Análisis de rentabilidad según tu kilometraje anual
Para descubrir si en tu caso particular merece la pena un coche eléctrico, es fundamental analizar tu volumen de desplazamientos diarios y anuales, así como tus hábitos de carga.
El kilometraje que haces cada año es el factor más determinante. Cuantos más kilómetros recorras, antes recuperas la inversión inicial.
Para recorridos de menos de 10.000 km al año
Si utilizas el coche de forma puntual o muy ocasional, como trayectos urbanos cortos, ir a la compra o realizar escapadas muy puntuales de fin de semana, tu kilometraje anual se situará por debajo de la barrera de los 10.000 km.
En este escenario, la amortización del sobrecoste de compra del coche eléctrico será más lenta (pudiendo demorarse entre 6 y 8 años). No obstante, el coche eléctrico sigue ofreciendo grandes ventajas:
- El nulo desgaste del motor en trayectos urbanos cortos.
- El ahorro en zonas de estacionamiento regulado y la exención de restricciones de acceso en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de las ciudades españolas por la etiqueta medioambiental de la DGT.
Si buscas exclusivamente el retorno financiero y tu uso es muy bajo, una alternativa híbrida puede ser más adecuada en este tramo de kilometraje.
Para recorridos de 10.000 a 20.000 km al año
Este es el rango promedio de la mayoría de los conductores en España y el escenario idóneo donde la rentabilidad empieza a consolidarse rápidamente. Recorriendo una media de 15.000 km anuales, y aprovechando las tarifas de carga domésticas más económicas, el sobrecoste del vehículo eléctrico se puede amortizar en un plazo de entre 3 y 5 años.
En este segmento, la combinación de trayectos diarios al trabajo y viajes medianos maximiza el ahorro mensual en combustible frente a los tradicionales, haciendo que la transición sea sumamente atractiva desde el punto de vista financiero.
Para recorridos de más de 20.000 km al año
Si por motivos profesionales o personales superas holgadamente los 20.000 km al año, el coche eléctrico es rentable casi desde el primer día.
Con un volumen de kilómetros tan elevado, la diferencia en el coste por kilómetro entre la electricidad y los carburantes tradicionales compensa el sobreprecio de compra en apenas 2 o 3 años.
Para este perfil de conductor, planificar las rutas de larga distancia y conocer de antemano la autonomía de tu coche eléctrico en autovía te permitirá exprimir al máximo el ahorro sin contratiempos en tus viajes.