Contáctanos
Te llamamos
El número de teléfono es obligatorio Tiene que introducir un número de teléfono correcto
Si completas este formulario, solicitas que contactemos contigo para recibir información o asesoramiento sobre ofertas comerciales personalizadas, ahorro y soluciones energéticas.
Quiero recibir, además, ofertas de otros productos y servicios.
Es necesario que aceptes la política de protección de datos
o
Contáctanos
Contrataciones:
Contratación tarifas luz y gas (lunes a viernes: 9:00 a 21:00)
Atención al cliente:
900 118 866 Atención al Cliente luz y gas
Carrito
Carrito vacío

Tu carrito está vacío

Visita la Tienda Online o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita nuestras novedades o, si guardaste algún producto, inicia sesión para verlo.

Visita la Tienda Online y descubre todos los productos que tenemos para ti.

Si no encuentras algún producto, utiliza el buscador o explora las distintas secciones.

¿Cuál es la temperatura ideal en casa para tus mascotas?

Temperatura en casa para tus mascotas

Mantener el hogar a una temperatura adecuada es tan importante para nuestras mascotas como lo es para nosotros. En líneas generales, la temperatura ideal para perros y gatos se sitúa entre los 20 °C y 26 °C, dependiendo de la época del año, la especie y las características de cada animal. 

En este artículo te explicamos cómo ajustar la calefacción y el aire acondicionado para que tus animales estén siempre a gusto, qué diferencias existen entre razas y edades, y cómo lograrlo sin que tu factura energética se dispare.

0:00

La importancia de mantener una temperatura adecuada para tus animales

A diferencia de las personas, los animales domésticos no pueden regularse tan fácilmente ante cambios bruscos de temperatura. Los perros, por ejemplo, solo sudan a través de las almohadillas plantares y el jadeo, lo que hace que el calor extremo sea especialmente peligroso para ellos. Los gatos, por su parte, tienen una temperatura corporal ligeramente más alta que la nuestra (entre 38 °C y 39,5 °C), por lo que toleran bien el calor, pero son muy sensibles a las corrientes de aire frío.

Una temperatura inadecuada en el hogar puede provocar en tus mascotas:

  • Golpe de calor: si el ambiente supera los 30 °C sin ventilación ni agua fresca disponible.
  • Hipotermia: especialmente en cachorros, animales mayores o razas de pelo corto expuestos a temperaturas por debajo de los 15 °C.
  • Problemas respiratorios: derivados de corrientes de aire directo o cambios bruscos de temperatura.
  • Estrés térmico: que se manifiesta con agitación, letargo o pérdida de apetito.

Asegurarte de que la temperatura del hogar es la correcta para así mejorar la calidad de vida de tu mascota y reducir el riesgo de visitas al veterinario por problemas relacionados con el clima. Un hogar con una climatización correcta mejora su calidad del sueño, reduce el estrés y previene problemas de salud a largo plazo, especialmente en cachorros, animales mayores o con enfermedades crónicas.

Temperatura ideal para mascotas según la época del año

Las necesidades térmicas de nuestras mascotas cambian a lo largo del año. Conocer los rangos recomendados para cada estación te ayudará a programar la calefacción o el aire acondicionado de forma más eficiente.

¿Qué temperatura dejar en casa en invierno?

Durante los meses fríos, la calefacción se convierte en un aliado imprescindible. Aunque el pelaje ofrece cierta protección natural, las mascotas que pasan muchas horas en casa sin actividad pueden sentir frío con facilidad. Como referencia general, una temperatura de entre 20 °C y 22 °C durante el día es cómoda para la mayoría de perros y gatos adultos y sanos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas particularidades:

  • Perros de razas nórdicas (Husky Siberiano, Alaskan Malamute, Samoyedo): toleran temperaturas más bajas con facilidad. Con 18 °C pueden estar perfectamente cómodos.
  • Perros de pelo corto o razas pequeñas (Chihuahua, Dachshund, Bulldog Francés): son más frioleros y necesitan que la temperatura no baje de los 20 °C. En algunos casos, una manta o ropa de abrigo puede ser un complemento útil.
  • Gatos: no se recomienda que la temperatura del hogar descienda por debajo de los 21 °C. Si tienes una gata con crías, la zona de descanso debería rondar los 25-28 °C para evitar la hipotermia de los cachorros.
  • Animales mayores, enfermos o cachorros: siempre necesitan un punto o dos más de calor que los adultos sanos.

Si vas a salir de casa varias horas, no apagues la calefacción por completo. Puedes dejarla regulada alrededir de 20 ºC para que tus mascotas estén cómodas sin disparar el consumo. Consulta nuestra guía sobre temperatura ideal para la calefacción para conocer los rangos recomendados por estancias.

¿A qué temperatura poner el aire acondicionado en verano?

En verano, el calor puede ser agotador para los animales. Un aire acondicionado bien regulado es la solución más eficaz, siempre que se utilice de forma responsable. Los expertos recomiendan fijar el aire acondicionado en torno a los 24 °C y 26 °C, una franja que resulta fresca y segura sin llegar a ser perjudicial.

  • Para perros: la temperatura ideal del aire acondicionado se sitúa entre los 24 °C y 26 °C. Si el animal va a estar solo en casa, no subas el termostato por encima de los 27 °C.
  • Para gatos: toleran el calor mejor que los perros. Puedes fijar el termostato en torno a los 25 - 26 °C, aunque si la temperatura exterior es muy elevada, unos 24 °C serán más que suficientes.

La diferencia de temperatura entre el interior y el exterior no debería superar los 10 - 12 °C, tanto para el bienestar de tus mascotas como para cuidar el tuyo propio. Pero hay que tener especial cuidado con las temperaturas demasiado bajas (por debajo de los 20 °C), ya que el frío extremo puede afectar a las vías respiratorias de tu mascota y aumentar el riesgo de infecciones. Para saber más sobre cómo ajustar tu equipo de climatización de forma eficiente, te recomendamos leer nuestro artículo sobre la temperatura ideal para el aire acondicionado.

¿Varía la temperatura recomendada según el tipo de mascota?

Sí, cada animal tiene sus propias necesidades térmicas, y estas van mucho más allá de la clásica diferencia entre perros y gatos. Factores como la especie, la raza, la edad o el estado de salud determinan el rango de temperatura en el que tu mascota se sentirá realmente cómoda:

  • Especie: los gatos toleran mejor el calor que los perros y pueden soportar hasta 30-32 °C sin problema, mientras que animales como el conejo son extremadamente sensibles a las temperaturas elevadas y nunca deberían superar los 25 °C, ya que el calor excesivo puede provocarles un golpe de calor con rapidez.
  • Pequeños mamíferos: hámsteres y conejos necesitan ambientes frescos y estables (entre 18 °C y 24 °C), evitando tanto el calor como las corrientes de aire frío, ya que su capacidad para regular la temperatura corporal es limitada.
  • Reptiles: a diferencia del resto de mascotas, los reptiles como lagartos o gecos son animales de sangre fría y necesitan temperaturas mucho más altas, entre 25 °C y 35 °C, además de contar con una zona de calor focal (mediante lámparas o mantas térmicas) dentro de su terrario para poder termorregularse correctamente.
  • Aves y peces: los periquitos y canarios se adaptan bien a un rango similar al de los gatos (20-27 °C), mientras que en el caso de los peces la temperatura del agua es crítica y debe ajustarse según la especie. Entre 18 °C y 22 °C para peces de agua fría, y entre 24 °C y 27 °C para peces tropicales.
  • Raza y edad: dentro de cada especie también existen diferencias. Las razas braquicéfalas (Bulldog, Pug, gatos Persas) tienen más dificultad para regular su temperatura mediante el jadeo, y los cachorros o gatitos recién nacidos pueden necesitar ambientes de hasta 29-32 °C durante sus primeras semanas de vida.

Esta tabla resume las temperaturas recomendadas para los animales más habituales en los hogares:

Observar el comportamiento de tu mascota es siempre la mejor guía. Si jadea en exceso, busca superficies frías o se muestra apática, probablemente tenga calor; si tiembla, se acurruca o busca constantemente una fuente de calor, es señal de que necesita un ambiente más cálido.

4 consejos clave para que tus mascotas estén cómodas y tú ahorres energía 

Cuidar del confort térmico de tu mascota no tiene por qué disparar tu consumo energético. Con estos consejos podrás encontrar el equilibrio perfecto.

Aprovecha la domótica y los termostatos inteligentes 

Un termostato inteligente te permite programar la temperatura del hogar en función de tu horario, evitando calentar o enfriar en exceso cuando no estás en casa. Puedes, por ejemplo, programar que la calefacción se active media hora antes de que llegues, manteniendo entre tanto una temperatura de mantenimiento de 18 °C que sea suficiente para tu mascota. Esta estrategia puede reducir el consumo energético hasta un 30 % respecto al uso continuo de la calefacción.

Cuida el aislamiento térmico del hogar 

Un buen aislamiento (sellar corrientes de aire en ventanas y puertas, utilizar cortinas térmicas y revisar el estado de los marcos) puede marcar una diferencia notable tanto en la factura como en el confort de tus animales. Esto ayuda a mantener la temperatura estable durante más tiempo, reduciendo la necesidad de usar la calefacción o el aire acondicionado de forma continua. Esto se traduce en menos consumo y en un ambiente más constante y saludable para tu mascota.

Prepara zonas de confort alternativas

No toda la responsabilidad de la temperatura recae en la calefacción o el aire acondicionado. Puedes complementar la climatización con:

  • En invierno: camas elevadas del suelo (el aire frío se concentra en la parte baja), mantas térmicas para mascotas y ropa de abrigo para razas sensibles al frío.
  • En verano: esterillas refrescantes, acceso a baldosas frescas, fuentes de agua en circulación y zonas de sombra. Evita que tu mascota esté en habitaciones con exposición directa al sol durante las horas de mayor calor.

Así, aunque no tengas la calefacción o el aire acondicionado al máximo todo el día, tu mascota tendrá siempre un rincón cómodo al que recurrir.

Evita los flujos de aire directos 

Tanto el chorro de aire frío del aire acondicionado como el de un radiador o calefactor nunca deben apuntar directamente a tu mascota. La exposición prolongada a corrientes de aire puede provocar sequedad en las mucosas, conjuntivitis, problemas respiratorios e incluso tortícolis en animales pequeños. 

Coloca los cojines y camas de tus mascotas en zonas donde la temperatura sea estable y el aire circule sin impactar directamente sobre ellos.

Preguntas frecuentes sobre climatización y mascotas

, aunque no de la misma forma que los humanos. Si el aire acondicionado está a una temperatura demasiado baja o el chorro de aire les da directamente, los perros y gatos pueden sufrir resfriados, faringitis o rigidez muscular. Por eso es importante mantener el termostato en torno a los 24-26 °C y evitar que las salidas de aire apunten hacia sus zonas de descanso.

El riesgo no viene tanto de la temperatura en sí como del flujo de aire constante sobre el cuerpo del animal. Para evitarlo, orienta los difusores del climatizador hacia el techo y asegúrate de que tus mascotas tienen acceso a zonas más templadas dentro del hogar si así lo necesitan.

En general, no es recomendable dejar estufas u otros sistemas de calefacción sin supervisión, especialmente si tienes mascotas en el hogar. Los accidentes por contacto, la acumulación de calor en espacios cerrados o los riesgos derivados de posibles fugas de gas hacen que esto sea poco seguro.

La alternativa más eficiente y segura es optar por sistemas de calefacción central con termostato programable, que mantienen una temperatura estable y segura sin necesidad de supervisión constante. 

Si necesitas usar una estufa de gas, asegúrate de que tiene sistemas de seguridad integrados, como apagado automático por volcado o detector de CO₂.

Depende del equipo, el aislamiento de tu hogar y las horas de uso. Para los cálculos orientativos vamos a utilizar como referencia 0,15 €/kWh para la electricidad y 0,08 €/kWh para el gas natural. Ten en cuenta que el coste real variará según la tarifa que tengas contratada. 

  • Aire acondicionado: un aparato estándar de 2.000 W funcionando 8 horas diarias consume aproximadamente 16 kWh al día. A 0,15 €/kWh, eso supone unos 2,40 € al día. Sin embargo, si el equipo solo trabaja para mantener una temperatura de mantenimiento mientras tus mascotas están en casa (sin picos de frío o calor extremo y con el modo Eco activado), el consumo real puede ser notablemente inferior. Consulta todos los detalles en nuestro artículo sobre cuánto consume el aire acondicionado.
  • Caldera de gas: una caldera de 24 kW consumiendo gas durante 5 horas al día supone un coste aproximado de 9,60 €/día a pleno rendimiento (a 0,08 €/kWh de gas). No obstante, para el escenario de mantenimiento térmico del hogar mientras no estás, el gasto real será menor, especialmente si usas un termostato programable. Para profundizar en estos cálculos, te recomendamos nuestro artículo sobre cuánto consume una caldera de gas.

La clave para reducir el impacto en la factura está en combinar una temperatura de mantenimiento moderada (con 19-20 °C tu mascota estará cómoda sin necesidad de llegar a los 22 °C), un buen aislamiento del hogar y una tarifa de luz y gas adaptada a tus hábitos de consumo.

Cuida de tus mascotas sin sorpresas en la factura con las tarifas de Repsol

Encontrar el equilibrio entre el bienestar de tu mascota y un consumo energético responsable es posible con la tarifa energética adecuada. En Repsol contamos con soluciones pensadas para que puedas mantener tu hogar a la temperatura ideal durante todo el año, sin preocuparte por sobrecostes inesperados en tu factura de luz o gas.