 80% en municipios de menos de 5.000 habitantes.
Las comunidades de vecinos también podían beneficiarse de hasta el 80 % del coste de la instalación. Además, era compatible con una deducción del 15 % en el IRPF sobre el coste de instalación, con una base máxima anual de 4.000 € y un ahorro fiscal de hasta 600 €.
En lo que respecta a la compra de vehículos, las ayudas para particulares llegaban hasta 7.000 € con achatarramiento de un vehículo antiguo de más de siete años, y hasta 4.500 € sin achatarramiento, para turismos con un precio máximo de 45.000 € sin IVA.
Para furgonetas eléctricas, la ayuda podía alcanzar los 9.000 € con achatarramiento y los 7.000 € sin él. A estas cuantías se sumaba un descuento mínimo obligatorio de 1.000 € aplicado directamente por el concesionario.