Otras estrategias para disminuir tu factura de la luz
Elegir bien la tarifa es el primer paso, pero hay otras acciones complementarias que pueden marcar una diferencia real en tu factura mensual.
- Termostatos inteligentes: no dejes la calefacción o el aire acondicionado encendidos "por si acaso". Con un termostato inteligente puedes encender la climatización desde el móvil mientras vas en el taxi de vuelta del aeropuerto.
- Elimina el modo Standby (consumo fantasma): regletas inteligentes o enchufes programables te permitirán apagar por completo dispositivos como la televisión, el router, el microondas o la cafetera mientras estás de viaje. El consumo fantasma puede representar hasta un 10 % de la energía consumida en un hogar.
- Optimiza la nevera: si vas a pasar más de una semana fuera, intenta consumir los alimentos perecederos antes de irte y deja el frigorífico en "modo vacaciones" (muchos modelos modernos lo permiten para mantener el congelador, pero reducir la potencia de la nevera al mínimo).
- Revisa el estado de tu tarifa actual: es posible que tu tarifa ya no sea la más competitiva del mercado. Compara opciones y cambia si encuentras algo mejor.
¿Compensa bajar la potencia contratada para disminuir la factura?
Si viajas mucho y tu uso de electrodomésticos es limitado, bajar la potencia contratada puede ser una de las medidas más eficaces para reducir el término fijo. Cada kilovatio que reduzcas puede suponer un ahorro de entre 50 y 60 euros al año, y el trámite de bajada tiene un coste regulado de apenas unos 10 euros (IVA incluido).
Antes de solicitarlo, comprueba cuál es tu pico máximo de consumo real accediendo al área de clientes de tu distribuidora eléctrica. Allí podrás ver el historial de potencia demandada mes a mes. Si tu máximo nunca ha superado, por ejemplo, 3 kW y tienes contratados 4,6 kW, tienes margen para reducirla sin riesgo de que salte el interruptor de control de potencia (ICP).
También puedes aprovechar las tarifas, como las de Repsol, que te ofrecen la posibilidad de elegir dos potencias diferentes en las horas punta (8 a 24h) y las horas valle (0 a 8h, fines de semanas y festivos).
Eso sí, ten en cuenta que bajar la potencia es una decisión permanente. Volver a subirla es considerablemente más caro (puede costar entre 45 y 60 euros por cada kW adicional), así que asegúrate de que la nueva potencia será suficiente para cuando tengas visitas, uses el aire acondicionado o conectes varios electrodomésticos a la vez.